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EDITORIAL

Insinuaciones e integraciones

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Como es costumbre en Guatemala, ayer fue un día particularmente agitado, porque en menos de 12 horas se produjeron dos hechos significativos. La ex vicepresidenta Roxana Baldetti insinuó que “la señora, la dos o la R” podría ser la esposa del presidente Otto Pérez Molina, quien, por su parte, decidió presentar, en la tarde, la terna que enviará al Congreso para que este elija a quien ocupará la Vicepresidencia durante el tiempo que falta para el 14 de enero.

La insinuación de la ex vicemandataria fue parte de la entrevista que le hizo Radio Sonora por la mañana, en la cual ratificó su inocencia, aseguró que no entiende la causa de su arraigo, dijo que no buscó la detención de su ex secretario privado porque ella “no es policía ni juez, ni tenía potestad para capturarlo, ni estaba conmigo”. Señaló que sabía de la corrupción, “como todos los guatemaltecos lo saben”, predijo que la red defraudadora “se va a volver a armar” y aseguró que el presidente Pérez Molina creyó que ella “estaba bromeando” cuando le entregó la carta de renuncia.

El gobernante escogió como miembros de la terna al ministro Carlos Contreras, a Adrián Zapata y a Adela de Torrebiarte. De hecho, solo dos de ellos pueden ser candidatos para que el Congreso elija a quien ejerza la Vicepresidencia, porque el artículo 186 de la Constitución señala que para poder aspirar a ese cargo, un ministro debe haber renunciado del Gabinete por lo menos con seis meses de anticipación.

A causa de que la Carta Magna señala que el Congreso debe elegir entre una terna, es decir tres personas, no es posible que la elección se realice solamente con las otras dos. Y como el Legislativo no puede rechazar la propuesta enviada por el presidente, procede que Pérez Molina la integre con alguien distinto. Incluso cabría la consulta a la Corte de Constitucionalidad, pero sería una innecesaria pérdida de tiempo, porque en este caso específico no cabe ninguna interpretación distinta al texto constitucional, lo que sí ocurre respecto de otros temas.

Es indispensable que el Ejecutivo anuncie lo antes posible al nuevo integrante de la terna, porque el tiempo no está a su favor. No se puede olvidar que para el fin de semana está programada una manifestación similar a las que se han efectuado, con la diferencia de que los asistentes solicitarán la renuncia al cargo presidencial. Este hecho aumentaría la tensión y la crisis.

Pocas veces como ahora se ha manifestado el interés ciudadano por comprender los procesos políticos y las acciones legales de las entidades gubernativas y estatales. Eso debe ser entendido con toda claridad por quienes ejercen el Gobierno y también por quienes desean ser candidatos a cualquier puesto público.

Lo ocurrido en las últimas semanas constituye un ejercicio de civismo, de participación popular y de ejemplo para los políticos, lo que resulta sobre todo importante a causa de que el 2015 es el año en que será electo el sucesor del gobernante actual. Vale la pena reiterar: el tiempo no sobra y tampoco hay lugar para acciones que pretendan retardarlo.