Escenario

Cinco historias llenas de color y tradición navideña

El olor a la manzanilla, las luces de colores o el nacimiento en el lugar más visible de la casa son los sellos particulares de las casas guatemaltecas cuando se trata de la Navidad.

Por Ángel Elías

Vendedores de artesanías navideñas del Mercado Central cuentan sus historias. (Foto Prensa Libre: Ángel Elías)
Vendedores de artesanías navideñas del Mercado Central cuentan sus historias. (Foto Prensa Libre: Ángel Elías)

¿Cuántos, en su infancia, hicieron caminos con aserrín de colores cuyos ondulados trazos terminaban en el pesebre?

En Guatemala, los mercados locales son los encargados de distribuir el producto que caracteriza a la Navidad, y el Mercado Central, en la zona 1, es uno de los puntos más importantes para encontrarlos.

“Pase adelante, tenemos lo que quiere, lo que busca para su nacimiento”, es el llamado particular de los vendedores que dedican su vida a darle color, sabor y vida a las fiestas de fin de año.

En esta edición se incluyen historias de vendedores en el Mercado Central que han hecho de este negocio parte de su vida.



A sus 65 años,  JulioCésar Itz lleva 55 años de tener su negocio navideño. “Vine de Cobán hace  60 años y comencé con los negocios. Actualmente hay mucha competencia y no se vende igual que antes”, dice mientras limpia con cuidado una de  las figuras de los reyes magos.
A sus 65 años, JulioCésar Itz lleva 55 años de tener su negocio navideño. “Vine de Cobán hace 60 años y comencé con los negocios. Actualmente hay mucha competencia y no se vende igual que antes”, dice mientras limpia con cuidado una de las figuras de los reyes magos.




El olor a la manzanilla identifica las fiestas en Guatemala. “Vendemos desde hace 15 años manzanilla y  musgo”, dice Paula Piche,  que desde el 1 de diciembre mantiene una venta con adornos navideños. “Poco a poco van cambiando las modas, pero las tiras de pino y las patas de gallo siempre están en la tradición”, comenta.
El olor a la manzanilla identifica las fiestas en Guatemala. “Vendemos desde hace 15 años manzanilla y musgo”, dice Paula Piche, que desde el 1 de diciembre mantiene una venta con adornos navideños. “Poco a poco van cambiando las modas, pero las tiras de pino y las patas de gallo siempre están en la tradición”, comenta.




Don Margarito Bocel ya cumplió 30 años de viajar desde El Tablón, Sololá, hasta Ciudad Capital para vender adornos elaborados de paja de trigo. “Vamos a Nahualá para comprar el trigo y en agosto comenzamos a hacer los adornos”, dice Bocel, quien afirma que esta es una tradición familiar que le ayuda económicamente.
Don Margarito Bocel ya cumplió 30 años de viajar desde El Tablón, Sololá, hasta Ciudad Capital para vender adornos elaborados de paja de trigo. “Vamos a Nahualá para comprar el trigo y en agosto comenzamos a hacer los adornos”, dice Bocel, quien afirma que esta es una tradición familiar que le ayuda económicamente.




 María Herlinda Campos  tiene 70 años de vender imaginería para nacimientos. “Desde los 10 años vengo  a vender. Ya tengo clientes que me buscan... Es una tradición familiar que ya lleva tres generaciones”, cuenta mientras uno de sus nietos atiende a los clientes. “Aunque ya no se vende igual, siempre venimos”, dice.
María Herlinda Campos tiene 70 años de vender imaginería para nacimientos. “Desde los 10 años vengo a vender. Ya tengo clientes que me buscan... Es una tradición familiar que ya lleva tres generaciones”, cuenta mientras uno de sus nietos atiende a los clientes. “Aunque ya no se vende igual, siempre venimos”, dice.




La sonrisa de Maria Xar  es inconfundible entre los vendedores. “Acá tenemos aserrín, pesebres y adornos para el arbolito”, cuenta mientras atiende a los posibles compradores que pasan
La sonrisa de Maria Xar es inconfundible entre los vendedores. “Acá tenemos aserrín, pesebres y adornos para el arbolito”, cuenta mientras atiende a los posibles compradores que pasan