Se requerirá más de año y medio para la recuperación de la economía y el empleo

Luego de las caídas en las ventas, en el empleo y en la economía por el impacto del coronavirus en el área productiva, el país podría tardar alrededor de un año y medio en recuperar los niveles de cifras del 2019, según empresarios y analistas económicos.

Miles de personas se han quedado sin empleo y a otros se les han suspendido temporalmente los contratos. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).
Miles de personas se han quedado sin empleo y a otros se les han suspendido temporalmente los contratos. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).

La recuperación de la economía de Guatemala también dependerá del comportamiento de la pandemia no solo el país, sino en Estados Unidos, el mayor socio comercial.  Si se da un rebrote el plazo será más largo y requerirse hasta 30 meses, añaden los consultados.

Según el análisis Impacto del confinamiento, el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif) estima que en el plazo del 15 de marzo al 7 de julio de este año el país ha perdido 103 mil 992 empleos y ventas por US$2 mil 101 millones (unos Q16 mil 281 millones en ventas).

Y agregó la entidad que la pérdida de empleos llegaría a 407 mil 620 al cierre del 2020, de no reactivarse al 100% la economía.

Para el tercer trimestre se tendría una pérdida de Q15 mil 214 millones en ventas, además con base a la estimación de una caída de 44% en la movilidad de compras al detalle, consumo y al lugar de trabajo, se estarían perdiendo Q692 millones diarios en ventas, equivalente a 1 mil 548 empleos diarios.

Según el Cacif se necesitarán 16 meses (1 año y 4 meses) para recuperar y llegar a los niveles de ventas y empleos que se registraban antes de esta crisis (2019).

Claudia Galán, directora económica de esa entidad explicó que la estimación de pérdida de empleo se refiere tanto a la economía formal e informal.

Además, expuso que calculan una caída en el producto interno brutos (PIB) del -4.8%., cifra con una baja más drástica que la que muestra el Banco de Guatemala (Banguat) que la ha situado en un escenario medio de -2.5%, según la revisión efectuada en junio.

Si hay rebrotes podrían necesitarse entre 24 a 30 meses para recuperación

Hugo Maul, director económico del Centro de investigaciones Económicas Nacionales (Cien) mencionó que la entidad ha visualizado una caída aún más drástica, que podría ubicarse entre 5 a 7%, y una pérdida de hasta unos 150 mil empleos formales al cierre del año.

Con ese panorama el Cien estima que el país necesitará 18 meses para recuperar sus cifras, aspecto que se podría ver hasta finales del 2021.

Sin embargo, Maul también hizo ver que ese plazo podría ser más largo y necesitarse 24 o 30 meses  (de dos a dos años y medio) si se da un rebrote de coronavirus en países como Estados Unidos, uno de los mayores socios comerciales de Guatemala, o si se experimenta un rebrote en el país. Mencionó que Guatemala ni siquiera ha llegado a la fase cero o de desescalada.

Varias ciudades y estados de Estados Unidos suspendieron sus fases de apertura y en otros volvieron a cerrar varias actividades. El más reciente fue California.

En Guatemala el próximo 27 de julio se empezará a aplicar el nuevo parámetro para decidir qué municipios se pueden abrir sus actividades o pasar a otra fase. Actualmente hay 9 departamentos en alerta roja, pero 241 municipios en alerta amarilla, una antes de la verde que se refiere a la apertura total con protocolos y controles.

Efecto en el empleo

Los cálculos del Cien respecto del empleo son un tanto diferentes a los del Cacif.

El analista explica que el centro de investigaciones se concentra en los puestos formales que se pierden y estiman que con una contracción del 5% en la economía se perderían alrededor de 60 mil empleos que coinciden con las cifras del IGSS, según Maul. Esto sin contar los efectos del covid-19 que ha dejado alrededor de 148 mil trabajadores con contrato suspendido, y que de agotarse el pago del bono de protección del empleo y no reabrirse las actividades en un plazo corto los empleadores empezarán a despedirlos porque ya no tienen como sostener esos puestos de trabajo.

