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Soledad y solitud: las dos formas de estar solo

Estar solo no siempre es sinónimo de tristeza o abandono. Cuando las personas se reencuentran a sí mismas y gozan ese tiempo a solas, entonces se dice que están en solitud.

Estar tiempo a solas no siempre debe ser relacionado con tristeza o abandono. La solitud invita a disfruta este momento y descubrirse uno mismo. (Foto Prensa Libre: Shutterstock).

Estar tiempo a solas no siempre debe ser relacionado con tristeza o abandono. La solitud invita a disfruta este momento y descubrirse uno mismo. (Foto Prensa Libre: Shutterstock).

La tecnología nos ha hecho esconder la soledad, aunque nos enfrentamos a ella todos los días. La cotidianidad nos sumerge en nuestro propio mundo y, algunas veces, nos invita a evadir el de los demás. Por ejemplo, el despertar en las mañanas es rápido, la ducha lo más corta que se pueda, el desayuno debe ser una comida práctica para que el trayecto al trabajo sea lo más tranquilo posible y así llegar a tiempo. Cuando ingresamos al trabajo, tomamos el celular y nos ponemos al día en mensajes o redes sociales, apenas saludamos a quienes encontramos en el pasillo.

Al regresar a casa, aunque es tiempo de descansar, buscamos actividades con qué entretenernos. Si vivimos solos encendemos la radio o la televisión mientras cocinamos. Luego, tomamos el teléfono y chateamos o interactuamos en redes sociales. Durante el día no hay un momento para disfrutar la soledad y sentirse bien con uno mismo.

Michael Harris, autor del libro Solitud, explica que ante el torbellino social se ha perdido el arte de la soledad, la cual debería considerarse como un recurso de autoconocimiento y un respiro para despejar la mente de la rutina. Sin embargo, se percibe como la falta de algo, la sensación de estar solo, sin relaciones afectivas y sin alguien que brinde apoyo o cariño, aún cuando sí se está acompañado.

De acuerdo con Helen Muñoz, psicóloga clínica, la soledad hace referencia a sentirse solo. Muchas veces el sentimiento está relacionado a una sensación de abandono que molesta y produce tristeza. Dicha sensación, paradójicamente, se puede experimentar al estar rodeado de gente, porque no depende del exterior, sino de una vivencia externa que pesa y lastima a la persona.

La soledad se diferencia por ir acompañada del sentimiento de culpa y abandono, que se expresa con tristeza y miedo por estar tiempo a solas. (Foto Prensa Libre: Shutterstock).

Por ello, la soledad se percibe como algo malo o triste. Muchas veces se genera por sentimientos de culpa o temores que se formaron a lo largo de los años. También, por la sensación de abandono, la cual puede ser causada por la ausencia de figuras paternales durante la infancia. Cada persona tiene diferentes razones para sentirse así, por lo que cada situación debe ser analizada para entender exactamente el significado que se le da a la soledad.

El lado positivo de estar solo

Aunque erróneamente se ha utilizado la palabra solitud como sinónimo de soledad, no significan lo mismo, a pesar de que están muy relacionadas. La Real Academia Española (RAE) define la primera como la “carencia de compañía” o un “lugar desierto”, mientras que la segunda es “carencia voluntaria o involuntaria de compañía” o “pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo”.

La solitud es la sensación opuesta a la soledad, es el lado positivo, porque engancha e invita a la persona a quedarse con ella. La hace sentir cómoda consigo misma y le quita el lado negativo al hecho de estar sin compañía. Ya no se siente la incomodidad de abandono, de sentimiento de culpa o cualquier emoción que haga pensar que estar solo es malo y no vale la pena.

Cuando se está en solitud se pueden hacer actividades, por lo general, orientadas a cultivar la propia persona. Por ejemplo, escribir, meditar o leer, entre otras. Si se practican acciones como utilizar el teléfono, encender la televisión o poner música estridente mientras se está solo, es muy probable que lo que se trata de hacer es eliminar o disfrazar la sensación de soledad. “Por ello, muchas veces se enciende la televisión, pero no se ve el programa, solo está el ruido de fondo, como una especie de llenar vacíos”, cometa Muñoz.

Desde la psicología existe una diferencia más severa entre ambos términos. La solitud es estar solo, pero aprovechando la propia compañía, sintiéndose bien y entendiéndose. Ya que una de las principales características de disfrutar del tiempo a solas se relaciona con el autoconocimiento, ya que solo así se podrá revisar las necesidades, deseos, problemas y aprecio que se tiene uno mismo, en el momento de reflexión.

