Largas filas, falta de parqueos y de transporte público agobian a estudiantes universitarios

Estuardo Sicajá comenzó el segundo año de Derecho en la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac). Sin embargo, sabe que no todo es estudiar, pues cada día, al igual que cientos de alumnos de diferentes universidades, afronta dificultades para llegar a clases.

Quienes asisten a la universidad por la noche afrontan serias dificultades para llegar a sus clases.(Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Quienes asisten a la universidad por la noche afrontan serias dificultades para llegar a sus clases.(Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Sicajá se estresa al ver que son las 16.30 horas. Sabe que si no sale a las 17 horas de su trabajo tendrá más dificultad para salir de la zona 1 y abordar un bus que lo lleve a la universidad. Su temor es que justo antes de salir le pongan otra tarea en el área de bodega donde labora y no pueda asistir a clases.


Cecilia Morales tiene 20 años. Este mes ingresó en la Universidad Panamericana para estudiar Ingeniería Industrial. Con tres meses en su primer trabajo, debió adquirir un préstamo para comprar una motocicleta para trasladarse de la zona 9 capitalina a El Naranjo, zona 4 de Mixco, donde se ubica uno de los campus de esa casa de estudios superiores.

“En los primeros días me transporté en bus, pero llegué bien tarde y me perdía las clases, porque comienzan a las 5.30 p. m., y no puedo salir antes de las 5 de mi trabajo”, comentó.

Las dificultades de los jóvenes para llegar a la universidad no se concentran solo en el tránsito, sino también en la falta de autobuses. Las colas que deben formar para abordar una unidad de  Transmetro o Transurbano, o la falta de buses convencionales cuando se atenta contra algún piloto.

Más problemas

En la Usac, otros problemas, según los estudiantes que viajan en vehículo, son los atascos que se forman en el ingreso y la falta de espacio para estacionarse. A eso se suma que se parquean lejos del edificio donde reciben clases, y a pesar de que hay un bus interno, prefieren caminar.

“No hay parqueo. Habilitaron más espacios, pero aun así debo dar la vuelta por la universidad para encontrar un lugar, y ya cuando lo encuentro y en lo que camino al edificio, me  he perdido el primer curso”, lamentó Nahomi Gómez, estudiante de Ciencias de la Comunicación.


Los problemas no solo se dan en la Usac, también en la Universidad Rafael Landívar, zona 16, donde desde hace un año ha sido irregular el servicio de la ruta 2, a raíz de las extorsiones. De 30 buses, solo circulan seis. Por lo que llegar desde el centro de la ciudad es una verdadera proeza. Quienes utilizan transporte público deben abordar hasta dos buses.

“Se piensa que por estudiar en esta universidad no necesitamos el transporte público”, indicó Armando González.

Para Cinthia Romero, estudiante de Arquitectura de la Universidad Mariano Gálvez, las dificultades para movilizarse  son muchas, así que se levanta más temprano y se ejercita, para liberar el estrés.