“Lo que queremos es paz”, dice vicepresidente Guillermo Castillo respecto del diálogo entre Nahualá y Santa Catarina Ixtahuacán

La mesa de diálogo entre Nahualá y Santa Catarina Ixtahuacán debe cumplir una serie de requisitos para alcanzar acuerdos.

Autoridades observan ilícitos decomisados durante el estado de Sitio en Santa Catarina Ixtahuacán. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Autoridades observan ilícitos decomisados durante el estado de Sitio en Santa Catarina Ixtahuacán. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El vicepresidente de La República, Guillermo Castillo, y autoridades de Nahualá y Santa Catarina Ixtahuacán, Sololá, firmaron este martes 18 de agosto el procedimiento para al diálogo y la negociación para plantear soluciones al diferendo entre ambos municipios.

El vicemandatario informó que el objetivo es generar una serie de condiciones y esperar que el proceso culmine y que ambos municipios estén satisfechos con que se acuerde.

Recordó que el conflicto data de hace muchos años, que ha costado la vida de persona y “eso lo lamentamos sobremanera”.

El ministro de Agricultura, José Ángel López, leyó el procedimiento a seguir.

El texto señala que ambos municipios se ven afectados por la pobreza y la pobreza extrema; además de la migración de pobladores.

También que han sido utilizados por actividades ilícitas armadas que incrementan la confrontación.

Señala que innumerables familias de Nahualá y Santa Catarina Ixtahuacán coexisten en un mismo espacio geográfico e incluso han establecido vínculos familiares por medio de matrimonios.

El propósito de firmar el procedimiento del diálogo es para buscar solución sostenible pacífica. Luego de las consultas en ambos municipios, los representantes se comprometieron a trabajar en resolver el conflicto.

Se privilegiaría la búsqueda de propuestas y soluciones y dejar las acusaciones mutuas entre pobladores.

También está el compromiso de no retirarse de la mesa de diálogo y negociación para solución integral para el diferendo.

Se respetará cada punto de la agenda para establecer las normas que regirán el diálogo.

Cada municipio será representado en el diálogo por 10 personas y deben acreditar a tres suplentes.

La moderación del proceso está cargo por la delegación de alto nivel nombrada por el gobierno, entre sus integrantes están el vicepresidente Castillo y el ministro de Agricultura José Ángel López.

El arzobispo Gonzalo de Villa será observador en el proceso de diálogo para garantizar la objetividad y la actuación de las partes involucradas.

Castillo agregó que en este diálogo es importante tomar las consideraciones necesarias, pues “no pretendemos resolverlo en una o dos semanas. Es necesario que lo que se acuerde está validado y satisfaga las propuestas y los planteamientos”.

“Lo que queremos es paz, armonía entre ambos municipios y que podamos encontrar una solución a la brevedad”, manifestó Castillo.

Resaltó que han hablado con ambos alcaldes y las comisiones están claras de que no es sobre la base de los enfrentamientos que se encontrará la solución.