Qué es la mastitis y cómo podría afectar la lactancia

Si presenta dolor, inflamación y un área endurecida en su seno, es posible que tenga mastitis a causa del vaciamiento ineficaz de la leche. Su chequeo es importante para evitar que avance y se infecte.

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(Foto Prensa Libre: Servicios).
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La lactancia materna es el primer alimento natural que reciben los hijos para su adecuado crecimiento y desarrollo. Esta se da a través de los senos de la madre, los cuales segregan leche que contiene los nutrientes necesarios para que el bebé esté saludable.

Según recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), debe haber lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses, la introducción de alimentos adecuados a la edad y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más.

Aunque se trata de algo natural, la lactancia requiere de cuidados y atenciones para evitar afecciones en los senos. De acuerdo con Miguel Ángel Gramajo, ginecólogo, es importante tomar en consideración que las mamas están compuestas de conductos que concluyen en el pezón, y así es como se da la lactancia. “De ahí que dependen algunas situaciones clínicas”, agrega.

Asimismo, la OMS advierte que, como resultado de una mala técnica de lactancia, se da un vaciamiento ineficaz de la leche, llamado estasis de la leche, que podría conducir a la mastitis, una afección inflamatoria del pecho que puede acompañarse de una infección.

“La mastitis es una inflamación de la glándula mamaria que, por falta de estímulo del bebé, la leche se estanca y podría infectarse”, dice Gramajo.

Mastitis y estasis de la leche

Según Gramajo, la mastitis se relaciona generalmente con el posparto o el período de lactancia y la mordida del bebé podría provocarla.

La mastitis se manifiesta por medio de una zona dura, enrojecida y dolorosa; en el caso de que se agrave, se presentan síntomas como el dolor generalizado del cuerpo, fiebres y presencia de pus o sangre junto a la leche.

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Según la OMS, la estasis de la leche sucede por diversas razones:

  • Mal agarre

Una buena práctica en la lactancia es que el niño esté bien agarrado para que la extracción de la leche sea eficaz.

Al haber un mal agarre, la extracción ineficaz puede llevar a la mastitis y, en consecuencia, los pezones se fisuran.

El dolor provocado por la mastitis puede hacer que la madre evite alimentar al bebé con el pecho afectado, lo cual predispone a estasis de la leche.

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  • Lado preferido

Por razones de comodidad, muchas madres tienen un lado preferido en el que se les facilita lactar a su bebé y, por consiguiente, deja de dar de mamar con un seno o lo hace de manera inadecuada.

De esta forma, la leche se queda estancada en la mama a causa de una succión inadecuada, y esto provoca la mastitis.

Lo recomendable es amamantar con ambos pechos en posiciones adecuadas, variadas entre una y otra, que permitan al beber tener una mejor succión, para evitar el estancamiento de la leche en los conductos de las mamas.

 

  • Imposición de horarios

Se debe alimentar al bebé cuando tiene hambre, pero hay madres que imponen horarios para la lactancia y, de esta manera, priva a su hijo de mamar.

Asimismo, según estudios, la duración de la lactancia y el tiempo que transcurre entre una y otra, también conduce a la mastitis.

 

¿La mastitis afecta la lactancia?

La mastitis no afecta la lactancia, sino es consecuencia de malas prácticas que han favorecido su desarrollo.

Cuando las condiciones anteriores han favorecido el desarrollo de la mastitis, si se trata dentro de los parámetros normales (enrojecimiento, dolor), entonces se debe de continuar de mamar.

De acuerdo con Gramajo, lo más importante es vaciar el pecho. “Lo normal o fisiolgócio es por medio de la succión del bebe”, dice, y explica que, al haber un inconveniente que impida amamantar al bebé, hay que usar los ‘tiraleche’.

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De igual forma, recomienda el uso de analgésicos y antibióticos que le permitan a la madre bajar la fiebre, el dolor y la inflamación.

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Sin embargo, en casos más graves, cuando sale pus y sangre del pezón a causa de la infección, acompañando la leche, es necesario separar al bebé de la madre y hospitalizarla, pues “se trata de abscesos que comprometen la salud de la madre y hay que drenarla”, dice Gramajo.

El ginecólogo Miguel Ángel Gramajo llama a las madres a asumir la responsabilidad de lactar a su bebé, pues es importante para que su hijo se proteja de anticuerpos a través de los nutrientes que la leche materna le ofrece.

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Al encontrarse en período de lactancia y presentar los síntomas de la mastitis, es importante que acuda con un especialista para obtener un diagnóstico y de la situación y que se le asigne el tratamiento de acuerdo a sus necesidades.

 

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