Guatemala

Dueños de negocios no quieren más cobros de la AEI

Propietarios de restaurantes y negocios de diversión nocturna de la zona 1 están inconformes con la Asociación de Autores, Editores e Intérpretes de Guatemala (AEI), por “cobros sin fundamento” y porque desconocen si los fondos son distribuidos de forma correcta.

Por José M. Patzán

Varios propietarios de negocios en la zona 1 y otros lugares de la ciudad no están conformes con los cobros de la AEI.(Foto Prensa Libre: Erick Ávila)
Varios propietarios de negocios en la zona 1 y otros lugares de la ciudad no están conformes con los cobros de la AEI.(Foto Prensa Libre: Erick Ávila)

La AEI es una entidad autorizada en el 2007 para la recolección de cuotas a discotecas, restaurantes, radios, canales de televisión y empresas por cable, con el argumento de que el 60 por ciento de los ingresos se convierten en regalías para los autores y compositores nacionales y extranjeros.

Dicha entidad debe ser fiscalizada por el Registro de la Propiedad Intelectual y se debe informar a los afiliados cuál es el destino del dinero.

Las quejas

Según algunos propietarios de restaurantes que han preferido omitir sus nombres, la AEI desde hace unos meses ha creado un  “acoso”, contra  ellos y se les cobra tarifas por cada tipo de aparato difusor de música, como rocolas, karaokes y televisores, sin importar si en estos últimos solo se transmite futbol.

“Afuera de los negocios ya casi nadie tiene publicidad sobre si tendrán música en vivo, porque la mitad de los ingresos que se obtienen de taquilla se lo debemos dar a la AEI”, manifestó uno de los inconformes.

Todo tipo de negocio donde la música sea el medio de entretenimiento debe pagar ciertas cuotas a la AEI.(Prensa Libre:Erick Ávila)
Todo tipo de negocio donde la música sea el medio de entretenimiento debe pagar ciertas cuotas a la AEI.(Prensa Libre:Erick Ávila)

Uno de los inconformes lamentó que en ocasiones no obtiene las suficientes ganancias para pagar los costos del bar y del personal, y aun así debe cancelar las cuotas del bar

En ley

Margarita Mendoza, directora general de la AEI, reconoció que hay molestia de varios propietarios de negocios, aunque aseguró que el cobro es legal y las cuotas no se hacen por cada aparato difusor, sino con base en un tarifario, de acuerdo al tipo de negocio. La AEI cuenta con personal que llega a los negocios y monitorea las canciones que suenan.

Mendoza aseveró que los inspectores verifican que los negocios hayan pagado derecho de autor, y si  no cuentan con los permisos les notifican que deben reportarse ante la AEI, para saber cuánto deben pagar.

Según Mendoza, cada lugar paga según el tipo de negocio y por la cantidad de mesas que tenga, aunque la tarifa límite es de hasta 10 mesas.

Entre los beneficios que gozan los autores y compositores nacionales está un seguro de vida, clínica dental, servicio funerario, medicina, asesoría jurídica y para diciembre se les otorga una canasta navideña.

“Los inspectores permanecen unos 40 minutos en los lugares y anotan el nombre de las canciones que suenan”, refirió   

Agregó que en el caso de los conciertos se sabe exactamente qué temas sonaron y el responsable del concierto debe pagar 10 por ciento a la AEI.

No pagan

Mendoza aseguró que en Guatemala solo el 30 por ciento de los negocios pagan derecho de autor

La actual junta directiva de la AEI está formada por Jorge Estrada, presidente; Ranferí Aguilar, vicepresidente; Francisco Urízar, secretario; Jesús Carrillo, tesorero;  y Sigfrido Chávez, vocal.

Tarifario que utiliza la AEI.
Tarifario que utiliza la AEI.

La música se cobra

  1. La AEI cobra con base en el tipo de negocio y con qué fines se utilice la música.
  2. Cuenta con inspectores que hacen un monitoreo de la música que suena en cada lugar. 
  3. El 60 por ciento de lo recaudado en los negocios se distribuye entre el número de obras reportado cada tres meses.
  4. El valor de una canción por cada vez que suena puede ser de Q200, Q300 o hasta Q600. Depende de cuánto sea lo recaudado cada tres meses.
  5. Las regalías son distribuidas entre autores nacionales y extranjeros cada tres meses. Si el autor ya falleció, el dinero es entregado a los familiares.
  6. La AEI clasifica la música como accesorio, para almacenes; necesaria, para bares; e indispensable, para discotecas.