Maga reanudará programa para atención del hambre estacional que ya finalizó

En los próximos días comenzará, otra vez, la entrega de cupones canjeables por alimentos para agricultores afectados por la canícula prolongada del 2018 y que estuvieron en riesgo por el periodo de hambre estacional de este año, el cual finalizó en agosto y dejó dos mil niños con desnutrición aguda más que el año pasado.

Los cupones que el Maga entrega son canjeables por Q200 en granos y alimentos de primera necesidadd. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Los cupones que el Maga entrega son canjeables por Q200 en granos y alimentos de primera necesidadd. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Con la intención de comenzar este jueves 24 de octubre, pero sin la certeza de ello, el Ministerio de Agricultura (Maga) planifica completar la entrega de los 122 mil 24 cupones que quedaron pendientes para beneficiar a igual número de familias afectadas por inseguridad alimentaria. Ahora lo hacen sin prisa, porque el período de hambre estacional terminó en agosto.

La entrega del beneficio quedó suspendida en junio, luego de que se denunciara clientelismo de parte del partido oficial Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación), debido a que, aunque el hambre estacional comenzó en marzo, el Maga comenzó a dar el aporte tan solo una semana antes de las elecciones generales, en junio.

El programa consiste en un cupón que puede ser canjeado por Q200 en abarroterías que extiendan factura, con la condición que solo se pueden adquirir granos básicos y productos de primera necesidad.

Los beneficiados con la asistencia del Maga debían ser 354 mil, distribuidos en dos grupos: 300 mil afectados por la canícula prolongada del 2018 y 54 mil en riesgo por el periodo de hambre estacional, un ciclo que se repite todos los años en la agricultura de subsistencia cuando se terminan las reservas de alimentos y aún no llega la siguiente cosecha.

Lo cupones comenzarán a entregarse en Nentón y Jacaltenango, Huehuetenango, así como en San Luis Jilotepéque, San Manuel Chaparrón y San Pedro Pinula, Jalapa, informó el Departamento de Comunicación Social del Maga.

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El MAGA aún espera que el Crédito Hipotecario Nacional (CHN) haga una ampliación del contrato que se le adjudicó para la impresión de los cupones, los cuales vencieron durante el proceso electoral porque se suspendió la entrega.

Para el programa de subvención para la adquisición de alimentos por el hambre estacional de este año se dispuso de un presupuesto de Q75 millones, de los cuales, Q71 millones fueron utilizados para respaldar las compras a través de los cupones y otros Q4 millones para servicios bancarios, según información de la cartera.

El CHN había impreso originalmente 339 mil 979 cupones –14 mil 21 menos que la población necesitada-, pero de ellos solo se entregaron 232 mil 976 –107 mil 3 menos que los impresos-.

Mala planificación

El periodo de hambre estacional se registra entre marzo y agosto de cada año, aunque en el 2019 comenzó en la quincena de febrero, según un reporte oficial.

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Durante esos seis meses, los agricultores y sus familias están en riesgo de padecer desnutrición aguda debido a que se terminaron las reservas de alimentos, si es que tenían, porque el déficit de lluvia del 2018 causó la pérdida de entre el 75 y el cien por ciento de las siembras.

La posibilidad de encontrar trabajo durante estos meses también es mínima, pues durante este periodo no hay cosecha y la mano de obra no es necesaria, eso implica que tampoco hay dinero para comprar alimentos.

El Estado debería estar preparado para ejecutar los programas en el momento justo y no hacerlo de forma tardía, señala Byron Garoz, investigador del Colectivo de Estudios Rurales Ixim.

El experto agrega que la entrega tardía de los cupones de parte del Maga refleja la mala planificación y peor ejecución y que es común que durante los últimos meses del año se comience a gastar el presupuesto para subir el porcentaje de ejecución, a veces sin planificación y de forma desordenada.

“No se atendió a tiempo, muchos pasaron hambre y los datos de desnutrición infantil aumentaron”, dice Garoz, quien recuerda que no sería necesario dar asistencia alimentaria si los agricultores tuvieran acceso a tierra, semillas, herramientas y apoyo gubernamental.

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Ejecución no cuadra

En la reunión del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Conasán), efectuado en septiembre, el Maga reportó una ejecución de 76.87 por ciento en el programa de dotación de alimentos a familias por trabajos comunitarios, damnificados por eventos climáticos y desastres naturales y personas vulnerables a riesgos.

Esa ejecución es alta, pero la entrega de cupones no se ha concluido, por lo que se debe explicar a qué corresponde dicho gasto, señaló Rita Franco, representante de la sociedad civil en el Conasán.

Franco considera que es crítico que no se haya concluido con la ayuda de los afectados en el 2018 y que para reanudar la entrega del beneficio debe hacerse una evaluación técnica, con información actualizada, para determinar qué familias necesitan ahora el apoyo.

La representante de sociedad civil señala que esta decisión debería tomarse en el Conasán y no en el MAGA, como se hizo finalmente.

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Más niños desnutridos

Hasta el 28 de septiembre, en todo el país se habían identificado a 12 mil 638 niños menores de 5 años con desnutrición aguda, es decir que están en riesgo de morir debido a la falta de alimentos. Además, otros 35 niños ya fallecieron.

La cantidad refleja en incremento de dos mil 281 casos más en comparación con el 2018, cuando a la misma fecha los niños afectados por la desnutrición aguda fueron 10 mil 357.

Los registros del Ministerio de Salud, publicados en el Sistema de Información Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional, revelan que durante la última semana del reporte había un aumento de casos, en comparación con el año pasado, en 19 de los 22 departamentos, dejando fuera a Chiquimula, Guatemala y Santa Rosa.

La zona más afectada y dónde más niños desnutridos agudos hay es Escuintla, según el reporte oficial, con 354 casos más que el año pasado; mientras que en Petén hay 296 niños más en riesgo y en Quiché el aumento es en 278.

De los 35 fallecidos, 10 vivían en Alta Verapaz, ocho en San Marcos y seis en Huehuetenango. Además, 19 de los menores murieron en su vivienda y otros 15 en un hospital público, un deceso ocurrió en la vía pública.

Además, otras 10 áreas de Salud están en riesgo de registrar a más niños con desnutrición aguda severa, la forma más grave de este padecimiento, ya que están por encima de la tasa nacional. Estos son: Escuintla, Sacatepéquez, Guatemala Central, Chiquimula, Izabal, Baja Verapaz, Zacapa, Huehuetenango y Alta Verapaz.

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