Voluntarios construyeron tres aulas en escuela que tiene superpoblación de estudiantes

Los jóvenes donaron recursos económicos y tiempo para construir las tres aulas.

Los voluntarios ayudaron a una escuela que en la jornada vespertina tiene 640 alumnos. (Foto Prensa Libre: María Longo)
Los voluntarios ayudaron a una escuela que en la jornada vespertina tiene 640 alumnos. (Foto Prensa Libre: María Longo)

El sábado 14 de marzo, previo a que el presidente Alejandro Giammattei informara las nuevas restricciones como parte de la prevención por el coronavirus, un grupo de jóvenes construyó tres aulas y remozó la Escuela Manuel C. Figueroa, centro educativo que este año recibió 120 estudiantes más.

En esta escuela el ciclo escolar 2020 inicio con algunos niños en el piso, porque faltaban escritorios, además de tres secciones “recomendadas” en el edificio de un instituto, porque faltaban aulas.

Más de 300 trabajadores de Telus Internacional Quetzaltenango donaron parte de su salario y mano de obra para construir tres aulas, reparar el área de juegos, remozar el huerto,  pintar el muro de la escuela y hacer dos cuartos de baño más. Una de las aulas tendrá una rampa.

“Con el trabajo en equipo de tres horas construimos las aulas desde abajo. Parte de la cultura de Telus International es que demos en nuestra comunidad, los proyectos se logran porque todos los colaboradores donamos mes a mes de nuestro cheque, al final del año se recaudan todos los fondos y Telus Internacional aporta para complementar la obra con un aporte adicional”, relató Ana Mejía, directora de Telus International Quetzaltenango.

En Xela la organización tiene 1 mil 200 colaboradores y el costo de la obra superó los Q350 mil, explicó Mejía.  Según los voluntarios, esta no es la primera vez que donan a la escuela porque han visto que hay demanda en el centro y tienen la necesidad.

“Nuestros colaboradores quieren ver a Quetzaltenango mejorar, no solo lo hacemos proveyendo para nuestras familias económicamente sino con una ayuda adicional a la comunidad”, dijo.

La escuela necesitaba las aulas para crear nuevas secciones y ubicar a estudiantes que están provisionalmente en el edificio de un instituto. (Foto Prensa Libre: María Longo)

Rosalio Ramón, trabajador de Telus, relató que de forma voluntaria ha dedicado una cuota mensual a este proyecto para que los fondos se conviertan en una ayuda a la educación de Guatemala.

“Hay mucho que hacer en las escuelas de Quetzaltenango, en esta escuela estuvimos el año pasado y las aulas estaban bastante deterioradas, hacía falta capacidad, iniciativas como estás ayudan a que más niños de la ciudad accedan a la educación sin estar tan apretados”, afirmó.

El nuevo reto será que el Ministerio de Educación equipe las aulas, cada una tendrá de 30 a 35 estudiantes, por ahora no se tienen los escritorios.

De acuerdo con las nuevas medidas anunciadas por el presidente Alejandro Giammattei, las clases estarán suspendidas por 21 días, pero al concluir este periodo el personal educativo de la escuela espera que puedan dotarlos de escritorios.

“Estamos agradecidos, es un gran apoyo ya que no teníamos el espacio adecuado para darle clases a los niños, que en su mayoría son hijos de personas que trabajan en la terminal Minerva. Mi preocupación son los escritorios para las nuevas aulas, del ministerio nos ofrecieron 150 al principio del año, porque nuestro nivel estadístico de alumnos subió y teníamos como 60 en el suelo, pero no hubo respuesta, entonces se hicieron gestiones y nos donaron escritorios que se mandaron a arreglar. No es justo que solo las instituciones privadas suplan las necesidades de las escuelas, el ministerio tiene la obligación de apoyar”, dijo Edwin Ovalle, director de la escuela.

Agregó que actualmente en primero primaria tienen tres secciones con 45 alumnos cada una, entonces una de las nuevas aulas serviría para crear una cuarta sección.