Cadáveres de niñas hallados en montaña de Barillas son de integrantes de una misma familia desaparecida

Dos cuerpos y tres cabezas humanas fueron localizadas el domingo 2 de febrero en una zona boscosa a la orilla del río Barrillas, Huehuetenango.

Los cadáveres de las hermanas Deisy Liliana y Kimberli Natali Mateo Matías fueron localizados en Barillas; María Magdalena Matías, sigue desaparecida. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)
Los cadáveres de las hermanas Deisy Liliana y Kimberli Natali Mateo Matías fueron localizados en Barillas; María Magdalena Matías, sigue desaparecida. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)

Familiares de las víctimas manifestaron que los cuerpos pertenecen a Deysi Liliana y Kimberly Natali Mateo Matías, de 10 y ocho años.

Onofre Juan Pascual el pasado viernes 17 de enero denunció en la Fiscalía Municipal del Ministerio Público (MP) en Santa Eulalia, Huehuetenango, la desaparición de María Caño, 55, María Magdalena Matías Caño, 42, Deysi Liliana y Kimberly Natali Mateo Matías, 10 y ocho.

María Caño – de traje típico – está desaparecida. Maira Elena Juan Matías – derecha – fue hallada sin vida el pasado 24 de enero en Xoxlaj, Barillas. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)

Juan Pascual, tío de María Caño, explicó en la denuncia que las mujeres salieron de su vivienda ubicada en la zona 6 de Barillas y desconocen qué rumbo tomaron por lo que la familia pidió ayuda al Consejo Comunitario de Desarrollo de esa localidad quienes les apoyaron para presentar la denuncia al ente investigador.

Ayer –domingo 2–, comunitarios que se organizaron para buscar a las mujeres localizaron los dos cuerpos decapitados y las tres cabezas en un área montañosa cercana al río. El MP y la Policía Nacional Civil (PNC) guardan hermetismo entorno a la investigación del múltiple crimen.

El pasado 24 de enero en el mismo sector donde ayer fueron localizados los cadáveres de las hermanas Mateo Matías fue encontrado otro cuerpo decapitado de otra mujer que fue sepultado como XX en la comunidad Xoxlac, pero ayer apareció la cabeza junto a los cadáveres de las menores de edad, la víctima fue identificada por sus familiares como María Elena Juan Matías, de 14 años.

Vecinos de Xoxlaj llegan al sitio donde fueron localizados los cuerpos de las dos menores durante un patrullaje comunitario. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)

El hallazgo consternó a los vecinos de Barillas, Huehuetenango, que demandan a las autoridades investigar el múltiple crimen.

En Xoxlac y comunidades vecinas comunitarios se organizaron para buscar a María Caño y María Magdalena Matías Caño.

Vecinos de Xoxlaj, Barillas, Huehuetenango, buscan a dos mujeres en las montañas donde el domingo hallaron los cadáveres de dos niñas. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)

Hay dos hipótesis

Familiares de las víctimas tienen dos teorías entorno a lo ocurrido, por un lado, aseguran que tenían intenciones de comprar un terreno en Xoxlac, las mujeres habrían salido para conocer la propiedad, pero ya no regresaron y el negocio no se concretó.

La otra hipótesis es que se trató de un secuestro pues en una de las cuentas bancarias de María Caño se efectuó un retiro de Q235 mil, monto que pagarían por el terreno.

Vecinos de Xoxlac al momento de localizar los cuerpos de dos de las tres niñas a orillas del río con el mismo nombre. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)

PDH exige esclarecer crimen

Érick Villatoro, auxiliar de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) en Huehuetenango, se sumó a los reclamos y peticiones hacia las autoridades para que investiguen el crimen el cual expresó: “Atentan contra los derechos fundamentales de cualquier ser humano”.

“Lamentablemente hechos como estos en los cuales se da el aparecimiento de cadáveres con evidencia de una saña al momento que se ha cometido la misma acción de quitarle la vida a las personas genera zozobra”, expresó.

De acuerdo con el funcionario, existe un temor generalizado en las comunidades aledañas a Xoxlac, ubicada a unas cuatro horas de la cabecera municipal –Barrillas–, donde a orillas de un río en una zona montañosa, comunitarios que realizaban un patrullaje localizaron dos cuerpos y tres cabezas humanas.

Señaló que las autoridades encargadas de garantizar la seguridad de la población y quienes llevan las investigaciones deben establecer la culpabilidad de las personas que hayan participado porque afecta anímicamente a las comunidades donde ha ocurrido el hallazgo.

“Es necesario que se garantice la seguridad para evitar que estos hechos no vuelvan a ocurrir, hay que recordar que en la zona se ha mantenido una conflictividad social”, puntualizó.

Contenido sugerido

> Hombres armados masacran a familia en aldea de San Pedro Pinula

> Acribillan a tres integrantes de una familia

> Por vengar la muerte de un curandero, turba quema una autopatrulla y bloquea ruta hacia México