Escenario

La ficción les apasiona

Los animé, cómics, videojuegos y coleccionistas forman parte de una cultura que toma auge.

Por Por: Yadira Montes

Julio Solares es conocido en el mundo del Cosplay como Midori Neko. Lleva más de tres años personificando a los antiheroes y villanos de los Anime, Videojuegos y Comics.
Julio Solares es conocido en el mundo del Cosplay como Midori Neko. Lleva más de tres años personificando a los antiheroes y villanos de los Anime, Videojuegos y Comics.

Desde hace varios años en el país, ha venido en apogeo las distintas expresiones del animé, entre estas se destacan las subculturas como el cosplay (disfrazarse de personajes), los gamers y los coleccionistas de este tipo de material.

Gente Joven entrevistó a tres jóvenes que se desenvuelven en dichas áreas para conocer de cerca ese mundo de ciencia ficción, juegos y personajes, esto en el marco de la Convención Animé Cómic, que se llevará a cabo mañana, de 10 a 19 horas, en el Parque de la Industria, zona 9. Admisión: Q30.

“Los villanos son más queridos”

La serie animé Los caballeros del zodíaco fue una de las primeras que cautivaron a Julio Solares, quien a través de los años ha coleccionado más de mil CD con distintas sagas de este y otros animé.

Hace tres años, su pasión por este género lo llevó a conocer más de cerca el mundo cosplay y, al quedar fascinado, decidió incursionar en esta rama del entretenimiento.

“Soy diseñador gráfico y siempre sentí atracción por este mundo y lo increíble de meterse en algún personaje, por esa razón hago cosplay. Disfruto de diseñar la vestimenta y darle mi toque personal”, explica Solares.

Agrega que para ser un buen cosplayer se necesita llamar la atención a su paso, además debe comportarse como el personaje que representa, y esto es un arte, enfatiza.

Julio es conocido en el mundo cosplay como Midori Neko, que significa gato verde. “Este nombre encierra parte mis gustos tanto del color como del animal”, resalta.

“Mis cuatro hijos también comparten esta pasión, así que me acompañan y participamos juntos. Hemos ganado distintas preseas”, agrega.

Más que juguetes

“Es un pasatiempo que me permite, no solo coleccionar, sino emocionarme cuando encuentro la figura que busco o ahorrar para adquirir más”, dice José Arévalo, oriundo de Retalhuleu, quien colecciona figuras de acción.

Arévalo, de 28 años, colecciona desde hace cinco, figuras de acción. Él relata que siempre disfrutó de ver la serie Transformers junto a su primo, pero que debido a la falta de medios económicos su afán por obtener las figuras empezó tarde. Su primera figura fue un Transformer Unicrom, el dios del caos y la destrucción. “Lo vi en una venta de juguetes usados y me costó Q100, pero no estaba completa, sin embargo, he ido adquiriendo todos sus accesorios, con los años”, dice Arévalo.

Su colección está valorada en unos Q50 mil.

Admite que al inicio su familia no estaba de acuerdo con este pasatiempo, por la inversión monetaria que requería, pero asegura que su afición no le hace daño a nadie y él la disfruta.

Por ahora, su objetivo es duplicar el número de piezas que tiene, en los próximos cinco años, además de completar algunas figuras de Marvel y DC Cómics.

El mundo de Iván

Las primeras consolas y los juegos de Atari abrieron los ojos de Iván al mundo de los videojuegos, a finales de la década de 1980.

Con el paso del tiempo se ha convertido en un experto en la materia. Su colección de videojuegos incluye desde los primeros lanzamientos al mercado en 1970, hasta los más recientes.

Iván encaja muy bien en el mundo de los geek, pues colecciona cómics, figuras de acción, latas y por supuesto videojuegos, pero él se cataloga como un hardcore gamer, que no busca un medio de entretenimiento, sino un reto o una aventura. Además está al día con las últimas noticias en temas de juegos.

Debido a su conocimiento como gamer, ahora tiene un canal de YouTube en el que habla acerca de los lanzamientos de juegos y expone su opinión sobre las ventajas y novedades de cada uno.

Iván también es fotógrafo y cree que la tecnología aún tiene mucho que aportar a esta cultura, pues el uso de la realidad virtual podría marcar un antes y un después.