Recomendaciones para hablar con sus hijos sobre los peligros de la pornografía

Hay temas que son necesarios tocar entre padres e hijos; la sexualidad y los peligros de la pornografía son algunos de ellos. Estas son algunas recomendaciones para tomar en cuenta al momento de hacerlo:

(Foto Prensa Libre: Servicios).
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La crianza de los hijos implica educarlos para su bienestar, su desarrollo en la vida y su desempeño en las distintas actividades que corresponden a cada etapa. Parte de la crianza y educación que necesitan, está en hablar determinados temas que son necesarios como la sexualidad.

La educación sexual inicia desde que los niños son muy pequeños. Alrededor de los cinco años, los padres deben educarlos en reconocer los órganos de su sexo, en cómo funciona su cuerpo y que su cuerpo les pertenece, por lo que nadie más debe tocarlos por ninguna razón.

Con cada etapa de la vida, estas pláticas se van adaptando. Se habla sobre los cambios hormonales, cuáles son las funciones de los órganos y qué es el acto sexual. Sin embargo, estos temas podrían ser muy incómodos para los padres y, por ello, evitan hablar de esto.

La sexualidad

Aunque parezca difícil desde el solo hecho de pensar en cómo hablar con los hijos sobre sexualidad, es necesario hacerlo. Para ello, es importante que los padres tengan libertad y cercanía para tocar cualquier tema.

De acuerdo con Ana María Valle, psicóloga clínica, muchos padres evitan abordar el tema porque lo ven como un tabú, se sienten incómodos y temen provocar un despertar ‘inadecuado’ sobre la sexualidad en sus hijos. En estos casos prefieren posponer las charlas o nunca hablar sobre el tema.

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En otros casos, el tema de la sexualidad no se aborda porque los padres no saben cómo hacerlo. Pero debe tener cuidado porque, cuando los niños no reciben una información adecuada, el primer acercamiento del tema podrían tenerlo con sus pares, es decir, con niños de su edad “que tampoco tienen un conocimiento propio y adecuado sobre qué es la sexualidad, y reciben una información alterada”, agrega Valle.

Entonces, para estas primeras conversaciones, es importante que los padres estén informados adecuadamente del tema, a través de libros y de personas expertas que puedan orientarlos en cómo transmitir este saber a sus hijos.

Va más allá de la tecnología

La tecnología avanza cada vez más y esto implica que los niños estén expuestos a un exceso de información que, muchas veces, podría ser inapropiada para su edad. “Con la tecnología, los contenidos pornográficos están al alcance de los menores”, dice Valle.

En estos casos, existen recursos que nos permiten bloquear estos accesos para evitar que los niños se expongan a contenidos inadecuados. En las televisiones, es posible establecer un control parental y, en el caso de los ordenadores, tablets y celulares, también puede programar filtros para evitar que sus hijos se encuentren con pornografía.

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Sin embargo, dice Valle, no basta con este control de parte de los padres; es necesario que los niños reciban una orientación y educación sobre la sexualidad. “Si solo establece un control, el niño podrá buscar el contenido a escondidas, porque la curiosidad respecto al tema seguirá presente”, explica Valle.

Por ello es importante que, como padre o madre, propicie un ambiente de confianza que favorezca un acercamiento en la relación con sus hijos, para que ellos encuentren en usted un referente de saber sobre la sexualidad. Así podrán acercarse a usted para resolver sus dudas e inquietudes.

Los peligros de la pornografía en sus hijos

En la actualidad, los niños y adolescentes están constantemente expuestos a contenidos sexuales por medio de la publicidad, la lectura, letras de canciones y videoclips musicales, algunos más explícitos que otros. Este tipo de contenidos envía un mensaje equivocado sobre la sexualidad, pues la presenta de una manera grotesca y exagerada.

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El objetivo de la pornografía es provocar una reacción sexual, tanto física como psicológica, que a corto plazo genera placer, pero a largo plazo crea dependencia en las personas y cambia su percepción al punto de influir en su vida sexual, explica en un artículo Denhi Chaney, experta en terapia familiar y matrimonial.

Cuando su hijo no ha recibido una orientación sobre el tema y se encuentra con imágenes explícitas, no sabe lo que está sucediendo y resulta ser excesivo para poder comprenderlo; esto genera ansiedad, dice Valle. Asimismo, explica que se trata de “imágenes abruptas que tienen un impacto, que no van de la mano del saber, sino que son grotescas y el impacto en el niño dependerá del tipo de pornografía que vea”.

La ansiedad generada en los niños se debe a una hiperestimulación, es decir, un exceso de estimulaciones y esto repercute en su capacidad de aprendizaje. “Es demasiado para lo que puede comprender”, agrega Valle. Por ello es importante la confianza y la actitud para platicar al respecto con los hijos y que estos aprendan de una forma adecuada, con sus padres y no con sus pares.

Recomendaciones para hablar con sus hijos sobre los peligros de la pornografía

Si su hijo ya estuvo expuesto a la pornografía, recuerde lo siguiente:

No lo sancione

Si usted actúa de inmediato con un castigo, impedirá que su hijo se acerque, se exprese y le haga preguntas. Recuerde que la pornografía es mala, pero su hijo no. Además, aunque usted le prohíba verla o establezca los controles parentales anteriormente mencionados, su hijo continuará con dudas e inquietudes. Así que castigarlo no es una solución.

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Cree un ambiente de confianza

La mejor opción es que usted sea quien se acerque a sus hijos. Si ellos se acercan a usted, entonces deberá tomar una actitud de escucha para que ellos sientan la confianza de expresarse, de comunicarle qué es lo que sienten al ver esas imágenes, que le planteen sus dudas y que usted les explique por qué la pornografía está mal.

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No incomode a sus hijos

Además de ser abiertos y tomar una actitud de escucha, cuando explique en qué consiste, trate de hacerlo de la manera más sencilla posible. Utilice los términos adecuados y recuerde que también es importante la manera en que usted se expresa.

De acuerdo con Valle, si usted transmite inseguridad, nerviosismo e incomodidad al momento de platicar al respecto, entonces su hijo percibirá que usted no es un referente para recibir información. Llame los órganos sexuales por su nombre y esté atento a lo que sus hijos expresan.

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Si al momento de compartir un tiempo en familia, aparece alguna escena de contenido altamente sexual, cambie de canal y explique el porqué, es decir, aclare que cambió el canal porque era inadecuado.

 

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