Revista D

La obra abstracta de Tepeu Choc

Color, línea y geometría son elementos clave de su obra plástica.

Por Ana Lucía González

Tepeu Choc en su estudio junto a su serie de Tipografías (Foto Paulo Raquec)
Tepeu Choc en su estudio junto a su serie de Tipografías (Foto Paulo Raquec)

Un estrecho y empinado camino de concreto que se convierte en un sendero de terracería conduce a la casa-estudio del artista plástico Javier Tepeu Choc (1983), en San Pedro Sacatepéquez, Guatemala. 

El lugar goza de la vista privilegiada de los últimos bosques en las montañas que rodean ese municipio.

Tepeu Choc es su nombre artístico, pues omitió su nombre de pila, porque sus apellidos  representan para él la unión de una familia integrada por ochos hermanos que se ha apoyado para salir adelante.

Este artista, que  el 6 de abril  presentará una exposición individual en la Alianza Francesa, ha sobresalido durante los últimos años. Su obra se encuentra en varios museos en Estados Unidos, Colombia y Dinamarca, además, en el 2015,  obtuvo  el tercer lugar en la subasta de arte Juannio.  

Su propuesta es abstracta, tanto en  pintura como en escultura. También experimenta con el grabado y el dibujo, cuyas formas son estudios de líneas y colores primarios para llegar al volumen, como explica el artista. 

Comienzos

Tepeu Choc proviene de una familia de escasos recursos. Su padre, Socorro, es albañil y su madre, Carmen, vende fruta y verduras, aparte de atender a su numerosa familia.

Cuenta que su padre solo pudo costearles los estudios hasta 6to. primaria.  Su hermano mayor fue quien ayudó a los  menores (él es el quinto) para continuar la secundaria. “A mí me pagó los dos primeros años, después tuve que trabajar”, dice Tepeu.

Desde pequeño se destacó en las tareas escolares de Artes Plásticas y en la secundaria se convirtió en el centro de atención, junto a sus hermanos, en esta materia.

Al  salir del colegio quería estudiar Diseño Gráfico, pero le resultaba  una carrera imposible de costear. Accidentalmente, un compañero  le habló de la Escuela de Artes Plásticas, lo que despertó su  interés. No tardó en inscribirse. Ese fue el punto de partida de su camino en el arte.

Volver a lo básico



Tipografía de la Z, aluminio sólido, pintura automotriz y tornillos (2015) (Imagen cortesía del artista)
Tipografía de la Z, aluminio sólido, pintura automotriz y tornillos (2015) (Imagen cortesía del artista)


El estudio de la línea y el color han sido parte de las obsesiones de Tepeu Choc, quien afirma   desde el comienzo de esta conversación  que estas ha sido el punto de partida para experimentar con el volumen en la escultura.

Su paleta de colores se reduce a siete: blanco, negro, gris, rojo, amarillo, azul y  verde.

Llegar a esta síntesis significó largas horas de reflexiones. “Pasé tres años estudiando los tonos azules.  En el 2008 decidí que solo trabajaría con la paleta primaria. Me gusta observar el comportamiento de los colores en los distintos materiales”, afirma. 

Influencias

El artista muestra los bocetos de sus obras en hojas milimetradas pintadas con crayones de madera.

Recuerdan   los trazos del artista estadounidense Danny Schafer, radicado en Guatemala, quien influenció a muchos jóvenes y de quien reconoce también lo inspiró, aunque en forma indirecta.

En el plano internacional, tras años de búsqueda, encontró similitudes en la obra de los maestros Piet Mondrian, Theo Van Doesburg, Paul Klee, así como de otros artistas de la corriente Bauhaus.

“No hay nada improvisado, juego con la matemática y la proporción áurea, lo que me permite ahorrar tiempo para concebir cada obra”, explica.

Esto se refleja en la pulcritud de sus creaciones, producto de una disciplina que aprendió en la clase de Artes Plásticas en secundaria por su maestro Francisco Tojín.

Críticos

Para José López, director de la galería 9.99, Tepeu Choc mantiene entre sus principales intereses creativos la línea, el punto, el balance, el espacio y el color, los que recalcan la sofisticación de la abstracción geométrica, como legado de las culturas mesoamericanas, y que retoma desde preocupaciones contemporáneas. 

La  serie Tipografías (2010), en la que emplea medios digitales, elementos del diseño gráfico o glifos, propone  una reflexión de la deformación y pérdida del lenguaje, a través de la resignificación de los símbolos, indica López.

Su obra puede apreciarse en esta galería, ubicada en la 5a. avenida, zona 1 de la Ciudad de Guatemala.

Una de las aspiraciones de Tepeu es apostar por creaciones que contribuyan no solo con el arte guatemalteco  sino también  el universal. Una de sus grandes aspiraciones, según confiesa, es contribuir con obra escultórica en espacios públicos.

Perfil

  • Estudios en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (Enap) del 2002 al 2005.
  • Talleres de  dibujo creativo con la artista española Carmen Isasi y  de escultura en mármol con los maestros Max Leiva y Bayron Ramírez (2006).
  • Asistente en  los  festivales de escultura del 2007 y 2010, con el artista inglés Colin Figue y el húngaro Attila Rath Geber. 
  • Tercer lugar en la subasta de arte latinoamericano Juannio 2015, con la obra G, de la serie Tipografías de la A a la Z. 
  • Su obra  se encuentra en colecciones de los museos de Los Ángeles y North Dakota, Estados Unidos; Colombia y Dinamarca.