Llegó a una iglesia de El Pinalito, Camotán, a poner velas y lo matan 

Crisanto García tenía 58 años. La noche del Jueves Santos decidió acudir a la iglesia de El Pinalito, Morola, Camotán, Chiquimula, para pedir protección para él y su familia. Ya en el lugar, encendía unas velas cuando unos sujetos le dispararon.

Familiares de Crisanto García esperan afuera de la morgue de Chiquimula, mientras le practican la necropsia a su pariente ultimado a balazos. (Foto Prensa Libre: Mario Morales)
Familiares de Crisanto García esperan afuera de la morgue de Chiquimula, mientras le practican la necropsia a su pariente ultimado a balazos. (Foto Prensa Libre: Mario Morales)

Agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) informaron que la víctima se dedicaba a la agricultura desde hacía más de 30 años, de acuerdo a información que dieron amigos del fallecido. 


Testigos informaron a la PNC que García llegó a la iglesia a colocar unas velas a la imagen de la Virgen María como ofrenda para pedirle protección para él y su familia y para que este año obtuviera buenas cosechas de milpa.
 
En ese momento de fervor unos hombres ingresaron a la iglesia y dispararon seis veces en contra de la víctima y luego huyeron por las calles del caserío.

 
“Ni en la casa de Cristo tienen un mínimo respeto los delincuentes. Don Crisanto era un hombre humilde quien trabajaba en la milpa para ganarse el pan diario. Tarde o temprano van a caer estos malhechores para que afronten la justicia”, comentó Rutilia García Pérez vecina.
 
Tres hijos  
 
Macaria Carranza de García, esposa de la víctima, manifestó que su pareja deja tres hijos. Aseguró que su cónyuge nunca le comentó si tenía conflictos personales.
 
“Para él era una tradición venir a la iglesia de nuestra comunidad a colocar velas a la imagen de la Virgen María, lo hacía todos los años. Los que hicieron este crimen en contra de mi esposo son cobardes porque él era bien humilde y nunca se metía en problemas”, manifestó Carranza de García, mientras veía el cadáver de su esposo en la morgue.
 
Varios pobladores comentaron que en ese sector opera un grupo de delincuentes y sicarios que ha mantenido en zozobra a la comunidad, por lo que exigen a la PNC que investigue el caso.

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