Salud y Familia

Qué es la salmonelosis, cómo saber si se padece de ello y cuál es el tratamiento

La bacteria de la salmonella, causante de la salmonelosis, se puede encontrar en algunos alimentos y productos de consumo diario, que pueden afectar a algunas personas que no tomen las precauciones necesarias. 

Por José Andrés Ochoa

Ingerir salmonella puede causar salmonelosis, una enfermedad diarreica en el cuerpo (Foto Prensa Libre: servicios).
Ingerir salmonella puede causar salmonelosis, una enfermedad diarreica en el cuerpo (Foto Prensa Libre: servicios).

La salmonelosis es una enfermedad diarreica causada por la bacteria de la salmonella, según explica el médico Luis Stolz, la cual puede producir distintos síntomas en las personas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salmonelosis puede transmitirse a través de animales domésticos y salvajes, pero principalmente por alimentos, especialmente algunos que tengan procedencia animal.

Algunas carnes (reses o aves), huevos o leche pueden estar infectados, así como hortalizas que hayan entrado en contacto con estiércol.

Síntomas

La salmonella typhi es una bacteria que puede encontrarse en alimentos de procedencia animal (Foto Prensa Libre: servicios).
La salmonella typhi es una bacteria que puede encontrarse en alimentos de procedencia animal (Foto Prensa Libre: servicios).

Después de ingerirse salmonella, suelen pasar entre 6 y 72 horas para que en el cuerpo se manifiesten síntomas de salmonelosis, que pueden afectar al cuerpo entre 2 y 7 días.

Los síntomas son, según la organización, la aparición brusca de fiebre, dolor abdominal, diarrea, náusea y, a veces, vómitos.

Si bien las consecuencias pueden ser leves, en niños y ancianos puede ser más perjudicial debido a los peligros de la deshidratación, los cuales ponen en peligro la vida de los enfermos.

Cuidados

Según la OMS, las recomendaciones principales se deben tener cuando se entra en contacto con animales o se cocina o come alimentos de procedencia animal. Para ello, se sugiere:

  1. Asegurarse de que los alimentos estén debidamente cocinados y aún calientes al servirlos.
  2. Evitar la leche cruda y los productos elaborados con leche cruda. Beber solo leche pasteurizada o hervida.
  3. Evitar consumir hielo a menos que esté hecho con agua potable.
  4. Si el agua es de salubridad dudosa, hiérvala o, si no fuera posible, purificarla con un desinfectante fiable de liberación lenta (habitualmente disponible en farmacias).
  5. Lavarse a fondo y frecuentemente las manos con jabón, en particular después de haber tenido contacto con mascotas o animales de granja o haber utilizado el inodoro.
  6. Lavar cuidadosamente las frutas y hortalizas, especialmente si las consume crudas. De ser posible, las hortalizas y las frutas se deberían pelar.

Además, para las personas que cocinan o manejan alimentos, la OMS sugiere tomar en cuenta lo siguiente:

  1. Mantener la limpieza.
  2. Separar los alimentos crudos de los cocinados.
  3. Cocinar completamente los alimentos.
  4. Mantener los alimentos a temperaturas seguras.
  5. Usar agua y materias primas seguras.

Al mismo tiempo, a quienes producen alimentos, deben tomar en cuenta estos consejos:

  1. Practicar una buena higiene personal.
  2. Proteger los campos de la contaminación fecal por animales.
  3. Utilizar residuos fecales tratados.
  4. Evaluar y gestionar los riesgos del agua de riego.
  5. Mantener limpios y secos los equipos de cosecha y las instalaciones de almacenamiento.

Para las personas afectadas con salmonelosis, se recomienda rehidratarse constantemente y reponer los electrolitos perdidos.

Si la persona afectada es lactante, anciano o inmunodeprimido, se recomienda un tratamiento antimocrobiano, pues la diarrea puede ser perjudicial de manera significativa.

De acuerdo a Stolz, una prueba de heces es la forma más efectiva y rápida para comprobar si una persona padece de salmonelosis.