BID presta Q770 millones para contrarrestar mortalidad materno infantil en Huehuetenango y San Marcos

El préstamo se enfocará en brindar atención a población de Huehuetenango y San Marcos para reducir los casos de mortalidad materna e infantil, además de apoyar en el tema de infraestructura en el área de Salud. Aún falta la aprobación del Congreso.

El préstamo del BID para Guatemala busca desarrollar acciones que reduzcan los casos de mortalidad materna. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El préstamo del BID para Guatemala busca desarrollar acciones que reduzcan los casos de mortalidad materna. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

En Guatemala, por cada cien mil nacidos vivos mueren 103 mujeres debido a complicaciones durante el embarazo. Mientras que la tasa de mortalidad neonatal es de 23 niños por cada mil nacidos vivos, según datos del Ministerio de Salud.

Con la finalidad de reducir esas cifras, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó para Guatemala un préstamo de US$100 millones (Q770 millones, según el cambio del día de Q7.70 por dólar) para poner en marcha proyectos que van encaminados a mejorar la calidad de la atención sanitaria de madres y niños recién nacidos.

De las 52 muertes maternas que se contaron en 2018, el 30 por ciento se registraron en Huehuetenango, que será uno de los departamentos a priorizar con las acciones que se esperan ejecutar. San Marcos es el otro, que tuvo 0. 05%.

Otra de las acciones de la ejecución del préstamo, según el BID, es lograr el abastecimiento de productos sanguíneos en los centros de atención. El informe Situación Epidemiológica de Muertes Maternas del Ministerio de Salud refiere que el 49% de decesos en este grupo de la población es debido a hemorragias postparto.

De acuerdo con Carlos Soto, ministro de Salud, los fondos estarían enfocados en mejorar el primer nivel de atención hacia las mujeres embarazadas y niños en los primeros años de vida, pues los esfuerzos también se encaminan a disminuir la desnutrición crónica, y otras situaciones de riesgo como carencia de inmunización e incidencia de enfermedades prevalentes de la infancia.

Con los fondos que otorgue el BID, señalan fuentes del banco,  se construirían dos hospitales distritales en Huehuetenango, un Centro de Atención Permanente (CAP) en San Marcos,  75 puestos nuevos en ambos departamentos, además de la ampliación de los hospitales de Malacatán, en San Marcos, y de Santa Cruz Barillas, en Huehuetenango.

Cada departamento tendrá como mínimo una ambulancia medicalizada.

El crédito también servirá para implementar un sistema de información digital que permitiría compartir datos de los pacientes en toda la red hospitalaria y centros asistenciales para dar mejor cobertura y atención a los guatemaltecos.

“No podemos hacer un buen seguimiento a los pacientes y sus enfermedades porque no tenemos integrado un sistema de información, lo que estamos buscando con esto es integrarlo a Sigsa (Sistema de Información Gerencial de Salud), para que podamos concentrar todos los datos y tenerlos en línea, no solo nosotros sino que toda la población, para que vean los avances que estamos teniendo”, indicó Soto. También se implementarán sistemas de apoyo como telemedicina y telesalud.

Se creará el centro de coordinación de la red de emergencia nacional que facilitará el trabajo entre servicios de salud como hospitales, Centros de Atención Permanente (CAP), Centros de Atención Integral Materno Infantil  (CAIMI) y Puestos de Salud, para trasladar pacientes graves.

“El apoyo a la poblaciones vulnerables corresponde a una de las políticas del BID. La salud materna e infantil es uno de los pilares para el fortalecimiento del capital humano y un desafío importante para el desarrollo”, fuentes del BID.

En análisis

Según Víctor Martínez, ministro de Finanzas Públicas, los componentes del plan fueron analizados por los ministerios de Salud y el Tesoro, y este fue trasladado a la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan), que emitió dictamen favorable. Ahora se encuentra en Finanzas que dará su opinión técnica y posteriormente será la Junta Monetaria del Banco de Guatemala la que dará su análisis, para luego trasladarlo al Congreso de la República, que deberá aprobarlo.

El crédito es a 24 años y se negoció con un período de gracia, en el que no se pagará a capital durante los primeros seis años y medio que se ejecute el proyecto. “Este es de los préstamos que estamos trabajando para incorporarlos en el Presupuesto 2020, que se presenta al Congreso el 2 de septiembre”, dijo Martínez.

El funcionario mencionó que la ejecución de estos fondos vendría a complementar el trabajo que se desarrolla con Crecer Sano, proyecto financiado por el Banco Mundial -también de US$100 millones- que tiene como objetivo apoyar la Estrategia Nacional para la Prevención de la Desnutrición Crónica 2016-2022. Esta atención se enfoca en los siete departamentos con población más vulnerable del país respecto a la desnutrición crónica, muertes maternas y neonatales, y en su primera fase beneficia a Alta Verapaz, Huehuetenango, Quiché, Chiquimula, San Marcos, Totonicapán y Sololá.

Mientras que el préstamo del BID tiene un enfoque más específico, pues solo se enfocaría en atender con los mismos temas a población de Huehuetenango y San Marcos. Aunque también llevará a cabo acciones que beneficiarán a todos los departamentos, como la red de Banco de sangre, la coordinación de emergencias y tecnologías de información.

De acuerdo con el analista en temas de Salud, Adrián Chávez, los casos de mortalidad materna y neotanal son reflejo del nivel de desarrollo de una sociedad, y en lo que respecta a Guatemala, la situación no cambiará en tanto no “ataquemos las causas estructurales (pobreza, falta de educación, machismo, etc.) que lo condicionan”.

A su criterio, los recursos financieros que se tienen en el país deben enfocarse a mejorar el acceso y aumentar el número de los servicios de salud para acercarlos a las comunidades. De esa cuenta, préstamos como el que ofrece el BID ayudarían a cerrar brechas en infraestructura.

Debe ponerse atención a no hacer gastos innecesarios y enfocar los recursos donde la población lo necesita. “Se debe hacer un plan nacional de inversión en salud y garantizar que todos los recursos, incluyendo los préstamos, se orienten a la consecución progresiva y efectiva de este plan”, agregó.

“El país debe tener firmeza en la forma en la que quiere orientar estos préstamos, evitando duplicar gastos y garantizar la calidad de los mismos”. Adrían Chávez, analista.

 

Así se distribuirá el préstamo

  • US$18.89 millones (Q145.45 millones) para la modernización de la red asistencial bajo la estrategia de redes de salud a nivel nacional.
  • US$77.60 millones (Q597. 52 millones) para la implementación de redes de salud en San Marcos y Huehuetenango (expansión y mejoramiento de servicios asistenciales y fortalecimiento de apoyo asistencial, entre otros).
  • US$3.5 millones (Q26.95 millones) que se utilizará en asistencia técnica y evaluación (contratación de firma especializada en asistencia técnica en gestión, la capacitación técnica de gestión de pre-inversión y gestión operativa, así como auditoria, evaluación y monitoreo de programa).

 

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