8 de cada 10 comercios en la región aumentaron sus deudas para sobrevivir

Empresarios centroamericanos todavía cubren salarios y rentas con capital bancario, y aumenta el endeudamiento.

Según Fecamco, el 55 por ciento de las empresas continúan operando y 40 por ciento se mantuvieron activas en 2020. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
Según Fecamco, el 55 por ciento de las empresas continúan operando y 40 por ciento se mantuvieron activas en 2020. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Los gobiernos de Centroamérica han recurrido a diferentes estrategias para enfrentar la pandemia del covid-19, pero a casi un año de la llegada del virus a la región, hay factores en común para los mercados, como el impacto económico, el daño en el tejido empresarial, aumento de deudas, retroceso en el mercado laboral y gobiernos que no responden de manera “ágil y transparente” en los planes de vacunación.

Esas fueron algunas conclusiones durante la presentación, ayer, de la Encuesta Regional 2021 sobre la reactivación económica, por La Federación de Cámaras de Comercio del Istmo Centroamericano (Fecamco).

Esta es la cuarta encuesta a cargo de la Federación en febrero pasado y contó con una muestra de al menos mil empresas de la región. El estudio evidenció que siete de cada 10 empresas consultadas indicaron haber sido afectadas y las pérdidas, en conjunto, ascienden a US$321 millones; es decir que, en promedio, cada negocio dejó de percibir cerca del US$415 mil.

En tanto, solo un 29 por ciento reportó ganancias, para un total de US$94 millones, y, en promedio, representa US$327 mil por empresa.

Raúl Delvalle, presidente de Fecamco, indicó que, de julio del 2020 a febrero del presente año, el 55 por ciento de las empresas continúan operando y 40 por ciento se mantuvieron activas. “Es un aspecto positivo, porque refleja que la actividad empresarial no cayó de manera drástica”, expresó.

Impacto financiero

La mayoría de las empresas tuvo un impacto negativo en sus negocios. Por ejemplo, en el aspecto financiero, ocho de cada 10 tuvo que aumentar sus deudas u optar por refinanciamiento, lo que se traduce en modificaciones de los plazos de pago. Según Delvalle, este es un tema que debe tratarse con cautela.

El aumento de deuda se orientó para pago de planillas, afrontar rentas y sostenimiento de operaciones, dijo.

El 37 por ciento de empresas tuvo que hacer algún tipo de negociación con la banca, lo que significó un 51 por ciento en el aumento de sus deudas. “Es ahí donde se refleja la necesidad de contar con algún tipo de ley de moratoria bancaria y que extienda el período de los intereses a las empresas afectadas, y que en un momento pueden verse acumulados”, comentó el presidente de Fecamco.

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Recuperar el empleo

Uno de los mayores retos que ven los integrantes de Fecamco es la recuperación del empleo.

La encuesta estima que se perdieron unos 92 mil empleos formales en la región, ya sea suspendidos, despedidos o ambos, dijo Delvalle.

Además, el 61% de las empresas redujo la jornada laboral, pero un aspecto positivo es que nueve de cada 10 mantendrán la fuerza laboral actual estable durante el   2021.

El 76% de los consultados continuarán con la modalidad de teletrabajo durante el año. “Lo positivo es que estamos pidiendo a los colaboradores que regresen a sus áreas de trabajo, pero bajo la responsabilidad de las empresas de brindar todas las medidas de bioseguridad, porque el retorno genera economía directa e indirecta”, resaltó Delvalle.

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Jorge Briz, presidente de la Cámara de Comercio de Guatemala (CCG), comentó que es necesario ser innovadores y atraer inversiones de empresas de Europa y Asia que buscan establecerse en otros mercados, y que pueden ofrecer más empleos en otras áreas, pero deben ir de la mano con capacitación.

Los empresarios estiman que la reactivación económica tomará entre 18 meses a tres años, porque dependerá de la agilidad de los gobiernos en los planes de vacunación.

El 44% de las empresas se vieron obligadas a incursionar en el comercio electrónico para operar durante la pandemia, y solo un 32% ya lo hacía   antes.

Las tres principales dificultades en el comercio electrónico fueron poco tráfico, dificultad para ampliar las formas de pago y falta de conocimientos técnicos. Los efectos positivos señalaron un mejor posicionamiento digital, mayor conocimiento del comportamiento de los clientes e incremento en ventas.