Los atrasos en la construcción del viaducto en San Lucas Sacatepéquez

Como suele ocurrir con otros proyectos, el proceso de contratación de la obra se inició sin tomar en cuenta posibles problemas con derechos de vía y que se construirá en parte de un área protegida.

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El tráfico para entrar a San Lucas Sacatepéquez desde la capital se complica por el crecimiento económico de ese municipio. (Foto Prensa Libre:  Hemeroteca PL)
El tráfico para entrar a San Lucas Sacatepéquez desde la capital se complica por el crecimiento económico de ese municipio. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El paso sobre la ruta Interamericana en San Lucas Sacatepéquez cada vez se complica más, puesto que la cantidad de vehículos que transita por esa área se ha incrementado considerablemente en los últimos años, sobre todo los fines de semana cuando miles de capitalinos visitan Antigua Guatemala y otros atractivos del occidente.

Por tal razón, el Gobierno planificó desde el 2017 la construcción de un viaducto en el kilómetro 27.5 de esa carretera que serviría para que los vehículos que quieren entrar al centro del municipio, desde el occidente o retornar, no obstaculicen y en consecuencia ralenticen el tránsito de los automovilistas que viajan desde la capital.

Sin embargo, como suele suceder con muchos proyectos de infraestructura, la licitación y adjudicación de este se hizo sin haber solucionado antes todo lo relacionado a los derechos de vía y sin tomar en cuenta que el proyecto será construido en parte del Cerro Alux, un área protegida.

Por esos motivos aún no ha sido posible comenzar con la construcción del viaducto, cuyo inicio se remonta al 2018 cuando se efectuaron los estudios de ingeniería.

En julio del 2019 se publicaron las bases de licitación. La adjudicación del proyecto finalmente se concretó el 12 de noviembre del mismo año a la empresa Grupo Muratori, S. A. por un monto de Q19 millones 199 mil.

Tiempos

El contrato especifica que la constructora “debe iniciar los trabajos del proyecto dentro de los 15 días calendario siguientes a la fecha en que se le notifique el acuerdo ministerial” que aprueba la suscripción de dicho acuerdo y se firme el acta de inicios de trabajos, pero esto no ha sucedido.

Además, señala que el proyecto tardará ocho meses calendario en ser construido.

Aunque no representa una solución definitiva a los embotellamientos en el sector, diversas voces coinciden en que en algo contribuiría la construcción del referido viaducto.

Ernesto Guzmán, ingeniero de la empresa y superintendente de la obra, dio a conocer que el proyecto se suspendió durante varios meses, ya que, cuando se disponían a comenzar la construcción, el Ministerio de Comunicaciones Infraestructura y Vivienda (CIV) aún no había finiquitado lo relativo a los derechos de vía y porque el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) tampoco había dado el visto bueno final del viaducto.

Esta parte del proceso es ineludible ya que para la construcción del proyecto necesariamente se tiene que cortar árboles de la mencionada área protegida. El aval final del Conap aún no se ha formalizado.

Aparentemente ambos inconvenientes ya han sido solucionados. El CIV indicó que “el contrato de aprobación fue enviado por el Conap sin embargo, fue devuelto para realizar algunas modificaciones. Y se está a la espera para finalizar ese trámite”. En cuanto a  cómo avanza el proceso de adquisición de los derechos de vía no respondió.

Guzmán espera que los trámites burocráticos concluyan cuanto antes para iniciar con los trabajos, de ser posible a finales de enero o a más tardar a principios de febrero.

Hasta tres horas para llegar a Antigua

Según comentan algunos empresarios del sector turístico de Antigua Guatemala, cada vez son más los clientes que se quejan por lo dificultoso que resulta visitar la ciudad colonial ya que dependiendo de los atascos no solo en San Lucas, sino también en la capital o ingreso a Antigua, se han tardado hasta tres horas en llegar.

“Pasar por San Lucas es un caos” y cada vez hay más proyectos a la orilla de la ruta. Las autoridades no prevén que estos inversores tienen que ser los responsables de garantizar una adecuada movilidad, afirma Suzanne Brichaux, parte del Comité de Autogestión Turística de Sacatepéquez.