Algunos consideran que el autoconocimiento es la clave para poder estar bien y solo. Podría decirse en breves palabras “ser mi propio amigo”.  Esto no quiere decir que no se pueda relacionar con otros, sino es disfrutar de las dos posibilidades, tanto al estar con los demás como cuando se está solo consigo mismo.

Autoconocimiento

Cuando se dice la frase “necesito estar solo” es porque se desea un tiempo para practicar la introspección. Es un momento para pensar, darse cuenta de algunas cosas, descansar, aclarar la mente y descubrirse uno mismo. Por ello, para muchos la solitud es complicada y temerosa, sobre todo cuando se tiene baja autoestima y confianza.

“La solitud se recomienda, por ejemplo, cuando se tienen crisis existenciales y uno ya no se reconoce o no sabe quién es. En su mayoría sucede cuando se termina una relación de muchos años, ya sea sentimental o en el trabajo. Cuando nos quitan ese `algo´ que creíamos que nos definía, entonces nos sentimos perdidos y nos da miedo estar solos, pero es un buen momento para estarlo”, explica Cristabel Ramírez, doctora en psicología.

Para lograr la solitud, es importante el autoconocimiento. Saber quién es en realidad dará la clave para no temer estar solo y disfrutar cada momento. Se considera un proceso para sanar las heridas de la infancia, como el abandono y recibir ayuda profesional que oriente el camino de reencontrarse uno mismo.

El autoconocimiento requiere de varias acciones, por ejemplo, la autobservación e introspección. Estas llevan a analizar las creencias y limitantes que tiene cada persona. Consiste en evaluar si continúan vigentes para uno mismo los pensamientos que rigen los valores y acciones, así como determinar si se siente cómodo con ellos.

Después, evaluar los gustos y hábitos también es importante para definirse como persona. Se puede realizar una lista de aquellas acciones o cosas que ya no causan placer ni satisfacción, para eliminarlas de la vida.

Si se considera que se tiene un miedo profundo por conocerse a sí mismo, es importante buscar ayuda profesional de un psicólogo para determinar la herida y sanarla. Eliminar el temor que no permite ver hacia su interior es la clave para el autoconocimiento y llegar a la solitud.

Para Ramírez, entre los principales beneficios de practicar el autoconocimiento está, además de saber quién es realmente, determinar las necesidades reales como persona. A la vez, ante cualquier situación, se aprende a colocarse como prioridad.

Uno de los riesgos de la solitud, aunque es poco probable que suceda, consiste en que la persona se acomode mucho y esté a gusto ese tiempo a solas y luego no le interesen las relaciones interpersonales o los compromisos.

Consejos para disfrutar el tiempo a solas

De acuerdo con Amanda Guerra, psicóloga clínica, para disfrutar del tiempo a solas se tiene que estar cómodo con uno mismo. Al inicio es recomendable manejar la mente y decirse frases como “eres suficiente” o “no es malo estar solo”.

Consentirse cuando se está solo es importante para tomar gusto por esos momentos. Puede preparar su platillo favorito o leer el libro que nunca terminó por falta de tiempo. . (Foto Prensa Libre: Shutterstock).

A continuación, se detallan algunos tips:

  • Acepte que estar solo es un regalo que usted mismo se está dando.
  • El tiempo a solas aprovéchelo para reflexionar y conectar con su ser interior.
  • Haga una lista de las cosas que ha dejado de practicar y extraña. Ahora es el momento para hacerlas. También le ayudará para descubrir si todavía son de su agrado.
  • Utilice el tiempo a solas para aprender algo que siempre ha querido o para leer ese libro pospuso por falta de tiempo.
  • Omita pensamientos que lo hagan sentir culpable o incómodo por estar solo. Recuerde que ahora no tiene compañía por elección propia.
  • No olvide a sus amigos y familia. Puede estar en contacto con ellos, pero no cree dependencia.
  • Recuerde que al practicar el autoconocimiento no hay nada que perder, pero sí mucho que ganar. Saber sus habilidades y dificultades lo hará más fuerte.
  • En sus tiempos a solas aléjese de las redes sociales porque sino no cambiará mucho la situación.

ESCRITO POR:

Andrea Jumique Castillo

Periodista de Prensa Libre especializada en temas de salud, bienestar y cultura, con 5 años de experiencia.