Se debe analizar impuesto a los azucareros

La propuesta de organizaciones campesinas de crear un impuesto a los azucareros debe analizarse para determinar si es viable, dijo Abelardo Medina, analista del Icefi.

campesinos piden impuesto al azúcar.
campesinos piden impuesto al azúcar.

La queja es que el precio del dulce es muy alto en Guatemala, refirió Medina, que puso como ejemplo que en otros países se ha creado un impuesto si se verifica que hay ganancias extraordinarias en el mercado interno como resultado de alguna ventaja o control de mercado, y se aplica sobre el diferencial del precio al que está sujeto en ese mercado.

Según Medina, si es a la exportación no prosperaría, debido a que la política fiscal de Guatemala busca impulsar las ventas al extranjero.

Precio en aumento

En enero  del 2010 el precio del azúcar era de Q2.40 por paquete de 500 gramos,  pero subió 56%,  hasta Q3.75 en marzo de ese año para detener el contrabando a México, entre otros motivos explicados en esa oportunidad. Sin embargo los precios ya no volvieron a reflejarse a los niveles en que estaban en ese año.

Lo más que han bajado es a Q3.50 para esa presentación, precio que se cotiza en febrero para el consumidor final, aunque varían según el establecimiento y en algunas tiendas están en Q4. Aunque según Pedro Cofiño, director general de Máquinas Exactas (empacadora y comecializadora de azúcar) esos precios no han variado desde septiembre del 2012.

Ahora organizaciones campesinas plantean crear un impuesto al azúcar,  que sea pagado por los productores del edulcorante porque creen que el pueblo subsidio al sector productor.

La propuesta,  que presentaron de manera reciente al presidente Jimmy Morales, ha generado rechazo del sector exportador, que argumenta que se  restaría competitividad a ese producto   guatemalteco.

La propuesta,  según los campesinos,  serviría para financiar planes de desarrollo de las comunidades indígenas y campesinas.

Contexto

Crear un impuesto al azúcar que sea pagado por los productores del edulcorante, propuesta de organizaciones campesinas planteada de manera reciente al presidente Jimmy Morales, ha generado el rechazo del sector exportador, que argumenta que se restaría competitividad a ese producto guatemalteco.

Como parte de la iniciativa, ocho organizaciones emplazaron al mandatario (por 30 días hábiles, a partir del 5 de febrero), para que se resuelvan los problemas en el Valle del Polochic y el Gobierno adquiera las tierras que tiene en posesión la empresa Chabil Utzaj —donde opera un ingenio azucarero—, entre otras medidas.

A través de un documento presentado al mandatario, el plan incluye un plan de desarrollo rural local para el Valle del Polochic, así como un programa que permitiría dinamizar la economía indígena.

Los campesinos proponen dos fuentes de financiamiento. Una es obtener recursos de un impuesto directo a los azucareros y aplicarse sobre el diferencial entre el precio en el que el dulce se vende en el mercado local y el internacional, refiere el documento divulgado.

Sin embargo, Daniel Pacual, directivo del Comité de Unidad Campesina (CUC), ofreció una explicación distinta.

“En el emplazamiento también hablamos que se ponga un impuesto a la exportación de azúcar, en vista que en nuestro país pagamos tres veces más caro por ese producto de lo que ellos lo venden en el extranjero”, aseguró.

“Se convierte en subsidio de la población para ese sector”, dijo Pascual. El dirigente indicó que el impuesto no sería sobre el consumo interno, sino de Q0.50 por cada saco de azúcar exportado.

La otra fuente que se propone es utilizar Q70 millones que recibió el Gobierno por dividendos del Banrural por el período del 2015.

Armando Boesche, gerente general de la Asociación de Azucareros de Guatemala (Azasgua), dijo que no conoce la propuesta y tampoco la diferencia de precios en la que fundamentan la propuesta.

Boesche mencionó datos de la Organización Internacional de Azúcar que refieren que el precio por libra de azúcar blanca para el consumidor en Guatemala, reportado en US$0.50 por libra, es el más bajo de una lista de 18 países —en donde no se incluye Centroamérica—.

En Brasil está a US$0.51, Perú, US$0.60, y Colombia, US$0.63, entre otros. Según Pascual, de no tener respuesta de Morales, se presentará un recurso de amparo.