Descomposición social, la otra cara de la pobreza

Pobreza marca la vida de miles de guatemaltecos. Sociedad se  enfrenta a problemas de violencia, alcoholismo y drogadicción.  El Mapa de Conflictividad de la PDH indentifica al menos 70  problemas sociales que afectan a  las comunidades, de los cuales algunos son más recurrentes como la violencia intrafamiliar, maltrato y trabajo infantil.

Por Oscar Felipe y corresponsales / Provincia

En el país, más de 850 mil menores efectúan un trabajo remunerado. En la imagen, un grupo de niños vendedores de dulces conversan en el parque central de San Marcos, donde ese problema tiene grandes dimensiones. (Foto Prensa Libre: Édgar Octavio Girón)
En el país, más de 850 mil menores efectúan un trabajo remunerado. En la imagen, un grupo de niños vendedores de dulces conversan en el parque central de San Marcos, donde ese problema tiene grandes dimensiones. (Foto Prensa Libre: Édgar Octavio Girón)

Al menos una de cada dos personas en el país es pobre —el 15.7% en extrema pobreza—, lo que significa que los ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas, mientras que las condiciones de miseria generan problemas  como  violencia, inseguridad, alcoholismo y  drogadicción, que influyen en la descomposición social, según expertos.

La desigualdad se refleja en familias como la de  Marvin Rocael Aguilar, de 38 años, y su esposa Ingrid Salazar Díaz, 41,  de Los Cerritos, Chiquimulilla, Santa Rosa, quienes viven en extrema pobreza y son   padres de las Tres Marías, las trillizas que nacieron el 3 de abril del 2015 en el Hospital Regional de Cuilapa.

La pareja esboza una sonrisa cuando habla de la familia que han conformado —nueve hijos—, aunque  les embarga la tristeza cuando se les hace la pregunta de ¿cómo viven?

Aguilar cuenta que los Q2 mil mensuales que gana en un ingenio no alcanzan para cubrir sus necesidades, pues las trillizas necesitan  alimentación especial.

“Nosotros vivimos de lo que se cultiva en el campo; nos alimentamos con hierbas”, señaló.

Otro caso es el de Ángela Aguilar, en  Jumaytepeque, Nueva Santa Rosa, Santa Rosa,  quien espera con ansia la cosecha de café, pues ha sido la única opción  de trabajo que le ayuda a resolver parte de sus necesidades como  pagar los estudios de sus hijos.

Datos del Instituto Nacional de Estadística  establecen que en Santa Rosa hay una población mayor a los 380 mil habitantes y la mayoría pertenece a familias que dependen del salario agrícola, que no sobrepasa los  Q20 diarios, lejos   del costo de la canasta básica familiar  de Q3 mil 697.41 al mes —cifras de abril—.

Pobladores de  Jumaytepeque, Nueva Santa Rosa, viven en extrema pobreza. (Foto Prensa Libre: Oswaldo Cardona)
Pobladores de Jumaytepeque, Nueva Santa Rosa, viven en extrema pobreza. (Foto Prensa Libre: Oswaldo Cardona)


Persisten problemas

El Mapa de Conflictividad de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) identifica la prevalencia, expansión e intensidad de al menos 70  problemas sociales que afectan a  las comunidades, de los cuales algunos son más recurrentes como la violencia intrafamiliar, maltrato y trabajo infantil, explotación sexual, falta de acceso a la educación y a la salud.

Con el transcurso de los años la pobreza se ha enraizado en las familias, principalmente del  área rural, al extremo de que en la última década hubo un aumento significativo y más de la mitad de la población —59.3%— vive en la pobreza, según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida.

El sociólogo Luis Samayoa señaló que la sociedad va en total descomposición social, producto de las modas y el consumismo. “Somos presa de la propaganda comercial que nos atrapa e impulsa a consumir”, comentó.

Añadió que la corrupción de los gobiernos, desde Vinicio Cerezo y ahora con la Cooptación del Estado, donde se  señala a los exgobernantes  Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti como los principales cabecillas de una estructura que saqueó las  arcas del Estado, agudizan los problemas sociales, pues por el “vergonzoso robo” no hay suficientes servicios de salud y educación.

El  alcoholismo  y la drogadicción son   dos de los problemas más graves de Chimaltenango. (Foto Prensa Libre: José Rosales)
El alcoholismo y la drogadicción son dos de los problemas más graves de Chimaltenango. (Foto Prensa Libre: José Rosales)


Impera  inseguridad

La cabecera de Quetzaltenango deslumbra por su belleza arquitectónica y por ser un  lugar de comercio, aunque ha sido afectada por la inseguridad como el robo a comercios, viviendas y vehículos.

La Policía Nacional Civil (PNC) informó que hasta mayo de este año se reportaban  36 saqueos a comercios en la cabecera, San Mateo, Olintepeque y La Esperanza; además, se reporta el robo en ocho viviendas en los mismos lugares. A escala departamental, hasta mayo último  habían sido  robados 130 vehículos.

