Opinión

Cable a tierra

Financiamiento electoral ilícito

Karin Slowing

Karin Slowing

Este es el delito del cual existe ya evidencia suficiente como para que el Ministerio Público señale al presidente Jimmy Morales del posible comiso de un hecho delictivo y solicite el retiro del derecho de antejuicio de que él goza para poder avanzar con la investigación. No importa con cuántos otros argumentos quieran aderezarle el asunto y desviar su atención, este es el hecho central, estimado lector. Dejarlo sin la debida investigación y proceso tendrá repercusiones profundas para nuestra sociedad y la legitimidad del sistema democrático. Hay dinero cuya procedencia no ha sido esclarecida y la situación atañe al actual presidente porque él era el secretario general del partido FCN cuando el dinero entró y fue usado en la campaña electoral del 2015. ¡Así de simple! La denuncia la hizo el Tribunal Supremo Electoral, la evidencia apunta al posible delito y es por ello que Jimmy Morales debe ser investigado.

El secretario general de un partido político tiene entre sus responsabilidades asegurar que existen y funcionan los mecanismos, procesos y protocolos necesarios para que todo dinero que ingresa al partido sea debidamente recibido, registrado y reportado donde y a quien corresponde. En este caso, al Tribunal Supremo Electoral. Seguramente, el secretario general no es el único responsable dentro del partido de este hecho, pero es el secretario general quien tiene la responsabilidad legal del partido que dirige frente al Estado y la sociedad. Es, por consiguiente, el obligado a hacer que todos en el partido cumplan con la ley. ¡Así de simple! Es por ello que Jimmy Morales debe ser investigado y se debe esclarecer toda la trama de implicados, los procesos que emplearon y, también, quiénes son los financistas que forman parte de esta perversa comparsa que erosiona los fines y principios de la democracia, así como la legitimidad y la confianza ciudadana en las autoridades electas.

Por este mismo delito hay otras dos solicitudes de retiro del derecho de antejuicio ya en proceso y, por lo que vemos, hay varias más que podrían proceder también para otros secretarios generales que tienen actualmente cargos públicos. Es decir, no solo Jimmy Morales debe ser investigado. Serán investigados todos aquellos secretarios generales y partidos donde hay indicios y evidencia que sugiere que el delito haya sido cometido. ¡No puede haber algo mejor para el país que sanear el sistema político que mantiene cautiva la democracia e impide la amplia participación ciudadana en los procesos electorales!

Ahora, el presidente Morales se ha convertido en pieza de tropiezo para la búsqueda de un mejor país. Jimmy Morales y la camarilla de gente y sectores que lo apoyan explícita y solapadamente confunden a la opinión pública para debilitar a la Cicig y destruir a su comisionado; desacreditan a la Fiscal General y, ahora, también, desde el Congreso, buscan neutralizar al ministro de Gobernación con una interpelación.

Si el presidente no hizo nada incorrecto cuando era el secretario general de su partido, ¿a qué le teme con la investigación? Su comportamiento ha sido totalmente irresponsable para con el país. Renunciar a su derecho de antejuicio para ser investigado es lo que uno esperaría de un presidente honesto y que pone al país primero que sus intereses. Pero no. Su comportamiento ha mostrado exactamente lo contrario. ¡Peor aún! Lo más probable es que sus compinches en el Congreso, toda esa gente que tiene mucho que perder con un sistema transparente y verdaderamente democrático, lo protejan para que así todos mantengan su impunidad, mientras el país sigue cayendo por el abismo.

karin.slowing@gmail.com