Extraen más de cien toneladas de basura de tres ríos en Quetzaltenango

Al menos 108 toneladas de basura fueron extraídas el año pasado de los ríos, Xequijel, Seco y Samalá; municipalidades que con apoyo del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) en Quetzaltenango instalaron biobardas para evitar que los deshechos llegaran al mar.

Las biobardas instaladas en municipios de Quetzaltenango evitan que tonelada de desechos lleguen al mar. (Foto Prensa Libre: Mynor Toc)
Las biobardas instaladas en municipios de Quetzaltenango evitan que tonelada de desechos lleguen al mar. (Foto Prensa Libre: Mynor Toc)

Las biodarbas que se colocan en los extremos del río y lo cruzan, son elaboradas con botellas, lazo y malla de plástico, que hacen la función de barrera para que los desechos sólidos que flotan en el agua se acumulen y posteriormente son extraídos por empleados municipales o grupos de vecinos de las comunidades donde fueron instaladas.

La Municipalidad de Olintepeque en el 2016 instaló la primera biobarda sobre el río Xequijel, la iniciativa fue apoyada por el MARN que, en el 2018, colocó una segunda malla en otro punto del afluente, explicó el concejal tercero de Luis Sac.

Del 2016 al 2018 el Marn y las comunas de Cabricán, Cajolá, San Miguel Siguilá, Génova, Colomba, Coatepeque, Cantel, Olintepeque y Quetzaltenango, colocaron biobardas sobre los principales ríos de estos lugares cuyas aguas llegan al mar.

El ministerio de ambiente reportó que cada mes extraen por cada biobarda, una tonelada de plástico, bolsas de polietileno y/o plásticas, duroport y sus derivados, desechos que se acumulan a las orillas de los caudales a la espera de ser trasladadas a plantas de tratamientos.

El educador ambiental del Marn, Leonel Estrada, manifestó que hay empresas recicladoras que recolectan determinado tipo de deshechos, en algunos casos, los comunitarios que extraen la basura, la clasifican, limpian y la venden.

La basura restante es traslada a los diferentes vertederos municipales, comentó Estrada.

Biobarda instalada en Olintepeque, Quetzaltenango. (Foto Prensa Libre: Mynor Toc)

Río Samalá

El río Samalá es el más contaminado de Centroamérica, en él desembocan aguas residuales de los municipios de Totonicapán y Quetzaltenango, según un estudio efectuado en el 2011 por el Programa Regional de Reducción de la Vulnerabilidad y Degradación Ambiental (Prevda).

De acuerdo con el monitoreo, el estado actual del Samalá es alarmante, y para recuperarlo se necesitan unos 50 años de tratamiento y demasiados millones de quetzales.

Con una inversión de Q2.5 millones aproximadamente, Zunil construye una planta de tratamiento de aguas residuales, que sería la primera en el departamento. “Con este tipo de proyectos y las biobardas estaríamos limpiando la cuenca del río Samalá”, comentó Leonel Estrada.

En el río Samalá desembocan las aguas residuales directas de San Carlos Sija, Cajolá, Sibilia, San Francisco La Unión, San Miguel Siguilá, Cajolá, Concepción Chiquirichapa, San Juan Ostuncalco, San Mateo, La Esperanza, Cantel, Olintepeque, Salcajá, Almolonga, Zunil y la cabecera departamental.

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Poncho León Hace 6 meses

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