La significativa reducción del riesgo de padecer autismo fue constatada en los hijos de las pacientes que habían tomado esta vitamina cuatro semanas antes del comienzo del embarazo y ocho semanas después de este. Sin embargo, los investigadores no pudieron establecer el vínculo directo entre la vitamina B9 y un mínimo riesgo de padecer el síndrome de Asperger, una forma sde autismo, debido a la cantidad insuficiente de pacientes para poder hacer una comparación estadística.
Prevención
Al momento de la gestación, el hecho de que la madre tome ácido fólico parece ser muy importante para reducir el riesgo de que el bebé padezca autismo, señalaron los autores. El período que va desde las cuatro semanas anteriores a las ocho posteriores a la concepción parece ser el más eficaz.
“Hemos observado una fuerte reducción del riesgo de problemas de autismo en los niños nacidos de madres que habían tomado ácido fólico”, explicó el epidemiólogo Pl Surén, del Instituto Noruego de la Salud Pública, el principal autor de la investigación.