¿Seguiremos usando WhatsApp o buscaremos otras opciones?

¿Será Telegram una opción conveniente? Vea lo que dicen los expertos de ambas.

APPS MENSAJERÍA Thomas Ulrich en Pixabay
Con sus nuevas condiciones WhatsApp ha hecho a los usuarios repensar si continuar usando la aplicación de mensajería instantánea. Foto: Thomas Ulrich en Pixabay

La nueva actualización de WhatsApp que entrará en vigor el 8 de febrero  ha hecho que algunos seguidores se interesen por el tema de la privacidad.

A la vez, hay interés por otras opciones de servicios de mensajería, como Telegram.  Pero, lo cierto es que todos los servicios tienen ventajas y desventajas, así como seguidores y detractores.

Comenzando por algunas cosas que ambos servicios tienen en común podemos mencionar la versión móvil y web, confirmación de mensajes leídos y entregados, grupos, llamadas de voz y uso compartido de archivos.

WhatsApp

Es un hecho que la incorporación de esta compañía a las empresas de Mark Zuckerberg y la nueva actualización  permitirán que la información de los usuarios quede expuesta para las organizaciones del conglomerado de Facebook.

La aplicación recolectará datos comerciales, contactos, el IP y la dirección geográfica.  Y según el sitio Muy Interesante aunque en el chat se indique que los chats están cifrados de extremo a extremo (y supuestamente solo lo pueden ver los usuarios) podría haber un malware que vigile a políticos y activistas, explica Infobae.

Telegram

Según pruebas realizadas por el portal especializado alemán “Heise Security”, el servicio de mensajería instantánea Telegram aunque tiene muchas ventajas respecto de WhatsApp, deja mucho que desear en cuestiones de seguridad para sus usuarios, indica la agencia de noticias DPA.

Dentro de sus ventajas están que puede abrirse simultáneamente en varios dispositivos, en lugar del número se puede usar el nombre público, y como es un API abierta los desarrolladores pueden hacer uso de ella para crear otras herramientas,

Sin embargo, Heise Security constató que la aplicación envía al servidor de Telegram todo lo que los usuarios escriben: en tiempo real e incluso ya antes de que estos manden los mensajes.

Los expertos señalan que el servidor también tiene acceso a una copia completa de todos los chats, siendo que, en realidad, las conversaciones deberían quedar almacenadas exclusivamente en el dispositivo móvil del usuario.

El problema: no se sabe lo que el proveedor hace con los datos además de enviarlos al móvil de su dueño. En este sentido, WhatsApp ofrece más seguridad.

Si bien es cierto que hay una función de Telegram llamada “chats secretos”, que garantiza que estos no sean leídos por terceros, esta característica está tan bien escondida que los usuarios de Telegram no se perciben de ella.

Además, estos chats secretos están sujetos a restricciones, no funcionan para grupos y solo son accesibles desde un dispositivo a la vez.

Otra opción: Signal

Como alternativa de mensajería segura con una buena encriptación, los expertos recomiendan Signal, que es un software de código abierto sin excepción en el que se puede comprobar en cualquier momento lo que está sucediendo entre bastidores.

Además, explican los especialistas, la infraestructura de Signal es operada por una fundación sin fines de lucro que se dedica a la protección de datos y se financia enteramente con donaciones, por lo que no existe ningún interés financiero en los datos de los usuarios.

WhatsApp utiliza la tecnología de encriptación de Signal, pero es un software de código cerrado, y por lo tanto nadie sabe qué se oculta exactamente detrás del sistema.

Y detrás de Telegram hay un conglomerado de empresas poco transparente, sobre cuyos motivos no se sabe casi nada, concluye “Heise Security”.

Con información de DPA e Infobae.