Política

“La depuración ya empezó en el Congreso”

Los errores ponen en evidencia a los diputados y el sistema político lo está pagando porque se está desprestigiando cada vez más frente a una población exigente, señala Jorge Ruano, politólogo de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), quien asegura que la depuración en el Congreso ya inició.

Por Gabriela López

Gabriell Duarte, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), afirma que se necesitan partidos políticos democráticamente funcionales y que los candidatos que los integren respondan a los intereses ciudadanos. Los analistas fueron invitados al programa Diálogo Libre.

¿Cuál es la visión de lo que pasa en el Congreso?

Duarte: Únicamente es el reflejo de lo poco institucionalizados que se encuentran los partidos políticos. Vemos que más de 70 diputados han cambiado de bloque y esto refleja la falta de identidad a la ideología del partido. Con las reformas a la Ley Orgánica se trata de elevar los costos, ya que a la hora de que un diputado decida cambiarse, va a perder todo.

Ruano: Hay causas mucho más profundas. Una de ellas es la ideología, que hoy se dice que es mucho más fuerte, es lo que permite que uno tenga una visión de sociedad de largo plazo. Por ejemplo, los partidos políticos no tienen una visión ideológica. Otro aspecto es un divorcio entre el ejercicio de la política, de los políticos y de lo que la sociedad quiere.

¿Cómo fortalecer la ideología y rechazar el mercantilismo dentro del Congreso?

Ruano: Es un mercado. El diputado compra su ingreso, pertenezca o no a un partido. Un día antes puede entrar, pero en otras sociedades se requiere certificar varios años.

¿Ha habido un cambio en el sistema político?

Duarte: No ha habido un cambio. Es hasta este año que se empiezan a discutir las reformas a la Ley Electoral y se aprueban las reformas a la Ley Orgánica del Organismo Legislativo.

En esencia lo que buscaban en la iniciativa de la Ley Electoral era democratizar los partidos a lo interno, poder dar más instrumentos al Tribunal Supremo Electoral para fiscalizar a los partidos y sancionarlos en caso no cumplan con lo establecido. No hay un cambio.

Es de rescatar que aún no se ha discutido el artículo que estipula que se cree una comisión al terminar cada proceso electoral; con esto le abre la puerta a toda la sociedad civil, a los centros de pensamiento y al TSE.

Ruano: El año pasado la sociedad hizo una manifestación muy importante y los cambios tampoco son de un día para otro, pero tarde o temprano habrá muchas más sorpresas.

¿La denuncia de diputados oficialistas deja la puerta abierta para que se dé una depuración?

Ruano: Hay una conciencia elevada en el sistema; lo otro es que hay más conciencia crítica en la sociedad y los medios de comunicación han contribuido. Para mí no es un proceso rápido de depuración, porque la gran ficción o ilusión que tenemos es que realmente votamos, pero no elegimos; nunca decidimos a quién queremos que esté ahí, sino que hay un sistema que nos pone a gente para votar.

Duarte: Una depuración en sí, por el momento no, porque en el caso de que se salieran o se sacara a estos ocho diputados únicamente van a asumir los que venían detrás de las listas. Que se haga una nueva elección creo que sería romper con estos períodos constitucionales.

¿Cuál sería el camino de los ciudadanos para exigir sus derechos al sistema político?

Ruano: La depuración ya ha comenzado. La expresión ciudadana del 2015 provocó que muchas instituciones, principalmente el TSE, impidiera que algunos que se sabía que iban al Congreso no entraran. Hoy vemos que nada está oculto, ni puede estar oculto. Entonces la ciudadanía se pronuncia y a partir de ahí hay presión y muchas posibilidades de avanzar, de depurar el sistema.

¿A quién le afecta más el transfuguismo?

Duarte: Son costos compartidos, porque por una parte afecta tanto al partido que dejan por el hecho de que pierde cierto peso dentro del hemiciclo, para tomar decisiones o impulsar ciertos acuerdos. Pero podemos ver que a la bancada mayoritaria FCN-Nación le está afectando en cierta manera. Está llevando un desgaste al ver las figuras con las que engrosaron su bancada. Al final únicamente desgastan las instituciones públicas y la credibilidad.

¿Con el transfuguismo, dejó el Congreso de atender otras prioridades?

Ruano: Estamos conscientes de quién vaa pagar y quién paga el precio. Es el sistema político, cada día desprestigiándose más, y también está pagando el precio la población. El partido oficial tiene recursos, entonces los diputados lo que hacen es acercarse a donde está el presupuesto.

Duarte: El año pasado se evidenció que mucha de la institucionalidad está desgastada y no está logrando atender a toda la ciudadanía. En estos primeros tres meses, el Congreso lo que ha hecho es impulsar ciertas reformas políticas para que estas instituciones realmente funcionen y puedan brindar todos los servicios a los ciudadanos.

¿Por qué FCN-Nación aceptó diputados tránsfugas?

Duarte: Buscaron engrosar su bancada y aceptaban a cualquier tránsfuga porque buscaban hacer un contrapeso a la bancada mayoritaria, que era la UNE (Unidad Nacional de la Esperanza), para impulsar ciertas agendas y la agenda del Ejecutivo, lo cual tiene mucha lógica, pero no se dieron cuenta de qué tipo de diputados eran los que estaban admitiendo.

¿La población debería presionar más al Congreso?

Ruano: Generalmente damos un beneficio de la duda y a veces damos un compás de espera. Yo creo que todavía estamos viviendo ese momento. Las condiciones y el contexto es diferente de hace tres años.

Duarte: Creo que la presión ciudadana fue muy importante el año pasado y habrá que ver de acuerdo a todos los casos que se presenten. Si bien se han visto cambios mínimos, el avance de los procesos judiciales contra los implicados en estos casos va a implicar en que la sociedad se sienta incentivada o no a salir.