“El problema es el costo adicional para los empresarios al tener que pagar seguridad privada, sumado a esto las pérdidas por los robos”, refirió  Marisol Chávez, asesora del Grupo Gestor de Quetzaltenango.

Según Claudia Tobar, psicóloga, los frecuentes hurtos   afectan la salud mental de los ciudadanos. “Los vecinos ya no son libres porque temen salir de sus viviendas. Esta situación genera estrés para  toda la familia y altera su sistema de vida”, explicó.

Adicciones en Chimaltenango

El consumo de alcohol y drogas cada  día envuelve a más ciudadanos de Chimaltenango, aseguran fuentes consultadas, que  señalan que las adicciones se asocian a la falta de educación, desintegración familiar, abusos, maltratos y una inadecuada forma de educar a los hijos.

Paula Vásquez, encargada del área de psicología del Hospital Nacional de Chimaltenango, informó que cada mes atienden un promedio de 10 pacientes por problemas de alcoholismo, y entre tres y cinco casos por adicción a drogas.  La mayoría  son personas de entre 20 y 35 años.

De acuerdo con Vásquez, una persona  adicta pierde  cierto nivel de conciencia, juicio, pensamiento, reacción y coordinación.

La descomposición social también alcanza a niños, pues hay casos de menores de 12 años que se han intoxicado por  consumo de licor o drogas, refirió.

Carolina Simón, coordinadora de la Red por los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Juventud en Chimaltenango,  comentó que de cada 10 jóvenes, seis están expuestos a ser alcohólicos o drogadictos.

Desempleo en Retalhuleu

Casi el 35% de los habitantes de  Retalhuleu no tiene un trabajo formal. El 15% no cuenta con empleo y apenas el 25% tiene estabilidad laboral, señalan expertos.

“El país cada día es más pobre por la falta de  trabajo. Cada año se gradúan miles de jóvenes pero no consiguen un empleo formal”, comentó Luis de León, del Sindicato de Trabajadores de Salud en Retalhuleu.

Corrupción en Huehuetenango

Hiram Martínez, gobernador de Huehuetenango, aseguró que un alto porcentaje de los problemas que afrontan los huehuetecos son consecuencia de la corrupción, la  cual se refleja en la falta de servicios de salud e incapacidad   para atender la demanda  educativa.

El funcionario señaló que la ingobernabilidad derivada de los conflictos sociales, que son  el principal problema  que afecta a la población, principalmente en el norte, donde también hay diferencias por posesión de tierras.

El fenómeno del trabajo infantil se acentúa en ese departamento, aseguró Carmen Lolita Domínguez, jefa de la  Unidad de Trabajo Infantil del Ministerio de Trabajo y Previsión Social.

Según la funcionaria, en el país al menos  850 mil 937 niños y adolescentes están  en situación de trabajo infantil, y  Huehuetenango ocupa el primer lugar con 142 mil 520 menores trabajadores, por encima de Guatemala —departamento— con  98 mil  casos.

Carolina Gutiérrez, del Observatorio en Salud Sexual y Reproductivo (Osar),  señaló que los constantes casos de embarazos de niñas y adolescentes es otro problema que afecta en Huehuetenango.

El  Osar registró un aumento para el 2014, cuando  se  reportaron cinco mil  cien embarazos en niñas, y 71 mil en  adolescentes; en el 2015 fueron cuatro mil 431 casos de niñas de entre 10 y 14 años.

La migración, la falta y baja calidad de agua entubada y vulnerabilidad ante desastres naturales son otros problemas que afectan a la población. 

Debido a la falta de empleo formal,  miles de personas se   dedican al reciclaje. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)
Debido a la falta de empleo formal, miles de personas se dedican al reciclaje. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)


Opiniones

"Se Pierden los valores"

Álvaro Ramazzini, obispo de la Diócesis de Huehuetenango, dijo que los problemas sociales  ocurren por el uso excesivo  de aparatos tecnológicos. “Son problemas que no deben verse de forma aislada; por  ejemplo, el abusos de los padres hacia las hijas es una pérdida de los valores morales”, señaló.

Problemas de alcoholismo

Marilis Ramírez, auxiliar  de la PDH en Chimaltenango, considera que los problemas familiares, sentimentales,   desintegración del hogar y  deudas son factores que motivan a las personas al consumo de alcohol y drogas. “Cuando se carece de recursos  se genera la delincuencia”, señaló.

Conflictos sociales

Situaciones complejas que afectan el desarrollo.

  • Minería e hidroeléctricas. De acuerdo con el analista Álvaro Pop, para la explotación de los recursos naturales  se deben efectuar  consultas comunitarias.
  • Toma de ríos y siembra de palma africana. Opiniones encontradas rodean a ese cultivo, pues mientras empresarios la defienden por la  generación de  empleos, pobladores señalan que causa daño ambiental.
  • Unos 200 conflictos sociales  se manifiestan en la  sociedad, entre ellos acceso a la tierra,  servicios públicos privatizados y  corrupción en el Estado.

Oswaldo Cardona, María José Longo, José Rosales y Mike Castillo