Opinión

cable a tierra

Gestión sin resultados

Karin Slowing

Karin Slowing

Archivado en:

Gestión Pública

Impacta ver un organismo ejecutivo tan desdibujado y carente de sustancia como el que tenemos en la actualidad. Los ministerios y secretarías navegan cual barcos fantasmas: pasan los días, las semanas y los meses sin que terminemos de ver las señales más básicas de por dónde enrumban su actuar, mucho menos que se impulsa una agenda concreta de trabajo que no sea una mera respuesta inercial. Tanto quienes encabezan la administración de gobierno como los propios ministros/as parecen enajenados de una realidad cada día más lacerante. Parecen cegados por las luces de su efímero poder, mientras la mitad de la población sigue en situación de pobreza, con hambre, desnutrida crónica (no es solo un problema de la niñez, le cuento), sin servicios de salud; somos un país donde la matrícula escolar se reduce ante el auge del trabajo infantil, obligado por la precariedad creciente de los hogares. País de niñas con embarazos forzados, mujeres agredidas de todas las maneras posibles; de pilotos, tenderos y ciudadanos de a pie extorsionados y asesinados; a merced de las pandillas. La perenne demanda ciudadana insatisfecha termina siendo el principal factor de que miles de gentes sigan buscando su futuro en la frontera norte.

Bastarán unas páginas de texto para tener listo el informe presidencial que se entregará al Congreso a inicios del 2017. Seguramente conminarán al superintendente de la SAT, al ministro de Finanzas y al de Gobernación para que aporten los insumos. Al menos ellos tienen algo que contar. Tanto Solórzano Foppa como Estrada han cumplido con la tarea de dotar a los ministerios con recursos financieros y encaminar a la SAT por la senda de recuperación y fortalecimiento de sus capacidades institucionales. En el caso de Gobernación, han sabido mantener la tendencia de reducción de las tasas de homicidio y de otros delitos, aunque persistan muchos retos en otros ámbitos.

¿Y los demás ministerios? Veamos algunos “logros” en materia de política social: el Mides metió su tarjeta de débito para uso piloto en un municipio del departamento de Guatemala. El Mineduc está contento porque logró 175 “días de clase”; ¿Y en salud? Luego de tres meses, seguimos igual que antes: sin claridad de cómo proponen recuperar el funcionamiento del Ministerio. Desde la salida de Maldonado Aguirre no se ha aprobado el reglamento para medicamentos genéricos. Y si bien es importante el anuncio de fortalecimiento del primer nivel de atención, comienzo a preguntarme si la política es reconvertir el MSPAS en un ministerio de atención primaria. Por otra parte, el programa de agricultura familiar y el extensionismo rural, que podrían contribuir grandemente a paliar el hambre, siguen a la deriva. Del Marn hemos visto buenas intenciones con las denuncias sobre los desvíos de los ríos, pero, ¿cómo se va a traducir todo esto en una política de ordenamiento ambiental que preserve los recursos naturales para todos?

Si bien la atención está en el Congreso y en la Corte Suprema de Justicia, donde se están librando auténticas luchas entre quienes favorecen la impunidad y quienes impulsan la posibilidad de la justicia, no podemos seguir dejando pasar que el Ejecutivo no está rindiendo los resultados esperados, especialmente porque esto es también una forma de impunidad. Ahora, con la nueva correlación de fuerzas, está por verse qué giro tomará la acción del Ejecutivo en estas circunstancias. ¿Se sentirá empoderado para finalmente ver que toma rumbo el quehacer de los ministerios? O seguiremos viendo un Ejecutivo que se parece más al agua del chorro: ¿inoloro, incoloro e insaboro?