Con rutas anegadas por la lluvia, vecinos improvisan balsas para traslado de mercadería y personas

La ruta entre Cobán y Chisec, Alta Verapaz, se encuentra inundada por el desbordamiento de ríos, por lo que el tránsito por el lugar está suspendido.

La ruta de Cobán a Chisec está inundada y para movilizarse las personas utilizan balsas. (Foto Prensa Libre: Byron García)
La ruta de Cobán a Chisec está inundada y para movilizarse las personas utilizan balsas. (Foto Prensa Libre: Byron García)

Con niveles históricos de lluvia a causa de los fenómenos tropicales Eta e Iota, varias carreteras del país están colapsadas; sin embargo, las provisiones deben llegar para garantizar la subsistencia de miles de personas que quedaron aisladas por las inundaciones.

Este es el caso de la carretera de Cobán a Chisec, Alta Verapaz, en el Km 245, donde la ruta se transformó en una laguna y cruzarla es una tarea titánica. De esa cuenta varios de los vecinos, cuya economía se ha visto afectada por los fenómenos naturales, improvisaron balsas con madera, toneles y llantas para trasladar mercancías y personas.

En ese lugar los más afectados son los vecinos de la aldea Sonté, pues aparte de todo registran pérdidas en sus cultivos de cardamomo, café, maíz y frijol. En ese lugar, según las autoridades, 56 casas están inundadas.

Los balseros cobras entre Q5 y Q50 por el traslado de un extremo a otro, dependiendo que tipo de mercadería sea.

Familias completas se desplazan en balsas debido a que la ruta de Cobán a Chisec está anegada por las inundaciones. (Foto Prensa Libre: Byron García)

Emiliano Coronado, vecino de Sonté, dijo que es urgente que la ayuda empiece a llegar, porque la agricultura del lugar está bajo el agua, en su caso, según dice, perdió 10 cuerdas de cardamomo.

Morelia Pérez, señaló que tiene 15 días de haber salido de su casa que fue inundada. Agregó que durante este tiempo se ha visto en la necesidad de pedir “posada” con vecinos, sumado a eso ahora deben pagar para cruzar la ruta, por lo que hace un llamado a las autoridades para que los atiendan antes de que la situación se agrave, principalmente por la falta de alimentos.

Los balseros cobran entre Q5 y Q50 para trasladar personas, mercaderías y vehículos. (Foto Prensa Libre: Byron García)

Reginaldo Coronado, vecino afectado, dijo que ante la emergencia decidió improvisar una balsa para transportar a los vecinos y agenciarse de algunos fondos, pues las fuentes de trabajo son escasas en todo el departamento.

Guatemala registró un total de seis personas fallecidas, tres desaparecidas y 355 mil 187 afectadas por el paso de la depresión tropical Iota y sus remanentes, según indicó este viernes la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred).

De los seis fallecidos, cuatro se registraron en la aldea El Carmen Jalauté, del municipio de Purulhá, en el departamento Baja Verapaz (norte); uno en la aldea Txojeunil, en Santa Eulalia, Huehuetenanto (noroeste), y uno más en Tzibanay, San Juan Cotzal, Quiché (noroeste).

Los efectos de Iota “ya finalizaron”, comentó el portavoz de la Conred, David de León, aunque precisó que continúa la respuesta de protección civil y otras autoridades, mientras que en el caso del fenómeno tropical Eta, que pasó la primera semana de noviembre, ya se trabaja “en la recuperación”.

Varios vecinos improvisaron balsas para pasar personas y mercadería en la ruta de Cobán a Chisec (Foto Prensa Libre: Byron García)

Iota, que aterrizó esta semana en las costas de Nicaragua como un Huracán categoría 5 de la escala Saffir Simpson, la máxima posible, se degradó en su paso por Centroamérica primero a tormenta tropical, luego a depresión y, finalmente, dejó remanentes durante varias horas.

El fenómeno provocó 316 incidentes, 22 mil 373 personas evacuadas, cinco mil 675albergadas en sitios oficiales y 16 mil 698 autoalbergadas.

Además, dejó tres personas desaparecidas en La Unión, Zacapa, seis personas heridas y más de tres mil 919 viviendas con daños.

También afectó 41 carreteras, destruyó cuatro rutas y 15 puentes.