Revista D

Primero todo amor; después todo odio

El humorista Groucho Marx decía que el matrimonio es la primera causa de divorcio.

Por Roberto Villalobos Viato

Las claves mantener un matrimonio son el deseo, la convicción, la responsabilidad y el compromiso. Foto Prensa Libre: iStock.
Las claves mantener un matrimonio son el deseo, la convicción, la responsabilidad y el compromiso. Foto Prensa Libre: iStock.

Si tanto amor hubo, ¿por qué se divorcian? Las razones de una ruptura matrimonial son diversas y van desde la violencia intrafamiliar, pasando por la infidelidad, hasta porque uno de los dos busca otra religión.

También ha habido casos curiosos de parejas que se separan por culpa de una mascota, porque alguno desarrolla una relación de excesivo apego. “Este tipo de situaciones acaba por invadir el espacio vital y, en determinados casos, interfiere en la vida sentimental”, refiere la psicóloga Alejandra Mendizábal.

En otras ocasiones, son los dos quienes llegan a humanizar al animal. “El problema es que cuando deciden separarse, se arman grandes pleitos por obtener la custodia de un gato o un perro”, refiere la abogada Marta Corina Álvarez.

Los motivos frecuentes de discordia también se dan cuando los familiares —sobre todo los suegros— se entrometen en la relación de una pareja.

La situación se agrava si viven en la misma casa, colonia, barrio o condominio, pues surgen discusiones por diferentes causas, aunque sean mínimas, como escuchar determinado género musical, no compartir el gusto por la sazón de la comida o por la forma de educar a los hijos. “No es fácil explicar a la madre de nuestra pareja las cosas que nos molestan de ella. Hace falta pensar bien qué se quiere decir y convertir la queja en una petición”, recomienda  Mendizábal.

Otro asunto que asusta a los hombres y a las mujeres es el extremo control que se ejerce sobre el otro, como ver qué publica en redes sociales. “Muchos matrimonios se pelean por el trato que uno de ellos se tiene con un amigo o amiga, y llegan a pensar que tienen una relación, cuando no es así”, expone Álvarez.

Un estudio reciente de la Universidad Pontificia Católica de Chile y la de Boston encontró que aquellos con un perfil de Facebook tienen hasta un 4.32 por ciento más posibilidades de divorciarse por algún material que su pareja le encuentre. Asimismo, descubrió que quienes carecen de una cuenta en esa red social es un 11 por ciento más feliz en su matrimonio.

Hay otros que tienden a llamar al celular del otro para saber dónde están o qué hacen. Unos más revisan los chats o galerías de imágenes de los teléfonos móviles sin permiso, algo que, en opinión de los expertos, no debería suceder. “Cada quien debe tener su espacio; si no hay confianza, no hay nada”, comenta el psicólogo Mario Hernández.

De hecho, este es uno de los motivos principales de ruptura: la desconfianza.

En los consultorios de terapia de parejas también se han visto casos particulares como cuando alguien quiere convertirse a otra religión.

Pero otra de las causas que se han vuelto “eternas” son las que conciernen a la higiene personal. La halitosis, uno de los principales inhibidores físicos de la libido, históricamente ha terminado por romper matrimonios desde hace muchos años.

La limpieza del hogar se suma a los motivos, pues uno puede ser excesivamente ordenado y el otro no, o bien, que solo uno contribuya con las labores domésticas.

La juventud también es un factor clave. La Unidad de Mediación del Organismo Judicial ha visto numerosos casos en los que la inmadurez hace que los matrimonios fracasen.

En el 2015, el Instituto Nacional de Estadística (INE) reportó 5 mil 726 divorcios en el país. “Por supuesto, al principio hay amor y promesas para construir juntos, pero muchos no toman conciencia del enorme compromiso que conlleva una unión”, comenta Hernández.

Así surgen los problemas. Según el artículo 155 del Código Civil, las causas para obtener la separación son por infidelidad; los malos tratos, riñas y disputas continuas, así como las injurias graves y ofensas al honor —en general, aquellas conductas que hagan insoportable la vida en común—.

También es motivo de separación cuando una mujer da a luz durante el matrimonio a un hijo concebido antes de su celebración, siempre que el marido no haya tenido conocimiento del embarazo; la incitación del esposo a prostituir a la mujer o corromper a los hijos; la negativa a cumplir con el otro con deberes de asistencia y alimentación de los hijos en común; los hábitos de juego, alcoholismo o drogadicción; acusaciones calumniosas; la condena de uno de ellos por un delito común con pena mayor a los cinco años de prisión; una enfermedad grave, incurable y contagiosa, perjudicial al otro cónyuge; la impotencia, siempre que su naturaleza sea incurable y posterior al matrimonio; y la enfermedad mental irremediable que sea suficiente para declarar la interdicción.

La Unidad de Mediación del OJ es un método alterno al proceso judicial. “Se basa en la voluntad y en el diálogo. Se pretende evitar el divorcio, pero si las personas están determinadas, se median las pensiones alimenticias”, explica Álvarez.

Para Mendizábal, los puntos clave para mantener un matrimonio son el deseo, la convicción, la responsabilidad y el compromiso.

Además

* El divorcio civil es la disolución jurídica por la cual se rompe el matrimonio y deja a los cónyuges en libertad de contraer nuevas nupcias.

* 5 mil 726 separaciones se tramitaron en el 2015, según cifras del INE.

* 79 mil 177 matrimonios se registraron en el 2015, de acuerdo con el INE.

* Q2 mil o hasta Q5 mil puede costar una ruptura voluntaria. El proceso dura alrededor de un mes.

* Q20 mil llega a costar un divorcio ordinario y no se sabe cuánto puede llegar a tardar el proceso.

* 38.16% de las separaciones del 2015 se dieron en el departamento de Guatemala.

* 35.4 es la tasa bruta de rupturas por cada mil habitantes.