De los contratos suspendidos podrían perderse alrededor de unos 100 mil empleos más, cuando ya no les paguen el bono, pero también porque la recuperación tampoco será inmediata en algunos sectores. Maul mencionó que en los negocios de recreación, aunque se reanuden actividades se tendrá que ver cuándo se recupera la afluencia, ya que se estima que si las visitas son bajas y se mantienen solo en 10% o 20% tampoco es rentable y es mejor no abrir tan pronto mencionó.

Jonathan Menkos, director ejecutivo del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) indica que las estimaciones de esta organización de la pérdida de alrededor de 100 mil empleos de marzo a junio, además que la entidad ha proyectado que si se concreta un decrecimiento de la economía en 4.7% para el fin de año se podría tener pedida de unos 500 mil empleos formales e informales. Icefi esta realizando nuevos cálculos tomando en cuenta que se continúa con varias actividades cerradas.

¿Qué se requiere para la recuperación?

Los entrevistados indicaron que se necesitaran acciones muy concretas de parte del Gobierno para la recuperación de la economía y de los empleos.

Nils Leporowski, presidente del Cacif  dijo que una de las primeras acciones necesarias es brindar certeza para poder invertir y esto incluye la certeza respecto a cuando se va reabrir la economía. “A medida que siga cerrada y no se sepa cuando se puede reabrir queda incertidumbre en el empresario, y eso es lo que afecta en cierre y despidos de personas ya que sigue golpeado su flujo de efectivo, ya no hay ya no reservas económicas y tienen que recurrir al despido o cierre de las mismas”, agregó.

También será necesario un plan de atracción de inversiones.

Acerca del nuevo parámetro para la desescalada como el semáforo de alertas que implementó el gobierno el presidente del Cacif comentó que estos sistemas se han usado en otros países, en el caso de México se basa en el número de camas disponibles, y en el caso de Guatemala se hará con base al número de contagios.

Considera que la estrategia anunciada no está mal pero cree que la tienen que ajustar a un número diferente.

El problema que observan es que para poder cambiar de fase roja a otros alertas menores, la métrica “es demasiado estricta y debería tener un ajuste más real” porque requeriría mucho tiempo hacerlo. “Se deben crear las regulaciones necesarias para que las empresas abran, después de 4 meses de restricciones las empresas deben abrir, y usar una métrica razonable en los semáforos, para ir pasando a las diferentes fases”.

Maul mencionó que para la recuperación el país necesitará un cambio de tendencia atracción de inversión extranjera, construir infraestructura, buscar atraer las inversiones que estén saliendo de China y crear las condiciones para que se instalen en el país.

“Si no se tiene un buen plan de atracción extranjera para el país, y no solo estoy hablando de un plan estratégico para sectores claves de la economía, no estamos llegando a ningún lado” dijo Maul.

En tanto Menkos agrega que en la parte sanitaria se debe plantear una hoja de ruta para mejorar el primer y segundo nivel, no solo concentrase en el tercer nivel de atención que son los hospitales, además establecer un plan de acción de inversión en materia socioeconómica con caminos rurales, carreteras de primera y segunda categoría y que mejore la producción de alimentos.

A consideración de Menkos debe continuar programas como el bono familia para el 2021, el cual se debe revisar ya que ayudará a aumentar el consumo de los hogares lo cual dinamiza la demanda y la economía.

El ministro de Economía Antonio Malouf mencionó que no pueden estimar con certeza la recuperación de la economía a los niveles anteriores. dependerá también del avance de la pandemia en el país y de la responsabilidad de todos en apegarse estrictamente en los protocolos.

Agregó que como Ministerio de Economía están desarrollando un plan de recuperación económica que tenga como eje principal la generación de empleo, la atracción de inversión y el fortalecimiento del mercado nacional y regional. Siempre con la seguridad y la innovación como eje transversal.