Fútbol Nacional

Cuatro clubes pelean por ser el último invitado a la fiesta

Con la frase: “La esperanza es lo último que muere”, tatuada en su mente y corazón, Petapa, Malacateco, Marquense y Universidad disputarán mañana la jornada final de la etapa de clasificación del Clausura 2015, por hacerse del último boleto disponible para entrar al grupo de los seis clubes que buscarán el cetro.

Por EDWIN FAJARDO

La Universidad es uno de los cuatro clubes que aspira meterse a la siguiente fase del torneo Clausura. El domingo recibe a Comunicaciones en el estadio Revolución. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
La Universidad es uno de los cuatro clubes que aspira meterse a la siguiente fase del torneo Clausura. El domingo recibe a Comunicaciones en el estadio Revolución. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Llenos de esperanza y con diferentes perspectivas, los cuatro conjuntos intentarán ser ese último gran invitado a la fiesta grande del certamen.

De los cuatro representativos, Petapa es el único que no depende de otro resultado para decir presente en la etapa final del torneo, tal y como lo hizo en el anterior, donde avanzó como quinto, con 30 puntos.

  • Cremas y rojos ya están clasificados a las semifinales; Suchitepéquez, Antigua y Xelajú, a la ronda previa.

Los loros, en el sexto lugar, con 28 puntos, visitarán mañana la cancha del Trébol, para enfrentarse a los rojos. Aunque sus números no son los mejores cuando juegan fuera de su fortín —cuatro puntos de 33 posibles—, los miguelenses esperan lograr la hazaña.

Por su parte, los toros lucharán por regresar a una etapa final, después de dos torneos —la última fue en el Apertura 2013—. Los dirigidos por Umánzor jugarán de visita ante Antigua GFC, que busca colarse en la tercera posición.

Con el recuerdo fresco del Apertura 2014, donde consiguieron el pase directo a las semifinales, Marquense luchará por el pase en Guastatoya, rival que pelea por la permanencia.

Si los tres equipos anteriores empatan o pierden, le estarían abriendo la oportunidad a Universidad —noveno— para poder clasificarse, toda vez que los estudiosos, ante su afición, logren tumbar a los cremas.