Sedados con alcohol o dentro de galones para aceite: Las crueles formas de traficar animales silvestres

Su objetivo es claro, lucrar con animales silvestres, y si para eso deben hacelo con crueldad, no lo pensarán dos veces, pues en algún lugar alguien espera su “mercancía”.

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Varias guacamayas rojas que han sido rescatadas por Arcas son liberadas en la selva de Petén, luego de haber sido sometidas a un proceso de readaptación. (Foto Prensa Libre: Cortesía Arcas)
Varias guacamayas rojas que han sido rescatadas por Arcas son liberadas en la selva de Petén, luego de haber sido sometidas a un proceso de readaptación. (Foto Prensa Libre: Cortesía Arcas)

Sedados con pastillas o alcohol, ocultos en tubos de plástico, amarrados en las piernas de personas, escondidos en motores de vehículos, adentro de galones para aceite o entre  rótulos de  autobuses son  solo algunas formas de  traficar animales silvestres, muchos de los cuales  mueren  por asfixia o deshidratación.

 
El tráfico de fauna silvestre es la segunda causa de la pérdida de la biodiversidad en el mundo, y el país no es ajeno a ese problema.
 
Según registros del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), de cada 10 ejemplares sustraídos de los bosques, ocho mueren durante el traslado, con lo que las poblaciones de aves, reptiles y mamíferos son diezmadas, al extremo de que algunas podrían extinguirse.

Expertos aseguran que el tráfico de animales es un tema complicado, en el que el denominador común es el maltrato, porque los traficantes   prefieren ejemplares jóvenes, y para capturarlos muchas veces deben matar a los padres. 

Mamíferos como felinos y monos, que han sido incautados por la Policía, son readaptados en Arcas y luego liberados en su hábitat. (Foto Prensa Libre: Cortesía Arcas)
 
De acuerdo con información de la División de Protección a la Naturaleza (Diprona), de la Policía Nacional Civil, los traficantes de especies hacen cualquier cosa para burlar los puestos de control.

César de la Cruz, jefe de la Diprona, explicó que las estrategias de trasiego de animales cambian con frecuencia, y como se trata de una actividad que genera grandes cantidades de dinero, no les importa trasladar ejemplares en condiciones extremas.
 
“Es un tema delicado que ocurre con mayor frecuencia en la Reserva de la Biosfera Maya, en   Petén, y como genera ingresos económicos, hay mucha gente que se dedica a ese ilícito”, dijo De la Cruz, quien resaltó que el año pasado decomisaron 331 animales.
 


El jefe policial reconoció que la    falta de personal para atender las 19 delegaciones de todo el país limita  la efectividad del combate de ese flagelo, pues los 612 agentes asignados a la unidad se dividen en tres grupos de trabajo y se carece de autopatrullas. 

https://twitter.com/prensa_libre/status/613024030187225089

Especies preferidas

La guacamaya roja, loros, pericas, monos, jaguares y algunos reptiles son las especies preferidas por los traficantes, pues en mercados de EE. UU. y Europa se cotizan en miles de dólares.
 
Fernando Martínez, director del centro de protección de la Asociación de Rescate y Conservación de Vida Silvestre (Arcas), Petén, explicó que el problema se agrava porque los animales más perseguidos son parte de la lista de especies en peligro de extinción.

 “Hay muchos mercados en Guatemala donde se venden animales silvestres, pero el más importante es El Guarda, en la zona 11 de la capital, donde he visto tortugas, cocodrilos, loros cabeza amarilla —en peligro de extinción—, loros cabeza azul y monos”, dijo Martínez, quien aseguró que   no hay control estricto sobre el tráfico de vida silvestre.

Las guacamayas rojas están en peligro de extinción, pero son asediadas por traficantes, debido a que una puede costar hasta US$5 mil. (Foto Prensa Libre: Cortesía Arcas)

 Suzanne Rivera, directora de la Asociación Amigos de los Animales, hizo un llamado a la población para que no compre especies silvestres, ya que de esa forma se puede frenar el tráfico.

“No hay que comprarlos ni por lástima, porque así se fomenta el comercio y tráfico”, comentó Rivera, quien agregó que ningún animal encerrado en una jaula puede ser considerado mascota.
 https://twitter.com/PNCdeGuatemala/status/735211805199327233

Especies bajo amenazas

  • Guacamaya roja (ara macao), tráfico ilegal, pérdida y deterioro de hábitat
  • Loro cabeza azul (amazona farinosa), tráfico ilegal, pérdida y deterioro de hábitat
  • Loro nuca amarilla (amazona auropalliata), tráfico ilegal, pérdida y deterioro del hábitat
  • Quetzal (pharomachrus mocinno), pérdida y deterioro del hábitat
  • Pavo de cacho (oreophasis derbianus), tráfico ilegal, cacería, pérdida y deterioro del hábitat

 

Unidad de investigación

Debido a que los traficantes de animales cambian sus formas de operar con frecuencia, la Diprona trabaja en la integración de   un equipo de investigadores, que dará seguimiento a los casos para identificar traficantes, sus áreas de operación y las rutas  de trasiego.

Autoridades de la Diprona  no descartan que en Guatemala operen estructuras organizadas  dedicadas  al tráfico de animales, incluso hacia mercados internacionales, donde se prefieren reptiles y   aves, pero serán los investigadores quienes se encarguen de documentar los casos.  Además, se informó que muchos traficantes residen cerca de los bosques, por lo que se les facilita ocultarse de la Policía.