Un futuro incierto para la diabetes, la hipertensión, cáncer y otras enfermedades no transmisibles

Las enfermedades no transmisibles están en aumento. La pandemia ha provocado que los pacientes no sigan los tratamientos y estén más vulnerables a complicaciones. Cuidado.

Un futuro incierto para la diabetes, la hipertensión, cáncer y otras enfermedades no transmisibles
Las enfermedades cardiovasculares constituyen la mayoría de las muertes por enfermedades no transmisibles, (17,9 millones cada año), seguidas del cáncer (9 millones), las enfermedades respiratorias (3,9 millones) y la diabetes (1,6 millones). (Foto Prensa Libre: Tima Miroshnichenko/Pexels)

La Organización Mundial de la Salud, OMS, explica que enfermedades no transmisibles  fundamentalmente las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la hipertensión, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas constituyen la principal causa de muerte en América Latina.

Recientemente, el prestigioso empresario Michael R. Bloomberg, fundador de Bloomberg LP y Bloomberg Philanthropies, y  Enviado Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Ambición Climática y Soluciones se unió  al Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, para pedir medidas urgentes para hacer frente a enfermedades no transmisibles (ENT) que representan más del 74% de las muertes en todo el mundo y empeoran los resultados de los pacientes con covid-19.

Tedros al respecto comentó que se insta a los líderes mundiales de las empresas y a los  gobiernos a tomar medidas agresivas para prevenir enfermedades no transmisibles. “Menos ENT habrían significado menos muertes durante la pandemia”, dijo.

En este contexto el médico Nelson Rodríguez, especialista en medicina familiar y pertenece al departamento médico de Sanofi, comenta que antes de pandemia estas enfermedades ya representaban un gran problema  de salud y durante la pandemia se han visto varios fenómenos porque las personas estaban dejando de ir al médico y por lo tanto pierden el seguimiento y control de sus enfermedades y al existir más encierro las tasas de obesidad se han incrementado y nos pesa silenciosamente durante la pandemia y nos pasará la factura durante los próximos años.

John Bibawy, MD, un cardiólogo que se especializa en electrofisiología y trastornos del ritmo cardíaco en el hospital Cleveland Clinic Weston explica que la información de la encuesta refleja un problema porque un retraso en el tratamiento podría conducir a una enfermedad avanzada.

Un panorama de las acciones que ha provocado la pandemia

Al respecto, una encuesta de Cleveland Clinic Florida toma de ejemplo que en el tema de enfermedades cardíacas en Estados Unidos solo el 52% de personas se acercó a un médico o buscó atención médica después de experimentar un problema de salud preocupante durante el brote de covid-19. Cuando se trata de pacientes con enfermedades cardíacas, ese número aumentó al 63%.

Una de las alertas que menciona la misma es que muchos recurrieron al Internet o amigos y familiares en busca de orientación médica informal, en lugar de buscar a un especialista.

Es importante buscar el seguimiento médico frente a las enfermedades crónicas. (Foto Prensa Libre: Anna Shvets/ Pexels)

La encuesta también encontró que las preocupaciones sobre contraer el virus están impidiendo que las personas – especialmente los pacientes con enfermedades cardíacas – vean al médico. Alrededor del 85% de los estadounidenses dicen que les preocupa contraer covid-19 cuando buscan tratamiento para problemas de salud en el consultorio de un médico. Otro hallazgo alarmante: uno de cada tres pacientes con enfermedades cardíacas ha pospuesto la toma de medicamentos para el corazón y la principal razón es que están preocupados por ir al médico durante la pandemia.

El aumento de peso y el estrés también ocuparon los primeros lugares de la encuesta como resultado de la pandemia, ya que el 42% de los estadounidenses y aproximadamente la mitad (47%) de los pacientes con enfermedades cardíacas aumentaron de peso durante la pandemia. Entre los estadounidenses que aumentaron de peso, el 25% aumentó más de 20 libras. Tres cuartas partes (76%) de los estadounidenses informan sentirse más estresados debido al covid-19, pero solo la mitad (55%) sabe que el estrés puede tener un impacto sustancial en la salud de su corazón.

El poder de control

Rodríguez sin duda comparte la preocupación de un panorama incierto para estas enfermedades de no existir un cambio.  El experto reconoce que cada una de estas enfermedades es posible controlarlas y tener un mejor pronóstico, así como disminuir impactos negativos.

El primer paso es aceptar la enfermedad, conocerla, informarse y tomar las mejores decisiones por el bienestar propio.  Esto incluye apegarse al seguimiento médico y seguir la medicación recomendada, por eso es importante no dejar de tomar el medicamento.  Durante la pandemia se insiste en que los pacientes tengan reserva de medicamentos  en su hogar por cualquier eventualidad y que no abandonen sus procesos.

El ejercicio y movimiento es un pilar en la vida saludable. (Foto Prensa Libre: Ketut Subiyanto/Pexels)

Por su parte, la OMS indica que una dieta saludable, la actividad física regular, el mantenimiento de un peso corporal normal, y evitar el consumo de tabaco son hábitos que favorecerán a la persona.  “Si se cumplen con estos pilares se hace mucho para controlar la enfermedad”, dice Rodríguez.

El médico Rodríguez dice que en muchos pacientes existe una negación frente a estas enfermedades porque no provocan dolor, a veces no se dan cuenta que tienen su azúcar alta porque no hay síntomas, pero esta condición va afectando los órganos poco a poco cuando se descontrola y con el pasar de los años vienen las complicaciones.  De igual manera, no se le presta atención a cosas como presión arterial alta, que no provoca síntomas y como el paciente no siente nada aunque tenga recomendado medicina es posible que abandone la terapia.

En esta ruta de una vida saludable, la nutricionista Lucía de la Roca da algunas pautas generales para una vida más sana.  “La clave es consumir una variedad de alimentos saludables de todos los grupos, en las cantidades establecidas en su plan de alimentación”, explica.

¿Qué grupos incluir?

  • Verduras (brócoli, zanahorias, vegetales de hojas verdes, pimientos y tomates)
  • Frutas (naranjas, melones, fresas, manzanas, uvas)
  • Cereales integrales
  • Proteínas (carne magra (con poca grasa), pollo o pavo sin el pellejo, pescado, huevos)
  • Lácteos descremados o bajos en grasa
  • Aceites y grasas (aceite de oliva, semillas y aguacate)

Es importante evitar errores como eliminar los carbohidratos por completo de la dieta, saltarse las comidas. Si existieran dudas sobre las cantidades o tipo de alimentación se recomienda acudir al especialista.

El movimiento

Se deben realizar diferentes tipos de actividad física cada semana para ayuda a combatir el aburrimiento y disminuir su probabilidad de lesionarse.

Si el paciente ha tenido un periodo de inactividad o está iniciando con la actividad física, debe comenzar lentamente, haciendo solo cinco o diez minutos al día y poco a poco ir avanzando y aumentando el tiempo cada semana y puede iniciar con ejercicios de estiramiento, ya que son una actividad física leve o moderada y aumentan la flexibilidad, disminuyen el estrés y ayudan a prevenir el dolor muscular.

En el caso de pacientes con diabetes, el paciente puede tener visión deficiente o lesiones en los nervios de los pies, entonces se recomienda buscar apoyo con amigos o para realizar ejercicio o caminatas dentro de casa.

De manera adicional es relevante mantener sus niveles de glucosa en la sangre, presión arterial y colesterol dentro de los valores deseados, así como bajar de peso o mantener un peso saludable.