La vida de Karily Guadalupe, de 10 años, dejará de estar en silencio, gracias a un implante coclear

Karily Guadalupe Rivas Urizar, de 10 años, nació sin audición, pero gracias a la perseverancia de su madre, Yenifer Marisol Urizar, se logró que recientemente le colocarán un implante coclear en el oído izquierdo, un dispositivo con el que pronto podrá escuchar.

Karily Guadalupe Rivas Urízar junto a su mamá, Yenifer Marisol Urízar, luego de la operación.(Foto Prensa Libre: Cortesía Fundación Ayúdame a Escuchar Bárbara Nicolle)
Karily Guadalupe Rivas Urízar junto a su mamá, Yenifer Marisol Urízar, luego de la operación.(Foto Prensa Libre: Cortesía Fundación Ayúdame a Escuchar Bárbara Nicolle)

La menor, al igual que otros niños y algunos adultos, fue beneficiada por la Fundación Ayúdame a Escuchar Bárbara Nicolle, que desde hace cuatro años ayuda a guatemaltecos con implantes cocleares.


Yenifer Marisol, quien es madre soltera, manifestó que al principio le impactó el diagnóstico, pero su amor de madre la motivó a ayudar a su hija, para que logrará comunicarse con los demás.

Resaltó que su esfuerzo ha dado resultados, pues la niña descifra el movimiento de los labios y ha logrado articular palabras para comunicarse. Actualmente Karily cursa primero primaria en una escuela que atiende a niños con su misma condición.
Instó a los padres de familia a que apoyen a sus hijos que tienen problemas para escuchar, pues lo primordial es buscar ayuda como en la referida fundación y mostrarles amor para hacerlos sentir bien.       

La niña fue operada el 2 de junio último y ha expresado que está agradecida con la ayuda, ya que pronto podrá escuchar.
Virgilio Rodríguez Ávila, representante legal de la Fundación, dijo que recientemente hicieron siete implantes, los cuales serán activados un mes después. El implante va en el nervio auditivo y luego se activa un dispositivo que es colocado en la oreja del beneficiado para que envíe los sonidos al implante. 

Rodríguez explicó que de la edad del paciente dependerá la reacción al percibir sonidos, pues algunos por su corta edad lloran y otros muestran alegría. Resaltó que es emocionante ver cuando los pacientes a los pocos segundos de escuchar ya desean articular algunas palabras, pues el sonido es un mundo nuevo para ellos.

Un implante para un oído tiene un costo de unos Q220 mil y en cuatro años la referida Fundación ha promovido unos 30 implantes para niños y otros para adultos.

La atención a los pacientes no termina con la activación de los implantes, pues también se les brinda terapia para que se adapten a su nueva vida.

La Fundación analiza brindar terapias en los departamentos, para ayudar en la economía de algunos pacientes y que no viajen a la capital.

Se anunció que las activaciones de los implantes podrían ser a finales de este mes, aunque se desconoce la fecha exacta.

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