Cuántos patronos dejaron de cotizar al IGSS por el efecto de la pandemia

Los ingresos del IGSS han caído Q883.1 millones por efectos del covid-19 en la disminución en el pago de cuotas de patronos y afiliados, así menores rendimientos en las inversiones que tiene la institución.

Trabajo formal se ha reducido  y muchos han encontrado alguna opción en el sector informal. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).
Trabajo formal se ha reducido y muchos han encontrado alguna opción en el sector informal. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).

El impacto del covid-19 en la economía, empresas y empleo se ha reflejado también en el IGSS ya que la recaudación de cuotas laborales y patronales tiene una caída de Q794.3 millones de enero a julio del 2020 respecto del monto programado para ese período.

Ese monto está compuesto por la cuota patronal diferida de los meses de marzo, abril, mayo y junio, por Q479.9 millones, según datos de esa entidad.

Además, que hay un promedio de 3 mil 332 patronos que dejaron de cotizar debido a los efectos del covid-19 en sus empresas por lo que el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) dejó de recibir Q314.3 millones. De eso Q216.4 millones se referían a cuotas patronales y Q97.6 millones a cuotas laborales.

En general, los meses con las caídas más grandes han sido abril, mayo y junio.

El número de patronos cotizantes pasó de 27 mil 464 en febrero a 23 mil 208 en abril y posteriormente empezó a recuperarse un poco llegando a 24 mil 285 en julio, aunque la cifra no llega a los niveles registrados en el segundo mes del año.

En tanto en mayo hubo 1 millón 253 mil 019 afiliados cotizantes, 84 mil 496 menos que los registrados en el mismo mes del 2019.

De marzo del 2020, primer mes con restricciones de actividades, a mayo, la caída fue de 66 mil 510 afiliados. La disminución de cotizantes contempla renuncias, despidos, suspensiones y licencias sin goce de salario, otras aristas que influyen en esta variación, informó el IGSS.

Ingresos del IGSS también afectados por tasas de interés

El Seguro Social también ha tenido impacto en los ingresos por tasas de interés en sus inversiones.

Para el 2020 había presupuestado ingresos de por ese rubro con base en la información que se disponía hasta antes de la crisis sanitaria, por lo que se tenía proyectado que entre enero y finales de julio recibiría el monto de Q1 mil 406.6 millones, pero el ingreso acumulado de enero a julio registró intereses Q1 mil 317.8 millones, por lo que se ha dejado de recibir alrededor de Q88.8 millones, equivalente a un 6.31% de la meta estimada al periodo de análisis, agregó la institución.

Menciona que les ha afectado reducción de la tasa de interés para las rentas de la propiedad ya que la Junta Monetaria redujo a mediados de marzo en 50 puntos básicos la tasa y a finales de ese mismo mes acordó reducirla en 75 puntos básicos.

Tomando en cuenta la baja en los ingresos (cuotas e intereses) también optaron reacomodar los plazos de inversión para tener disponibilidad de fondos si fuera necesario usarlos.

El IGSS refirió que desde mediados de marzo del 2020 el Comité de Inversiones programó las inversiones y renovaciones constituidos con recursos de las reservas técnicas y financieras, colocando preferentemente a corto plazo en las opciones que diariamente ofrece el Banco de Guatemala (operaciones overnight y ventanillas trimestrales de captación de depósitos a plazo).

Por ejemplo, durante el período de marzo a julio, el IGSS ha registrado disponibilidades para hacer inversiones por Q6 mil 804.7 millones, de los cuales Q2 mil 978.1 millones (47%) debió destinarse a operaciones de largo plazo, sin embargo se han colocado en el Banco de Guatemala a plazos trimestrales cuyo vencimiento está programado para septiembre y diciembre de 2020.

El propósito ha sido atender una posible insuficiencia de fondos y así cumplir en forma oportuna con los compromisos de los programas de restablecimiento de la salud como el de Enfermedad, Maternidad y Accidentes (EMA) y el Programa Especial de Protección para Trabajadoras de Casa Particular (Precapi) así como el de previsión que otorga mensualmente las pensiones de los jubilados del Programa de Invalidez, Vejez y Sobrevivencia (IVS), sin embargo la tasa de rendimiento es significativamente muy baja, agregó.

“No obstante, que la Institución se ha resentido en sus finanzas, a la fecha no ha habido necesidad del retiro irregular de las inversiones financieras (liquidación anticipada) que se encuentran constituidas con recursos de las reservas técnicas y financieras, en las entidades del sector bancario y público financiero (Ministerio de Finanzas Públicas y Banco de Guatemala)”, comentó el IGSS por medio de la oficina de Comunicación Social.

Respecto a las Reservas Técnicas, las cuales son respaldadas por el portafolio de inversiones de los programas institucionales (EMA, IVS y Precapi), pese a la disminución de ingresos y al incremento de gastos, derivado de la pandemia, estas no han sido utilizadas, puesto que los distintos gastos y compromisos adquiridos por el Instituto han sido cubiertos por los ingresos corrientes percibidos durante del año.

Contrario a una baja de ingresos en general a las finanzas del IGSS, se ha experimentado el incremento de gastos este año debido a la contratación de médicos y enfermeras, así como insumos médicos y hospitalarios y readecuación de infraestructura hospitalaria, añadió la entidad.

Readecuar y reducir costos

Luis Linares, analista de temas laborales y empresariales de Asíes, mencionó que aparte de las empresas que tienen trabajadores suspendidos también han cerrado operaciones muchas empresas o redujeron personal.

Mencionó que la crisis sobre la actividad económica y sobre el empleo formal es un impacto grande que está deteriorando la calidad del empleo, ya que a su consideración muchas empresas formales que cierran, difícilmente van a volver a ver un proceso de recuperación y si sucede va a ser lento.

Linares manifestó que ante la baja de ingresos tanto por las cuotas como por los rendimientos de sus inversiones y aumento de gastos por la crisis sanitaria, el IGSS tiene que buscar mecanismos de austeridad y comenzar a definir como reduce los costos de operación y administración sin afectar a los afiliados y jubilados.

A consideración de Linares una de las primeras acciones debe sr bajarse las dientas en la Junta Directiva y costos en la alta gerencia.

Es posible que no le pueda pedir al gobierno apoyo con fondos del presupuesto, pero sí le puede pedir que les haga un anticipo fuerte de la deuda millonaria que el Estado le tiene al IGSS.