Así quedó el ajuste que hizo el Banguat a la cifra de exportaciones del año pasado

Según el nuevo cálculo, el ingreso de divisas por remesas familiares superó al de las exportaciones durante el 2020 y la tendencia se mantiene.

El ingreso de remesas sería superior al valor de las exportaciones del año pasado, luego del ajuste. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
El ingreso de remesas sería superior al valor de las exportaciones del año pasado, luego del ajuste. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

El 30 de agosto pasado, la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) dio a conocer que descubrió inconsistencias en una gran cantidad de documentos que informaban sobre exportaciones realizadas durante el año pasado y en el primer trimestre del 2021.

Estos hallazgos sumaban US$529.2 millones de los cuales, US$410 millones correspondían al año anterior, lo cual provocó que el valor FOB (Free on Board) -que refiere el precio de venta de los bienes puestos en un medio de transporte internacional, sin incluir el seguro y flete-, fuera ajustado para el 2020.

Es así como el nuevo valor de las exportaciones totales asciende a US$11 mil 102.1 millones, equivalente a una tasa de variación de -0.6%, respecto al monto registrado en 2019, que fue de US$11 mil 169.6 millones, indicó el Banco de Guatemala.

Sergio Recinos, presidente de la banca central, dijo que el ingreso de divisas por remesas familiares en 2020 fue de US$11 mil 340.4 millones, monto que, en efecto, sería superior al valor de las exportaciones del año pasado, luego del ajuste indicado.

En cuanto a la cifra correspondiente al primer trimestre del presente, asciende a alrededor de US$118.4 millones, por lo que, a junio de 2021, el valor FOB ajustado de las exportaciones sería de US$6 mil 571.9 millones, agregó el Banguat.

Los hallazgos

La Intendencia de Fiscalización de la SAT informó que las alertas surgieron por los cruces de información que se realizan para determinar el valor de las mercancías e identificaron que los valores declarados para la exportación de determinados productos eran exageradamente superiores a su valor promedio de mercado.

Además, al momento de la revisión y detección de la irregularidad se identificó que las empresas no habían presentado la declaración complementaria de exportación, trámite que debe realizarse durante los tres días siguientes al embarque.

La intendencia concedió un plazo hasta el 18 de octubre 2021 para que las empresas exportadoras que incurrieron en esta anomalía presenten sus declaraciones corregidas ante la SAT, según lo establecido en el artículo 372 del Reglamento del Código Aduanero Uniforme Centroamericano -CAUCA-. En caso de incumplimiento, no podrán transmitir declaraciones de exportación requeridas por la entidad recaudadora.

Las lecciones

El consultor fiscal Juan Carlos Paredes comentó que lo sucedido es un procedimiento de riesgo para la recaudación de impuestos, y es un precedente que advierte a los contribuyentes que la SAT tiene medios a su alcance para el control de las exportaciones y evitar intentos de defraudación tributaria y aduanera.

No obstante, sugirió un control automatizado más eficaz para no dejar espacios en los que quepan vicios e incumplimientos por parte de malos contribuyentes.

David Casasola, analista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien) consideró importante identificar estrategias para facilitar los procesos de declaración, pero también implementar mecanismos de control y verificación, sin que estas acciones se contrapongan o interfieran entre sí.

“Es decir que el tener mecanismos de control no debe implicar mayores tiempos ni complejidades para llenar y presentar las declaraciones”.

El analista consideró que es importante avanzar con los permisos legales para que la SAT acceda a las bases de datos de las personas individuales y jurídicas para que se alimenten sistemas de verificación de las declaraciones, de forma automatizada.

“Además, apostar por el uso de la tecnología es importante porque brinda certeza sobre la capacidad instalada de la institución para identificar y penalizar a los contribuyentes que por mala fe, hacen un uso inapropiado de los regímenes fiscales”.

Luis San José, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes) refirió que existen muchas actividades que se pueden prestar a ese tipo de evasión o simulación, pero la diferencia es que ahora hay más controles para evitar hechos irregulares y se está trabajando en ello.

“Se está dando un tiempo para que los infractores solventen su situación, lo que es beneficioso para evitar la mala percepción del sector y es un mensaje conciliador para que se cumpla la ley sin causar daño a la actividad económica. Los exportadores deben aprovechar esos tiempos y cumplir con sus obligaciones tributarias”, expresó.

Paredes también recomendó a la SAT evaluar un cambio de procedimiento para que en la declaración complementaria se detecte lo siguiente:

  • El cumplimiento del plazo de tres días, después del embarque.
  • Que los montos de la declaración complementaria no reporten diferencias y de ser así, documentar la justificación respectiva.
  • El sistema debe detectar diferencias y dejar en rojo al contribuyente para que presente su declaración complementaria con datos reales.