En año de pandemia, migrantes enviaron más dinero que todo lo recaudado por el Estado

Guatemala recibió US$11 mil 340.4 millones -unos Q87 mil 321 millones- de divisas por concepto de remesas familiares durante 2020, registrando una marca histórica a pesar de la emergencia sanitaria global por el coronavirus.

A pesar de los efectos de la pandemia en la economía, Guatemala recibió 7.9% más de remesas familiares en 2020, según el Banguat. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
A pesar de los efectos de la pandemia en la economía, Guatemala recibió 7.9% más de remesas familiares en 2020, según el Banguat. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

La variable representa casi el presupuesto de gasto (por Q96 mil 615 millones) y supera los ingresos tributarios de Q59 mil 340 millones de ese periodo.

En un año considerado como atípico por las autoridades monetarias, el país recibió US$11 mil 340 millones por remesas, lo que significa un 7.9% más comparado con el 2019 o sea US$832 millones, según la balanza cambiaria.

En 2019, -antes de los efectos de la pandemia- el ingreso fue de US$10 mil 508.3, lo que representó en su oportunidad un incremento del 13.1% con el 2018.

Las estadísticas indican que del 2015 al 2019, el crecimiento anual era de dos dígitos, pero en 2020, retrocedió a 7.9%.

Solo en diciembre el ingreso alcanzó US$1 mil 163.6, millones, que es la segunda cifra más alta recibida, solo superada por los US$1 mil 133 millones octubre; sin embargo, desde julio se observó una recuperación sustancial, con respecto al primer semestre con rangos superiores a los US1 mil millones mensuales.

Al comparar las divisas de diciembre último con el mismo mes del 2019, el incremento fue de 23.7%, y fue el más alto de año, con US$222.8 millones más.

Período anormal

Sergio Recinos, presidente del Banco de Guatemala (Banguat) y Junta Monetaria (JM) explicó a Prensa Libre que el cierre de las transferencias está un poco arriba de la estimación en noviembre, que apuntaba a que el crecimiento sería de 7.5%, y su comportamiento está asociado a los efectos del covid-19 en el mundo, pero que el resultado final fue positivo.

Expuso que, en enero y febrero, los envíos tuvieron un ingreso normal, pero en marzo, cuando apareció la enfermedad en Estados Unidos, se experimentó una significativa caída.

La balanza cambiaria indica que en nueve meses se experimentó un comportamiento positivo, y en tres -marzo, abril y mayo-, el comportamiento fue negativo.

Las cifras señalan que julio del 2016 fue el único en los últimos cinco años en que se había presentado una contracción.

“Entre enero y febrero las tasas de crecimiento fueron 15%, que era el promedio de los últimos cinco años, luego en marzo empieza todo el tema de la pandemia en general, en abril se observó una caída acelerada y en mayo (cifras) en negativo, es decir, se estaban recibiendo menos con los mismos meses del año anterior”, afirmó el presidente de la banca central

Desde junio, explicó el funcionario, se empezó a observar el crecimiento positivo que fue leve, hasta consolidarse y alcanzar el 7.9%, que es dinámico, pero menor al 2019 del 13.1%. “En un año atípico, consideramos que el resultado fue positivo”, enfatizó.

En promedio, cada mes se recibieron US$945 millones en 2020, mayores a los US$875 millones del 2019; US$774 millones del 2018; US$682 millones del 2017; US$596.7 millones del 2016 y US$523 millones del 2015.

Parte de ese dinero que reciben los hogares se destinó a la demanda del consumo de bienes y servicios entre esta salud.

Los escenarios planteados en 2020 apuntaban a que, si las remesas cerraban en negativo, podrían influir en un mayor rango de decrecimiento económico, pero el cierre fue -1.5%.

Los estudios han determinado que la población beneficiada por remesas es de 6.2 millones. Las remesas tienen una participación del 13.5% del PIB en Guatemala.

Causas

Las autoridades indicaron que la principal causa de este comportamiento fue el comportamiento en los Estados Unidos del empleo, sobre todo de las personas de origen latino.

En un principio de la pandemia se desplomó el desempleo por las medidas de confinamiento, y de 5% que era la tasa pasó a 19% en su punto máximo que fue abril, y luego descendió que hasta diciembre se ubicó en 10%, detalló Recinos. “Hubo una correlación directa entre el empleo latino en EE. UU., y el ingreso de remesas en Guatemala”, puntualizó.

Para este ejercicio, se proyecta una recuperación del 10%. En todo caso, se espera que la variable no será normal en toda su extensión, pero de alguna manera, estaría mostrando crecimiento de dos dígitos, con un comportamiento dinámico.