Comunitario

Tres de cada 10 guatemaltecos sufre obesidad

Alrededor del 30 por ciento de la población de Guatemala sufre sobrepeso u obesidad y un 45 por ciento está expuesta a enfermedades crónicas no transmisibles, lo que ha llevado al Gobierno a lanzar un proyecto de "Bienestar Integral".

Por Guatemala / EFE

Vicepresidente Jafeth Cabrera y autoridades del Ministerio de Cultura presentan el programa Bienestar Integral, en el Palacio Nacional de la Cultura. (Foto Prensa Libre: AGN)
Vicepresidente Jafeth Cabrera y autoridades del Ministerio de Cultura presentan el programa Bienestar Integral, en el Palacio Nacional de la Cultura. (Foto Prensa Libre: AGN)

La obesidad, aseguró este miércoles el vicepresidente del país, Jafeth Cabrera, va en aumento y sus enfermedades derivadas, como infartos o hipertensión, "están ocupando" ya los "primeros puntos del problema de salud".

Estas enfermedades, cuyo tratamiento es muy costoso, son a menudo "prevenibles", remarcó Cabrera, por lo que apostó por programas como el presentado este día para luchar contra esta problemática.

"Bienestar Integral", que pretende beneficiar a 5 mil 100 personas, promoverá la atención personalizada con controles periódicos de peso y consejos nutricionales.

"Hoy es el día que tenemos que cambiar, estoy ayudará a mejorar las condiciones de salud de Guatemala", dijo Cabrera durante la exposición del programa.

El programa está enfocado en reducir la prevalencia e incidencia de enfermedades crónicas, a través del deporte y la recreación, se explicó.

El evento se realizó en el Patio de la Paz, del Palacio Nacional de la Cultura, con la participación de autoridades del Ministerio de Cultura y Deportes.

Contraste

Guatemala también lucha contra la desnutrición crónica, que afecta a cuatro de cada 10 niños menores de 5 años, es decir el 43.4 por ciento de esa población.

Según el Fondo de las Naciones Unidas contra la infancia, esta condición provoca menos retención escolar, menos productividad, hace a los niños más propensos a adquirir enfermedades y provoca pérdida del coeficiente intelectual.

Los efectos, irreversibles, son permanentes en la población afectada durante toda la vida.

Un dato más impactante se registra en la población indígena, en donde la desnutrición crónica afecta a ocho de cada 10 menores de 5 años, es decir el 80 por ciento de los niños indígenas.