Política

Maga se prepara para canícula con asistencia alimentaria

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) prepara el andamiaje que le permita atender la emergencia alimentaria por la sequía prolongada que se prevé afecte principalmente al corredor seco.

Por Geovanni Contreras

El Ministro de Agricultura Mario Méndez expone los planes para contener la crisis alimentaria.(Foto Prensa Libre: Álvaro Interiano)
El Ministro de Agricultura Mario Méndez expone los planes para contener la crisis alimentaria.(Foto Prensa Libre: Álvaro Interiano)

El ministro de Agricultura Mario Méndez, dijo en la Casa Presidencial, luego del Gabinete de Gobierno, que se está disponiendo de 186 mil raciones de alimentos, la mayoría de aportes del Programa Mundial de Alimentos, para hacerle frente a los efectos de la canícula.

Méndez afirmó que un subsidio de Q200 sustituirá al programa de fertilizantes para unos 700 mil beneficiarios.

Según datos del Maga, a más de 280 familias sufrirán las consecuencias de la ausencia de lluvia, al tiempo que informó el jefe de la cartera que la producción de granos básicos de 2015 alcanzó un récord, lo que facilita las provisiones para 2016.

Riesgo alimentario

El Ejecutivo calcula que la sequía de este año afectará a unas 300 mil familias, lo que significa que alrededor de un millón 410 mil personas sufrirán las consecuencias de la inseguridad alimentaria.

El número de afectados representa el 8.72 por ciento de los 16 millones 176 mil habitantes del país, según la previsión del 2015 del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Del total de familias en riesgo, 180 mil ya están en situación grave, que las coloca en peligro de muerte, según una proyección de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional, Oxfam y el Programa Mundial de Alimentos.

La situación en que se encuentran los habitantes del Corredor Seco —Quiché, Baja Verapaz, Guatemala, El Progreso, Zacapa, Jalapa, Chiquimula y Jutiapa— es consecuencia de sucesos climáticos, pero también del abandono del Estado, aseguró Iván Aguilar, gerente del Programa Humanitario de Oxfam Guatemala.

Aguilar afirmó que los afectados sufren por la pérdida de sus cosechas desde el 2012, cuando no se logró el 60 por ciento de su producto; pero la sequía prolongada del 2014 y del 2015 hizo que las pérdidas subieran al 80 y 100 por ciento.