Opinión

Minería en la Federación de Centroamérica

Manuel Montúfar y Coronado publicó en 1832, cuando se encontraba asilado en México, en la Ciudad de Jalapa, Veracruz, el libro Memorias para la Historia de la Revolución de Centroamérica.  Memorias de Jalapa.  Recuerdos y Anécdotas.  Tomo I.  Sexta Edición.  Guatemala: Ceur/Usac 2014. 203 páginas. Se conoce como Memorias de Jalapa.  Al tratar sobre la minería en la época de la Federación de Centroamérica —1823 en adelante—, bajo el título Minas,  con palabras usadas hace dos siglos, trata el tema seguidamente: 

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Economía Minería

Manuel Montúfar y Coronado publicó en 1832, cuando se encontraba asilado en México, en la Ciudad de Jalapa, Veracruz, el libro Memorias para la Historia de la Revolución de Centroamérica.  Memorias de Jalapa.  Recuerdos y Anécdotas.  Tomo I.  Sexta Edición.  Guatemala: Ceur/Usac 2014. 203 páginas. Se conoce como Memorias de Jalapa.

Al tratar sobre la minería en la época de la Federación de Centroamérica —1823 en adelante—, bajo el título Minas,  con palabras usadas hace dos siglos, trata el tema seguidamente:  

Toda clase de minerales: Centroamérica posee toda clase de minerales, entre ellos los más apreciables, como oro, plata, cobre, plomo, hierro, ópalos, nitro, azufre, mercurio, cuyos principales constituyentes son el granito y el pórfido.

Aunque el laboreo de minas nunca se hizo en Guatemala con los conocimientos científicos, con el auxilio de la maquinaria, ni con los fondos necesarios  para sacar de su riqueza todo el provecho que ofrece, son muchos y muy célebres los distritos minerales que con poco trabajo rinden metales preciosos, y que pueden decirse vírgenes todavía; los tienen todos los Estados, y se benefician actualmente algunos en San Salvador, en Costa Rica y en Honduras, con pocos fondos y máquinas todavía imperfectas; los indios extraen el plomo en cantidad proporcionada a los consumos sin que se trabaje formalmente ni con inteligencia ningún mineral de esta clase.

El hierro se beneficia en el departamento de Metapán, Estado de El Salvador, y es uno de los primeros ramos de riqueza.

El Estado de Honduras es el más rico en puntos minerales. Allí está el famoso del Corpus, que en otros tiempos produjo tanto oro, que se estableció en él una tesorería para solo el cobro del derecho de quintos; el departamento de Olancho en el mismo Estado posee el río Guayape, de cuyas áreas se saca sin beneficio el oro más apreciable.  En el departamento de Gracias a Dios, conrayano con el de Chiquimula, se encuentran ópalos de la mejor calidad.  

La ciudad de Tegucigalpa, hoy la más considerable de Honduras, fue un real de minas, y a esto debe su respectiva prosperidad en aquel Estado: antes de la Independencia tuvo en ella la casa de moneda de Guatemala una de rescates, y después se  ha puesto Casa de moneda; a pesar de esto, se amoneda poco en ambas; casi todos los metales salen en pasta al extranjero.

En Costa Rica se trabaja de pocos años a esta parte una muy rica mina de oro, descubierta después de la Independencia, y beneficiada con auxilios extranjeros.

José María Pavón denuncia Mina: En el Estado de Guatemala hay diversos puntos minerales, especialmente en el departamento de Chiquimula; a 10 leguas al Noreste de la capital de Guatemala, en las tierras de Palencia se ha reconocido y nuevamente denunciado por don José María Pavón, una mina que ha sido famosa en otro tiempo, y de los ensayos practicados ahora en la Casa de moneda, resulta que es un mineral plata compuesta de cuarzo, espato, piritas, blenda, plomo y una pequeña parte de hierro espático; es muy fusible, y produce por quintal tres marcos, dos onzas, cinco octavos, tres tomines, nueve grados de plata, considerándose muy fácil su extracción por el beneficio común, aún sin contar con los adelantos hechos en este ramo en los países mineros.

josemolina@live.com