El garbanzo encontró un espacio para crecer en San Luis Sibilá, Momostenango, Totonicapán

La producción de garbanzo en Guatemala es viable en diferentes departamentos del país, especialmente en lugares áridos como los del corredor seco, y algunos de occidente.

Pequeños productores de San Luis Sibilá, Momostenango, Totonicapán preparan la cosecha de garbanzo para finales de marzo de este año. (Foto Prensa Libre: Cortesía Yumus)
Pequeños productores de San Luis Sibilá, Momostenango, Totonicapán preparan la cosecha de garbanzo para finales de marzo de este año. (Foto Prensa Libre: Cortesía Yumus)

Próximamente 60 agricultores de San Luis Sibilá, Momostenango, Totonicapán alistan la primera cosecha de garbanzo a finales de marzo de este año.

La producción será validada a través de un proyecto que impulsó la empresa guatemalteca con enfoque social, Yumus dedicada a la elaboración de productos a base de esa materia prima como el humus.

Rodrigo López, cofundador de Yumus, informó que originalmente el proyecto arrancó en departamentos de oriente, pero tuvo un cambio de enfoque porque lograron apoyo financiero de organizaciones internacionales que trabajan occidente.

Sin embargo, aclaró, que el proyecto se podrá replicar en otros departamentos cuando esté validado.

Gustavo Rivas de la Asociación Nacional de Granos Básicos (Anagrab) comentó que actualmente no existe una producción significativa de garbanzo en el país, pero afirmó que posee propiedades beneficiosas para la salud por su alto contenido en fibra y proteína.

Al terminar la cosecha continuarán con el siguiente paso que es seleccionar y limpiar los granos, luego se utilizará el mismo en distintas producciones locales y comparar si afecta o no la calidad de los productos.

“La semilla es de origen mexicano y es el mismo tipo de garbanzo que utilizamos, estimamos que todo saldrá bien”, expresó López.

Cultivo con alto potencial

Mario Dubón, director de Horticultura del Viceministerio de Desarrollo Agrícola Rural (VIDER) del Ministerio de Agricultura dijo que por los requerimientos agroclimáticos del cultivo de garbanzo, en Guatemala hay potencial para producirlo debido a que existen regiones que cumplen con estos requerimientos.

Dubón agregó, que se puede cultivar en departamentos como Peten, Baja Verapaz, Zacapa, Jalapa y Jutiapa, porque se adapta muy bien a las regiones que comprenden el corredor seco.

El cultivo es capaz de crecer en un amplio rango de suelos de textura franco arcillosa, desde ligeros a pesados, aunque los óptimos son franco-arcillosos, sin excesos de sales y con buena capacidad de retención de humedad. El rendimiento promedio es de 1,850 Kg./ha.

“Prefieren los suelos labrados en profundidad, pues su sistema radicular está muy bien desarrollado y es muy resistente a la sequía. Se deben evitar los lugares donde se acumula la humedad”, explicó Dubón.

Según La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) las legumbres son una fuente asequible de proteínas y minerales para una gran proporción de las poblaciones rurales del mundo.

Las legumbres tienen un prolongado tiempo de conservación, lo cual significa que pueden almacenarse por largos períodos sin perder su valor nutricional, refirió la FAO.

Rodrigo López (al centro) conversa con productores de San Luis Sibilá, Momostenango quienes participan en el proyecto de cultivo de garbanzo. (Foto Prensa Libre: Cortesía Yumus)

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Apoyo comercial

López dijo que los encargados del proyecto estiman que el cultivo de garbanzo pueda rendir dos toneladas por hectárea y puedan generar hasta tres veces más de ingresos versus cultivos tradicionales como el maíz y frijol.

Además, se espera que entre el 5 y 10 por ciento de las cosechas sean para auto consumo de las familias productoras y puedan aprovechar todos los nutrientes, por lo tanto, elaboran un recetario para que puedan preparar diferentes comidas a base de garbanzo.

Yumus busca financiamiento para poder seguir con el proyecto y aseguran el apoyo comercial para los productores a quienes les comprarán la materia prima para elaborar sus productos y les brindarán una prima entre un 20 y 25% arriba del precio internacional.

La empresa mezclaría la importación de garbanzo con la producción local para poder concretar el proyecto.

“El objetivo es que en un futuro dejemos de importar la materia prima y la compra sea local, pero para lograrlo aún se necesita invertir en tecnificación para hacer más eficientes los cultivos.”, dijo López.

El garbanzo crece en una vaina que produce entre dos y tres granos. (Foto Prensa Libre: Cortesía Yumus)

Otro objetivo es poder buscar mercados y exportar el garbanzo hacia otros países donde pagan mejores precios.

Fomentar un cultivo nuevo posee dos frentes, uno de ellos es la viabilidad del cultivo, y el segundo es abrir el mercado, por lo tanto, Yumus sería la figura comercial que les compraría el producto depende del volumen que se necesita de manera progresiva, consideró López.

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Nueva línea

Yumus amplío su catálogo de productos y lanzó una nueva línea de botanas a base de garbanzo crujiente llamada Banzitos en versiones con sal y chipotle.

El nuevo producto se encuentra en más de 150 tiendas locales y esperan a finales del 2021 alcanzar las 200.

Actualmente, exportan a El Salvador y se expandirán al resto de Centroamérica y El Caribe.

Cada producto tiene una causa social a la que apoya Yumus y dirige los fondos recaudados a través de la venta de los mismos productos. Por ejemplo, a proyectos de nutrición, agua y reforestación.