Comunitario

El fuego del amor se enciende en la estación de bomberos de Xela, con petición de matrimonio

Lo que parecía ser un día común para Marina Nolasco, de Bomberos Voluntarios de la Quinta Compañía ubicada Xela, se convirtió en una sorpresa, pues su novio le propuso matrimonio.

Por Redacción / Guatemala

Carlos Raúl Aguilar preparó, junto a sus compañeros de la Estación de Bomberos Voluntarios en Xela, la petición de matrimonio a Marina Nolasco. (Foto, Prensa Libre: Stereo 100)
Carlos Raúl Aguilar preparó, junto a sus compañeros de la Estación de Bomberos Voluntarios en Xela, la petición de matrimonio a Marina Nolasco. (Foto, Prensa Libre: Stereo 100)

Carlos Raúl Aguilar, también rescatista de esa compañía, tenía el viernes recién pasado todo preparado para pedirle matrimonio.

Flores, música, y carteles alusivos fueron parte de esta petición de casamiento que Aguilar preparó junto a sus compañeros.

Aguilar le pidió a Marina llegar por la tarde a la estación con su uniforme de gala, supuestamente para una entrevista con un canal de televisión de Quetzaltenango,  según informó la radio Stereo 100 de esa localidad.

Los compañeros de Carlos le ayudaron sosteniendo, en la Estación de Bomberos Voluntarios, un cartel pidiéndole matrimonio a Marina, ambos son socorristas. (Foto, Prensa Libre: Stereo 100)
Los compañeros de Carlos le ayudaron sosteniendo, en la Estación de Bomberos Voluntarios, un cartel pidiéndole matrimonio a Marina, ambos son socorristas. (Foto, Prensa Libre: Stereo 100)

“Mientras esperaba por la supuesta entrevista las sirenas se activaron. Nolasco pensó que se trataba de una emergencia”, añadió el medio local, cuando Carlos apareció preparado con cada detalle.

Marina, de 28 años, llegó acompañada de su hija Samantha, 7.

Mientras Carlos le hablaba, sus compañeros desplegaban un cartel en el segundo nivel de la estación pidiéndole que se casara con él, pero también se dirigía a Samantha como pidiéndole permiso, de poder formar parte de su familia.

Marina tiene seis meses de estar en ese cuerpo de socorro y un año de noviazgo con Carlos, 35, a quien conoció mientras se preparaba como socorrista. 

Marina y su hija Samantha, observan el cartel con el cual Carlos le pidió matrimonio, que desplegaron en la Estación de Bomberos Voluntarios en Quetzaltenango. (Foto, Prensa Libre: Stereo 100)
Marina y su hija Samantha, observan el cartel con el cual Carlos le pidió matrimonio, que desplegaron en la Estación de Bomberos Voluntarios en Quetzaltenango. (Foto, Prensa Libre: Stereo 100)

Entre lágrimas y emoción, aceptó y dio el sí. Su hija Samantha se mantenía tomada de su mano.

“De rodillas Carlos le colocó el anillo que sellaba el compromiso”  y les prometió que seguría cuidando de ellas “hasta que la muerte los separe”.

Ahora deben fijar una fecha para un paso tan importante en sus vidas.