Representantes de Cocodes carecen de credibilidad

Representar un Consejo Comunitario de Desarrollo (Cocode) debe ser siempre un premio a la honradez  y liderazgo, pero en la actualidad algunos  dirigentes comunitarios carecen de credibilidad y son señalados de abuso de autoridad.

Las calles de Xela se inundan cada vez que llueve, y los Cocodes no gestionan proyectos para evitarlo.(Foto Prensa Libre: Mike Castillo).
Las calles de Xela se inundan cada vez que llueve, y los Cocodes no gestionan proyectos para evitarlo.(Foto Prensa Libre: Mike Castillo).

En muchos casos, el quehacer de los Cocodes se ha vuelto controversial y politizado, ya que varios de sus integrantes   pocas veces fueron nombrados con base en los principios, normas y procedimientos de las comunidades, agregan algunas fuentes.

“Son caciques y forman parte del club de los alcaldes”, señala Édgar Balsells, analista del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos (Ipnusac) y consultor del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

“Son espacios donde se manejan intereses. La integración del Órgano de Coordinación —directiva del Cocode— se traduce en puestos políticos, pues son nombradas personas vinculadas a los alcaldes y el gobernador”, añadió.

“El Estado se escuda  en que hay una organización comunal que promueve obras intermunicipales, pero resulta que son proyectitos irrelevantes que se prestan para actos de corrupción”, criticó el experto.

Balsells lamentó el nivel de intereses que se maneja en esa esfera, y se demuestra con el acontecimiento del lunes último en El Salitre, San Miguel Ixtahuacán, San Marcos, donde dos grupos se pelean por presidir el Cocode. En ese hecho murió el vecino Ciriaco Epifanio López Ruiz, de 62 años.

A principios de junio de este año fueron hallados los cadáveres del concejal segundo de  Río Bravo, Suchitepéquez, y del presidente del Cocode de la comunidad La Campesina, del referido municipio.

En enero último, un grupo de pobladores de  Chilive, San Miguel Ixtahuacán, San Marcos, llegó a la Gobernación Departamental para manifestar su rechazo hacia los integrantes del Cocode, quienes se negaban a entregar el cargo.
Byron Orozco, economista que reside en San Marcos, dijo que los puestos en los consejos comunitarios son apetecidos, y por eso muchos de los presidentes son puestos a gusto de los alcaldes.

“La mística y el deseo de hacer bien las cosas se han perdido por intereses personales y económicos”, lamentó Orozco.
César Choreque, integrante del Colectivo Sumpango Libre, agrupación que fiscaliza los recursos que se utilizan en la Municipalidad de Sumpango, Sacatepéquez, expresó  que muchos de los líderes comunitarios  no tienen valor ni argumentos para promover o defender  proyectos.

Los tres expertos coinciden en que los dirigentes poco han hecho para reducir los problemas de las comunidades, pues de ellos depende que se promueven políticas de sanidad, medioambiente y de desarrollo.

Claro manipuleo

Los políticos de Huehuetenango ven los Cocodes como tierra fértil por la facilidad con la que manipulan a los vecinos de caseríos, aldeas o zonas urbanas. Ven en ellos  una maquinaria para ganar adeptos.

“Los manipulan para obtener beneficios personales y es un claro debilitamiento de la democracia”, señala Érick Villatoro, delegado de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH).

“El problema radica en que si hay manipulación, los proyectos priorizados no atienden al interés social, sino al particular de la administración municipal”, agregó.

Villatoro considera que la sociedad civil debe controlar los procesos de elección de los Cocodes, para que haya transparencia y que las elecciones sean de forma democrática.

Hiram Martínez, gobernador de Huehuetenango, señaló  que la función del Cocode es identificar los problemas de su comunidad y trasladar la petición al Consejo Municipal de Desarrollo Urbano y Rural (Comude) y este envía la solicitud al Consejo Departamental de Desarrollo (Codede).

Martínez reconoce que se han excedido en sus funciones por cuestiones de orden político; en  algunos casos son utilizados para ganar votos en tiempo de campaña. “Es importante que la población preste atención a quiénes son sus líderes y cómo estos pueden influir en el desarrollo”, afirmó.

El funcionario destacó que  hay líderes  que piden comisiones cuando  adjudican proyectos o derechos de obras. Un caso particular en el departamento son los derechos por instalaciones de antenas telefónicas y otros proyectos, que deben ser ellos quienes autorizan sin saber en qué términos.

Vicente Juárez, vecino consultado al respecto, aseguró que la corrupción se da a todo nivel y cuando a los integrantes de un Cocode les ofrecen dinero se olvidan de que fueron electos por una asamblea comunitaria. “Debemos ser más vigilantes por el bien de la transparencia”, refirió.

Desconocen labor

En Petén, gran cantidad de vecinos desconoce la labor de los Cocodes en sus comunidades.

Jorge Mario Ical, residente en el barrio El Venado, Poptún, criticó a sus líderes porque en su comunidad no hay ninguna mejora. “Ellos aprovechan sus puestos y absorben todo lo que puedan y se olvidan de las necesidades de la gente”, afirmó.

Carlos Hernández, también vecinos de barrio El Venado,  indicó que nadie  de su familia  ha sido invitado  a una reunión del Cocode. “No sabemos si hay proyectos hechos o por hacer”, lamentó.

Aurelio Pop Caal, quien vive en Poptún, exhorta a los líderes comunitarios  a que hagan énfasis en promover los proyectos de urgencia, como atención a la salud, educación y agua entubada.

Relación estrecha

Varios ediles y líderes comunitarios valoraron el trabajo que efectúan los Cocodes, contrario a las opiniones anteriores.
Salvador Carrera, alcalde de Poptún, indicó que el Concejo mantiene una “estrecha relación” con los integrantes de los Cocodes. “A través de ellos sabemos lo que están viviendo —necesidades— los vecinos. Cada fin de mes les brindamos información de las labores de la comuna, para que  la trasladen  a sus comunidades”, dijo.

Oswaldo Guzmán, director de la oficina de Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia  en Santa Rosa, señaló que a los Cocodes se les tilda  —de malos— porque llevan desarrollo o ayudas a sus familias o personas cercanas. “La crítica siempre va existir, nadie aplaude a alguien por haber conseguido un proyecto para la comunidad”, resaltó.

Guzmán agregó que un presidente del Cocode sí puede ser empleado de la municipalidad, siempre que se trabaje con transparencia e imparcialidad, pero reconoce que en ese departamento muchos concejales fueron líderes comunitarios.

Francisco Alonso, coordinador de Cocode de  Barberana y empleado municipal, dijo que son respetuosos de la ley, por tanto las elecciones de los líderes se hace a través de una asamblea comunitaria. “Los vecinos son los que tienen la última palabra para elegir a los Cocodes”, señaló.

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