Salud y Familia

Ser educado va más allá de decir “gracias”

En este mundo cada vez más ajetreado, tener buenos modales será un respiro tanto para quienes los ponen en práctica, como para quienes los reciben.

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Los expertos en etiqueta aseguran que la forma más fácil de darse cuenta de cuán importante es la educación en el trato con el otro es percibir lo ofendido que se siente uno cuando alguien no se comporta de la manera aceptada.

Cuando se saluda a una persona debe vérsele a los ojos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Cuando se saluda a una persona debe vérsele a los ojos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

En este espacio se incluye un repaso de lo que significa ser educado en determinadas situaciones.

Al saludar

Las dos personas que se saludan deben mirarse a los ojos cuando lo hacen. Esto se percibe como respeto y consideración.

Además, las dos personas deberían usar sus nombres al hablar entre ellas. También hay que tener cuidado al dar la mano. En general, se espera a que estire la mano la persona de mayor edad o de rango superior. Asimismo, hay que prestar atención a la presión del apretón de manos; no debe ser muy suave ni muy fuerte.

Cuando se es anfitrión, se debe ser el primero en extender la mano ante un huésped.

Al conocer a alguien

Si se observa en una fiesta que dos personas no se conocen entre ellas, el anfitrión las puede presentar. Luego, estas, deberían intercambiar algunas palabras amables.

No se recomienda hacer preguntas demasiado personales. También hay que tener cuidado con tutear al otro de inmediato. El “tú” puede ser usado por los mayores hacia los más jóvenes y los jefes hacia los empleados.

En la mesa

Si el teléfono móvil va a estar sobre la mesa, ya sea en alguna reunión de trabajo, o entre amigos, este debe estar en silencio.

Esto es una señal de respeto y valoración del otro. Si es absolutamente necesario que el móvil esté prendido y vibra, hay que pedir disculpas y alejarse de la mesa para no molestar a los demás con la conversación.

También es importante saber usar la servilleta. Lo ideal es limpiarse la boca con pequeños golpecitos, no arrastrar todo el paño por la boca.

Mientras se come, la servilleta va sobre las piernas. Una vez que se terminó de comer, se la acomoda doblada de forma suelta a la izquierda del plato.

En el trabajo

El respeto, la consideración y la buena disposición le hacen el día a día más fácil a todos en el trabajo.

No hablar mal a espaldas del jefe o de los demás compañeros ayuda. Si se quiere hablar de algo con el jefe, conviene anticiparle que se quiere tener una conversación con él.

Si se trabaja en un mismo ambiente con otras personas, no hay que hablar por teléfono en voz alta.

En el supermercado

La carretilla  de  compras no debería quedar estacionada a la mitad del pasillo del supermercado, sino a un costado, de modo que los demás también puedan pasar.

También se les debería ofrecer ayuda a las personas de baja estatura  si se observa que no alcanzan un estante.

Si la carretilla nuestra  está repleta de artículos  y la persona que espera detrás solo tiene dos cosas en la mano, corresponde dejarla pasar.

Al despedirse

Abrirle la puerta al otro es una señal de respeto. Al momento de despedirse, corresponde ser medido. Si no se trata de un amigo estrecho, el abrazo no debería ser demasiado efusivo.