Banguat refiere que criptomonedas no son un medio de pago legal

El presidente en funciones del Banco de Guatemala, Sergio Recinos, recomendó investigar cuidadosamente la decisión de invertir en criptomonedas.

Cabe destacar que las criptomonedas no están respaldadas por ningún gobierno y no dependen de un emisor central explicaron autoridades del Banguat. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
Cabe destacar que las criptomonedas no están respaldadas por ningún gobierno y no dependen de un emisor central explicaron autoridades del Banguat. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

En entrevista con Prensa Libre confirmó que tanto el bitcóin como los otros tipos de monedas virtuales no son de curso legal en el país y no poseen ningún respaldo.


A continuación, un extracto de lo indicado por Recinos.

¿Son las criptomonedas reguladas en Guatemala?

De acuerdo con la legislación vigente, el quetzal es la unidad monetaria del país y es el Banco de Guatemala el único emisor de billetes y monedas dentro del territorio de la República —artículos 1 y 2 de la Ley Monetaria—. Por el momento, no existe ninguna directriz en cuanto a su regulación.

Aunque criptomonedas como el bitcóin han venido evidenciando aumentos en su precio desde 2014, llegando a niveles récord recientemente, su uso es aún muy bajo incluso en economías desarrolladas —particularmente Estados Unidos de América e Inglaterra—.

En ese sentido, las monedas virtuales no son reconocidas como una moneda en Guatemala y, por tanto, no constituyen un medio de pago de curso legal. Tampoco se consideran como divisas.

¿Hay forma de regular su uso?

La regulación y supervisión de las monedas virtuales requeriría de un marco jurídico apropiado, a medida que su profundización en el uso y aceptación lo ameriten.
Adquiere particular relevancia, entonces, garantizar, por un lado, la seguridad financiera y, por el otro, la protección del consumidor.

¿A qué riesgos se expone quien invierta en criptomonedas?

Debido a su anonimato, las criptomonedas pueden ser usadas con facilidad para actividades ilícitas —lavado de dinero, terrorismo, compra de drogas, evasión de impuestos, entre otras— en proporciones que podrían, incluso, ser más elevadas que el efectivo.

Además tiene un origen anónimo y operan fuera del marco regulatorio. Están expuestas a ataques cibernéticos o de piratería informática, lo cual podría conllevar a una pérdida irreversible para el usuario.

Los usuarios podrían sufrir pérdidas patrimoniales en el caso de una disminución del uso de la criptomoneda o por una  pérdida de confianza en la misma. Deben tomar en cuenta su  porcentaje considerable de volatilidad, por lo que así como pueden generar ganancias importantes, también pueden generar pérdidas considerables.

Por lo anterior, se considera que la adquisición, negociación y transferencias de monedas virtuales representan una decisión que conlleva riesgos que recaen exclusivamente sobre quien voluntariamente participe en dichas actividades.

¿Han detectado que las usan en Guatemala?

Por ser monedas de emisión privada y en un ámbito eminentemente digital, el Banco Central no tiene registros sobre las transacciones que podrían efectuarse con este tipo de monedas.

¿Al no existir control, qué recomienda?

Los usuarios de monedas virtuales deben evaluar la conveniencia de realizar transacciones con este tipo de monedas y estar conscientes de los riesgos que ello implica —especialmente estar expuestos a pérdidas—.

Cabe destacar que las criptomonedas no están respaldadas por ningún gobierno y no dependen de un emisor central, por lo tanto no hay nadie que procure el mantenimiento de su valor en el tiempo.

Tampoco existe consenso a nivel internacional sobre el tipo de regulación que debe ser aplicada sobre las monedas virtuales.