Guatemala

Salario mínimo será base para optar a vivienda

El Gobierno y empresarios analizarán ingresos de núcleos familiares para acceder a vivienda social.

Por Edwin Pitán

El déficit de vivienda social a escala nacional los padecen 1.5 millones de familias de escasos recursos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El déficit de vivienda social a escala nacional los padecen 1.5 millones de familias de escasos recursos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El próximo año se prevé que se empiecen a construir edificios de apartamentos para vivienda social, proyectos impulsados por el Gobierno y otros por el sector privado de la construcción. En ambas opciones de residencia se analiza la forma en que se seleccionarán a los beneficiarios,  el registro de sus ingresos por salarios mínimos será una de ellas.

La Conred identificó 270 áreas de riesgo para familias que viven en casas de estructuras débiles e inadecuadas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
La Conred identificó 270 áreas de riesgo para familias que viven en casas de estructuras débiles e inadecuadas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El surgimiento de nuevos proyectos de residencia social se debe a la demanda que existe. Según investigaciones del Ministerio de Comunicaciones Infraestructura y Vivienda (CIV) hay tres segmentos y forman el 97 por ciento de ese mercado.

Selección de familias

La residencia de bajo costo en el mercado    está dividida en tres segmentos con base  en los salarios mínimos que obtiene una familia cada mes, según los cálculos del CIV. Las autoridades han propuesto hacer la  selección de  las familias que necesitan comprar una vivienda de tipo social con ese método.

En el primer segmento se identifican a las familias que subsisten con menos de un salario mínimo al mes y no tienen casa, ellos representan el 37 por ciento del mercado de la vivienda. El segundo segmento son las familias que perciben de uno a dos salarios mínimos mensuales y también carecen de un lugar para vivir, y son el 45 por ciento.  El último segmento de familias para vivienda social son las que perciben de dos a cuatro salarios mínimos al mes, estas son el 15 por ciento.

Familias de escasos recursos viven en laderas de barrancos en la zona 7 capitalina. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Familias de escasos recursos viven en laderas de barrancos en la zona 7 capitalina. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

En la actualidad el  salario mínimo tanto para  el sector agrícola como para el no agrícola es de Q2 mil 893.21. Para los empleos de exportación y maquila es de Q2 mil 667.25.

Los apartamentos de residencia de tipo social serían de  50 metros cuadrados en promedio y costarán Q250 mil, a través del CIV, y similar precio se ofrecería en los proyectos privados. Las cuotas mensuales serían de Q1 mil 500.

El Gobierno y el sector privado buscan definir la forma de identificar a las familias que necesiten vivienda de bajo costo y podrían solicitarla con  participación del Instituto de Fomento de Hipotecas Aseguradas (FHA), para efectuar la selección.

El FHA efectúa evaluaciones de los ingresos de familias de clase media para la adquisición de casas y ese mismo método podrían usar para la residencia social. Además, tiene procesos para incluir en la compra a personas de la economía informal.

La Asociación Centroamericana para la Vivienda (Acenvi)  es la que  respalda, junto con la compañía   Intepro,    el proyecto habitacional social  Trasciende, y analizan cómo identificar a las familias que pueden optar a   una residencia social.

El monto de lo salarios mínimos que percibe mensualmente el núcleo familiar podría ser una opción que también use el sector privado de la construcción para seleccionar a sus clientes.

Acaparamiento

Los inversionistas privados y el Gobierno estudian cómo implementar el mecanismo para elegir a las familias que llenen el perfil, la finalidad de determinarlo es   para evitar el acaparamiento de la vivienda social por parte de inversionistas.

En Canadá ocurrió un caso en el que un proyecto de residencia social fue acaparado por inversionistas privados y luego el precio de la vivienda se elevó y perdió  el espíritu de su implementación.

Con los proyectos de residencia social que se construirán se busca evitar que personas que tengan alto poder adquisitivo compren ese tipo de vivienda, porque se correría el riesgo de que sea inversión para luego   vender y más caro.