La importancia de establecer límites con los hijos

En cada hogar son distintas las normas, pero necesarias.

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La importancia de establecer límites con los hijos
Los padres deben educar en todo momento y en todo lugar, sin miedo al qué dirán, sin escuchar su cansancio o deseo de vivir en calma. Foto Prensa Libre: Chuck Underwood/ Pixabay

Los hijos necesitan que sus padres tengan claridad en lo que desean provocar o inhibir en ellos como hilo conductor de sus objetivos educativos, sociales y familiares. Para ello una de las herramientas más útiles es visualizar un hogar y no una casa, con ambiente de confort y estructura, mediante normas, sin exceso, para que sea siempre un hogar luminoso y alegre, pero con rumbo claro de lo que se permite y no se permite hacer.

La vida es un hacer continuo y la persona se manifiesta conductualmente hasta donde se le permite cuando se está en formación.

Las normas y límites son diferentes en cada hogar. Los padres comprometidos contarán siempre con normas y límites claros, mientras que los padres permisivos no han logrado comprender sus beneficios o asumir los retos que estos implican.

Todas las personas nacen con un tipo de temperamento heredado o innato y que precisamente la convivencia, educación e imitación de los adultos influyen y cambian la manera de responder ante una situación, que es conocido como carácter. Todos los límites que se establecen en casa, que son las normas para vivirlas todos, les informa lo que se espera de ellos.

La percepción que los padres tienen de sus hijos les dice quiénes son, les va formando su identidad personal. Esa forma de percibirse o considerarse a sí mismo es la autoestima.

La vida del niño hasta los 5 años es placentera, está acostumbrado a que todo gire a su alrededor, es un mundo egocéntrico que poco a poco se ajusta a los demás, mostrando interés y deseos de compartir con otras personas.

Ante la pregunta ¿cuántas normas se recomienda tener en casa? Entre 3 y 5 normas claras son suficiente para una familia. Todos sin excepción deben vivirlas, ya que el ejemplo de los adultos será de vital importancia para que se forme un hábito. Una acción se convierte en hábito después de practicarse de 4 a 6 semanas.

Es recomendable que cuando ya se haya adquirido un hábito, se avance al siguiente, lo que puede suceder cada 3 meses.

Los padres deben educar en todo momento y en todo lugar, sin miedo al qué dirán, sin escuchar su cansancio o deseo de vivir en calma; se educa siempre. Es decir que en el momento en que el niño tiene una conducta inadecuada, se le debe corregir, puesto que el niño no tiene retrospectiva del evento, no tiene la capacidad de ir hacia atrás; su corto plazo es lo que vive hoy.

Un ejemplo de esto podría ser el típico berrinche en el supermercado, no se debe esperar a llegar a casa para corregir, ya que para entonces el niño ya olvidó el suceso. Es crucial guardar la calma y siempre educar en positivo. Esta última idea no significa estar siempre feliz, se refiere a elegir las palabras y gestos correctos, evitar palabras peyorativas, a ser constantes y perseverantes en transmitir al niño la figura de autoridad.

*Directora general del Colegio APDE La Villa

Licda. Carol de Enríquez, Directora Colegio APDE La Villa

Se educa siempre

Licda. Carol de Enríquez, Directora Colegio APDE La Villa

Los padres deben educar en todo momento y en todo lugar.