Niños de escuela de Quetzaltenango reciben aulas equipadas

Los estudiantes de la escuela Llanos de la Cruz, en Olitenpeque, Quetzaltenango, ya no tendrán que caminar entre el agua ni utilizar  escritorios dañados, gracias a que el Club Rotario de ese departamento donó seis aulas equipada

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La inauguración de las aulas se dio en un acto presenciado por alumnos, padres de familia y líderes de la comunidad. (Foto Prensa Libre: María José Longo)
La inauguración de las aulas se dio en un acto presenciado por alumnos, padres de familia y líderes de la comunidad. (Foto Prensa Libre: María José Longo)

“Las aulas estaban desechas; los escritorios, tirados, viejos y destruidos, pero ahora lucen diferente. Queremos que los niños sepan que no están solos”, expresó Fredy Barrios, presidente del Club Rotario de Quetzaltenango.


Los voluntarios conocieron la necesidad del establecimiento, por solicitud de la directora, y  decidieron donar la construcción de  seis aulas, que se suman a las tres  que entregaron en el 2016.

El proyecto contempló la edificación de seis aulas que fueron equipadas con pupitres y pizarras. Según Barrios, la inversión fue de US$500 mil —unos Q3.5 millones—.


“Conseguimos la ayuda de un club Rotario de Canadá. Ellos nos financiaron el 60 por ciento de la obra y el 40 por ciento restante fue aportado por nosotros. Realmente creo que el Gobierno tiene tanto que hacer en escuelas que para que llegue la ayuda por aquí hubiera pasado mucho tiempo, pero para esto estamos las entidades de servicio. Todo lo que se invierta en los niños es para el futuro de Guatemala y el desarrollo”, dijo Barrios.

Agradecimiento

Maritza de León, directora de la escuela, señaló que la próxima semana decidirán qué grados  ocuparán las aulas. En la actualidad, tres ambientes son ocupados por las secciones de segundo y tercero primaria.

“Que triste  que a la educación no le demos la importancia que merece, cuando esta  es el camino al desarrollo de las comunidades. Solo Dios es testigo del sacrificio que se hizo para lograr estas aulas”,  dijo De León, quien agradeció el apoyo para gestionar la ayuda  a los líderes comunitarios, padres de familia y miembros del Cocode.


Padres de familia también manifestaron su agradecimiento por las nuevas aulas e instaron a maestros y directores a unirse con la comunidad para pedir ayuda. “Qué diferente es ver un lugar bonito para que reciban clases. A veces estamos acostumbrados a que ellos no tengan un buen lugar o un buen escritorio, pero se puede cambiar; es más difícil aprender en lugares feos. Yo pienso que eso desmotiva”, manifestó Rosa López, madre de familia.