Brichaux considera que el viaducto puede contribuir a mejorar el tránsito en el sector; sin embargo, asevera que hay que buscar soluciones de fondo que pasan por desarrollar las ciudades con una adecuada planificación. “Ahora es San Lucas, pero después será Santa Lucía Milpas Altas, donde ya hay supermercados y condominios si planificación a largo plazo”, enfatiza.

Agregó que los atascos preocupan a quienes viven en Antigua Guatemala, aunque también inquieta la calidad de obra que se vaya a construir. “Nos preocupa a muchos que se vaya a hacer un mamarracho como el libramiento de Chimaltenango que lejos de contribuir vaya a hacer más caos”, precisó.

Cifras

La Policía Municipal de Tránsito (PMT) de San Lucas Sacatepéquez estima que a diario unos 225 mil vehículos atraviesan la ruta Interamericana por ese municipio, el número se eleva a 300 mil los fines de semana e incluso más, cuando estos coinciden con fin de quincena o de mes.

“Muchas personas salen a la Antigua que es un centro de comercio y gastronomía, y los que cuentan con dinero viajan al occidente a lugares turísticos o a visitar familiares”, indicó Ricardo Cubur, comisario de la PMT.

Añade que un viaducto contribuiría a reducir los accidentes viales, pero no la carga vehicular que, asegura, se origina porque la ruta tiene tres carriles hacia San Lucas que al llegar al kilómetro 25 se reducen a dos. A partir de ahí ya no hay más espacio para ampliar la carretera, sobre todo en el centro del municipio donde con los años han aumentado las áreas residenciales y centros comerciales.

“Hemos buscado soluciones para desfogar toda esa carga vehicular, pero no encontramos ninguna porque si nos damos cuenta no hay rutas alternas por este sector y no hay terreno para poder ampliar un tercer carril”, comentó Cubur.

Soluciones de fondo son difíciles

La investigadora del Centro de Estudios Urbanos y Regionales (Ceur) de la Universidad de San Carlos, Amanda Morán, expuso que la construcción de viaductos son paliativos para tratar de minimizar los atascos en San Lucas Sacatepéquez y que las soluciones de fondo son complicadas de implementar puesto que se trata de desarrollar a las ciudades intermedias para que las personas no tengan que venir forzosamente a la capital, a trabajar o a hacer trámites.

No obstante, señaló que también está en las manos de las municipalidades evitar que se hagan construcciones cercanas a las carreteras que con el tiempo se expanden y hacen imposible el tránsito.

Como el caso de San Lucas Sacatepéquez se pueden citar otros en donde los atascos vehiculares se han producido ante el aumento de negocios a la orilla de la carretera. Por ejemplo, en El Rancho, San Agustín Acasaguastlán, El Progreso; la carretera al Pacífico en Mazatenango, San Bernardino y Cuyotenango, municipios de Suchitepéquez.

En Barberena, Santa Rosa, y la cabecera de Chimaltenango fue necesario construir libramientos.

Morán señala que se necesitan de municipalidades fuertes que tengan la capacidad de implementar normativas para evitar la expansión descontrolada de las ciudades, pero también se requiere de funcionarios honestos que no cedan a presiones de corrupción.

La investigadora afirma que desde haces años existe un plan de ordenamiento territorial de San Lucas que los gobiernos no han querido implementar debido a la “falta de voluntad política”. Entonces, una corporación municipal se la deja a la siguiente, que no hace nada, y así sucesivamente, lo que ha causado que el problema se acumule.

Otros proyectos

Como ejemplo de estos proyectos que han atravesado por los mismos problemas de retrasos en su construcción está el libramiento de Chimaltenango que tuvo que esperar años para ser finalizado, en parte, porque no se solucionaban los conflictos por derechos de vía.

En tanto que un tramo de la carretera Franja Transversal del Norte no ha podido ser asfaltada desde hace años porque atraviesa una parte del parque nacional Laguna de Lachuá, también un área protegida.