Laura, la estilista guatemalteca que “recorta” su tiempo de negocio para personas de bajos recursos

Del mundo de la repostería pasó al de la belleza, y a pesar de que son oficios diferentes, ambos requieren un alto nivel de servicio y sobre todo vocación, pero fue en este último en el que Laura Hurtarte decidió emprender con un negocio propio.

La madre de dos hermosas jóvenes y ahora empresaria confiesa que el miedo la invadía por completo antes de tomar la decisión que cambiaría su vida, pero el apoyo de su familia la impulsó a tomar el riesgo.

Se graduó de estilista profesional y cosmetóloga en el 2009 y empezó a trabajar a domicilio, luego desde su casa, pero fue a finales del 2017 cuando decidió crear su propia marca e invertir en instalar un salón de belleza.

Con apenas cuatro meses de haber abierto el salón, llegó a ella una oportunidad de oro, y consistió en participar en un programa que tenía como objetivo impulsar a salones de belleza que estaban en sus primeras etapas.

Asistió a la primera reunión del programa y descubrió que era patrocinado por una fundación suiza que ayuda a pequeñas y medianas empresas a fortalecer sus modelos de negocio.

Los asesores del programa hicieron una evaluación profunda del negocio, las instalaciones, ubicación, materiales y manejo administrativo. Luego  empezaron a asesorarla en  aspectos que debía mejorar para posicionar de   mejor manera su negocio.

La emprendedora comparte que las sugerencias de los asesores fueron mínimas, la principal consistió en invertir más en  publicidad, especialmente en redes sociales.

En el aspecto administrativo tampoco tuvo dificultad porque antes había recibido un curso  sobre administración y montajes de salones de belleza, durante un año, por lo que ya tenía idea de cómo administrar, aunque en el camino aún se obtienen otros conocimientos, afirma.

Laura Hurtarte creó su propio concepto de centro de belleza. (Foto Prensa Libre: Natiana Gándara)

Una red empresarial

 

Laura no fue la única beneficiada de participar en este programa. Otras 79 estilistas guatemaltecas también recibieron el mismo apoyo.

“Incluso si detectaban que alguna de nosotras necesitaba inversión, establecían los contactos con bancos que pudieran otorgar crédito a las emprendedoras”, refiere Hurtarte.

La experiencia les permitió a las emprendedoras  formar parte de una red llamada Mi Estilista, cuyo objetivo  es  brindar   respaldo a todos los pequeños y medianos negocios que participaron en el programa, porque les otorga una calificación en excelencia de servicio y calidad de productos.

“Ahora que pertenecemos a esa red, el compromiso es mantener el nivel, calidad y servicio”, enfatiza Hurtarte.

“Es necesario romper con la barrera del miedo al momento de emprender; requiere un trabajo duro, pero vale la pena servir a los demás”, Laura Hurtarte, creadora de Neraki

El programa duró ocho meses y en esta fase ya caminan solas, aunque las supervisarán cada tres meses, durante dos años.

Los 80 salones de belleza que participaron en el programa formaron una junta directiva para mantener la comunicación, y cada mes organizarán capacitación técnica  y administrativa  que continúe apoyando a los negocios.

Servicio en las venas

 

Laura tiene un alto sentido social y desde que fundó el salón de belleza se planteó el propósito de hacer obra social junto a las dos colaboradoras que la apoyan en su negocio.

“Por ejemplo, cuando sucedió la tragedia del Volcán de Fuego, el salón de belleza fue centro de acopio y clasificamos víveres que luego llevamos a los afectados. Nuestro convivio del año pasado fue visitar una casa hogar de niños en situación vulnerable y compartimos con ellos juguetes y regalos”, expresa, emocionada.

Una parte del programa en el que participó Laura también consistió en organizar y ser parte de un evento social, por lo que decidieron donar cortes y peinados durante toda una tarde a todos los guatemaltecos que lo requirieran.

La emprendedora Laura Hurtarte participó junto a dos colaboradoras en una actividad social que se llevó a cabo en la Plaza de la Constitución, donde donaron servicios de belleza. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

La actividad se llevó a cabo en la Plaza de la Constitución, zona 1 capitalina, y recuerda especialmente el caso de una señora que entre lágrimas expresó su agradecimiento porque tenía años de no cortarse el cabello y afirmó sentirse muy bien después de haber sido bien atendida por Laura.

Otros salones  ofrecieron maquillaje, depilación, manicure y pedicure. En una tarde donaron más de 600 servicios, indica Laura.

Esta experiencia fue gratificante para las participantes, por lo que decidieron,  con la junta directiva, organizar una actividad similar cada tres meses, para continuar colaborando con la población.

Laura considera que no importa el tamaño de una empresa, el brazo social es fundamental porque es una forma de sensibilizar tanto a los colaboradores como a los propietarios, y así no perder nunca el sentido humano.

Centro de belleza

 

El salón de belleza se llama Neraki Beauty Center. Originalmente era Meraki,  y significa que para hacer algo con creatividad, alma y amor se debe plasmar algo de uno mismo en cada trabajo que se realice.

El salón de belleza ofrece  cortes de cabello, floriterapia, color, manicure, faciales, uñas acrílicas, maquillaje, microblanding, depilación, pigmentación y diseño de cejas, así como paquetes para eventos especiales.

Si necesita más información puede escribir al número de WhatsApp 5185-8704 y en Facebook los encuentra como @beautycentermeraki.

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