Brincosaltarines, colores y diseños para la creatividad de los niños

Aseguran que no son una empresa de manualidades, aunque las fabrican, y se catalogan como pioneros en el desarrollo del arte y la creatividad por medio de los productos que fabrican.

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Gustavo Cotí y su esposa Eugenia, decidieron unir sus vidas y el amor por desarrollar la creatividad en los más pequeños de la familia.
Gustavo Cotí y su esposa Eugenia, decidieron unir sus vidas y el amor por desarrollar la creatividad en los más pequeños de la familia.

Su mayor oportunidad fue cuando tanto Gustavo Cotí y su esposa Eugenia se quedaron sin empleo, aunque en ese entonces no imaginaban que el destino los uniría.


Brincosaltarines como se llama el negocio lo inició Gustavo en la cabecera de Quetzaltenango cuando aún era soltero. Decidió emprender y ofrecer alquiler de juegos infantiles inflables, que importó desde México.

Debido a la competencia en ese tipo de servicios y la demanda de nuevas opciones de parte de los clientes, los inflables fueron pasando a segundo plano.


Con Eugenia como parte de la empresa comenzaron a integrar de manera paulatina otras actividades que los diferenciaban de la oferta que existía para reuniones infantiles.

Diferenciadores

Sus diferencias, dicen, radican en que son pioneros en el Rincón del Arte, un espacio para que los niños pinten sobre diferentes superficies tanto en papel utilizando caballetes, como pintura en piedras, en figuras de tela y bolsas de brin.

Además, ofrecen la actividad pequeños jardineros, en la que los niños pueden decorar una maceta y llevársela con su respectiva planta.

La idea de sus juegos y actividades se centran en no forzar al niño a que pinte o ponga los elementos igual a la figura original, sino que cada uno deje salir su creatividad y la elabore como desea.

Aunque en las figuras de tela rellenas de arena manejan cierta línea como los personajes de temporada o los superhéroes, también se personalizan a solicitud del cliente.

ciudad capital fue ofreciendo sus servicios a centros comerciales, que los contrataban los fines de semana.

Su estrategia inicial fue hacer alianzas con centros comerciales nuevos o a los que creían les hacía falta distracciones para niños, así como también en restaurantes y otros comercios que les permitieran prestar su servicio, además de presentarse ante potenciales clientes.

Con el tiempo, los centros comerciales buscaron ahorrar costos y decidieron efectuar esas actividades con personal propio.

Esa decisión los llevó a buscar otros sectores, y ahora ofrecen sus servicios en carretera a El Salvador, pero pueden atender otras áreas, agrega.

A pesar de que ya no se dedican solo a juegos inflables, han decidido mantener el nombre, en parte porque fue el primer negocio que les permitió lanzarse como emprendedores.” transformer=”gsi.gn3quote.SCD_ColumnaRelacionadaNota_2017″ /]
Se les prepara una muestra y la intención es que el cliente se enamore y decida adquirirlo para su evento, refieren.

El camino no ha sido fácil para su emprendimiento, comenta la familia Cotí Boj.

Gustavo es ingeniero mecánico y Eugenia administradora de empresas. Recuerdan que se conocieron desde niños, ya que los padres de ambos son de Quetzaltenango y antiguos amigos; sin embargo, cada uno siguió su vida.

En el 2008, cada uno por separado se quedó sin trabajo, y al mismo tiempo cada uno decidió regresar a vivir a Quetzaltenango, en dónde se reencontraron. Fue cuando decidieron apoyarse de manera mutua en el negocio, con ello llegó el noviazgo, y luego en el 2011 decidieron contraer matrimonio.

Al principio Cotí tuvo muchas cuestionantes y lo primero que se preguntaba era: si soy ingeniero porque estoy haciendo esto, pero se dio cuenta de que era una oportunidad, que ahora puede combinar con alguna consultoría de su profesión.

Diversos productos y diseños son los que elaboran los esposos junto con los pequeños durante las actividades.

“Sheny agregó color a mi vida y de ahí surgió la idea, ahora nuestro eslogan es: Agrega color a tu evento”, expresa Cotí.

Durante el día atienden el negocio y a sus hijas, y por la noche y horas de la madrugada es cuando Eugenia se dedica a experimentar para crear las figuras, innovar y crear más actividades. Él es el que se lanza y a enfrentar retos, ambos se complementan.