Chimaltenango

La Llorona suele aparecerse en la Pila Colorada de El Tejar, afirman vecinos

Sus 23 lavaderos han sido utilizados durante décadas por decenas de vecinos de El Tejar, quienes han transmitido por generaciones las historias y leyendas que giran en torno a la Pila Colorada, donde según dicen, se baña La Llorona.

Por César Pérez Marroquín

Al hablar de ese lavadero público, que se encuentra en la esquina de la 1ª. avenida y 5ª. calle de la zona 4, del municipio chimalteco, vienen a la mente las múltiples historias que se cuentan sobre ese mítico ser, que de acuerdo con las creencias, frecuenta la pila para lavar y bañarse durante las madrugadas.

Falso o verdadero, a muchos vecinos no deja de darle cierto temor al pasar por ese lugar después de la medianoche, donde el sonido del agua, el viento y los grillos se suman a los relatos de las personas de mayor edad.

Fabián Tubac, quien vive a escasos 50 metros de la Pila Colorada, asegura haber visto a La Llorona lavando en unos de los lavaderos de la parte más oscura del lugar.

Recuerda que eso ocurrió hace unos 10 años, entre octubre y noviembre, bajo la lluvia, cuando debió salir a eso de las una de la mañana para cubrir los ladrillos que había fabricado durante el día, pues olvidó cubrirlos para que no se mojaran.

“La Llorona si existe”, dijo Tubac mientras se inclinaba sobre el lavadero en el que según él, la mujer, con vestido blanco y pelo largo sobre el rostro, lavaba en esa oportunidad.

Sin embargo, hay quienes creen que se trata solo de leyendas, aunque estas no dejan de inquietarlos un poco.

Jacqueline Salazar, vecina del lugar, cuanta que durante 25 años ha vivido ahí, pero nunca ha visto ni escuchado nada.

La Pila Colorada de El Tejar, Chimaltenango, encierra historias sobre La Llorona. (Foto Prensa Libre: César Pérez)
La Pila Colorada de El Tejar, Chimaltenango, encierra historias sobre La Llorona. (Foto Prensa Libre: César Pérez)

“A mucha gente le da miedo pasar por este lugar”, señala Salazar, quien asegura que en oportunidades hay grupos de mujeres lavando ropa entre las 4.00 y 5.00 horas.

Para Abraham Velásquez, quien se dedica a la panificación, lo que se dice de la Pila Colorada ya es parte de las tradiciones del pueblo; sin embargo, asegura que no deja de creer, y que a pesar de que nunca ha visto nada, sabe que algunos de sus vecinos sí han experimentado encuentros con La Llorona.

Nuevas generaciones

Para las nuevas generaciones no es raro hablar de ese tema, pues casi todas las familias oriundas del pueblo conocen las historias de La Llorona.

Andrea Patzán, de 26 años, aseguran que nunca la ha visto, pero dice que su papá, Julio Patzán, si.

Añadió que su padre trabaja en una fábrica de pan, por lo que en oportunidades regresa a su casa en horas de la madruga. En una de esas oportunidades vio a La Llorona bañándose en la pila, comentó.

La Pila Colorada de El Tejar, Chimaltenango, tiene 23 lavaderos. (Foto Prensa Libre: César Pérez)
La Pila Colorada de El Tejar, Chimaltenango, tiene 23 lavaderos. (Foto Prensa Libre: César Pérez)

Gudiel Damián, un joven de 24 años, asegura conocer a la perfección las historias de la Pila Colorada, pues sus padres se las han contado desde que era niño.

Comentó que todos los habitantes del pueblo, incluso niños, han escuchado alguna de las historias de la pila; además, comentó que al pasar por ese lugar no deja de sentir miedo y curiosidad por voltear a ver hacia los lavaderos.

Imaginario

El historiador Fernando Urquizú señaló que en torno a los ríos, lagos o donde haya agua, siempre habrá personajes míticos, como La Llorona.

“Lo que se debe estudiar es la historia del imaginario local, que aparece asociado al agua como una fuerza sobrenatural, y en función de eso, aparece ligada a los ríos y luego a las fuentes públicas”, señaló, Urquizú, quien añadió que, según la enseñanza, La llorona es una dama que ahoga a su hijo para no afrontar la vergüenza pública de haberlo tenido fuera matrimonio.

Las historias sobre La Llorona atraen a miles de guatemaltecos. (Foto Prensa Libre: Julio Román)
Las historias sobre La Llorona atraen a miles de guatemaltecos. (Foto Prensa Libre: Julio Román)

“Las leyendas y tradiciones refieren a un imaginario que se da en cada momento histórico, y obedece y refleja ese desarrollo histórico”, comentó.

Señaló que las nuevas generaciones le han perdido el interés por conocer esas historias, que ahora relacionan más con series de televisión.